Opinión

May Win?

Roberto Mansilla Blanco | 24 de abril de 2017

El anuncio de la primera ministra británica, Theresa May, de convocar elecciones anticipadas en Gran Bretaña para el próximo 8 de junio, desata todo tipo de especulaciones sobre los efectos colaterales que el Brexit y la reedición del referendo soberanista escocés pautado para 2018 está teniendo en la política europea.
Para muchos, May intenta aprovechar electoralmente a su favor los réditos políticos de la activación formal del Brexit en marzo pasado. Pero esta apuesta puede resultar de doble filo. Su antecesor David Cameron también arriesgó su capital político con el referendo del Brexit, para finalmente perderlo. 
En el caso escocés, fue el nacionalista Alex Salmond el que arriesgó ese mismo capital político con el histórico referendo de septiembre de 2014, también perdido. No obstante, su sucesora, la también nacionalista Nicola Sturgeon, parece capitalizar los apoyos al soberanismo escocés en el contexto del Brexit. Escocia parece apostar por su independencia de Gran Bretaña, pero no de la Unión Europea, efecto contrario del Brexit.
Todo ello gravita en un contexto electoral estratégico para Europa. Las elecciones presidenciales francesas del 23 de abril suponen el primer test de seriedad en el decisivo calendario electoral europeo del 2017. Si la opción rupturista europea de Le Pen termina imponiéndose, aunque sea en una segunda ronda, la atención política se redirigirá a Londres con las elecciones anticipadas anunciadas por May. Y todo ello influirá en las elecciones generales alemanas de septiembre.
Dentro de este contexto de definiciones estratégicas para la Unión Europea (UE), está el triunfo polarizado del presidente turco Recep Tayyip Erdogan en Turquía el pasado 16 de abril, sobre la reforma constitucional que abre las puertas para la presidencia vitalicia y el absolutismo presidencial. Y así la posibilidad de un definitivo adiós turco a su admisión en la UE, apostando por la unión euroasiática cada vez más afinada con Rusia, China e Irán.
Con esto, Theresa May lanza su apuesta, adelantando unos comicios pautados para 2020. Cuatro años muy largos cuyo camino ilustrarán la definición del Brexit y la posibilidad de una Escocia independiente. En esta apuesta está por ver si finalmente ‘She May Win’.

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