Opinión

Por las tierras de la villa de Ponteareas

Isaac Otero | 08 de octubre de 2018

Ponteareas, situado a orillas del río Tea, es un ‘concello’ en constante proceso y dinamismo que supera ya el listón de los 20.000 habitantes. En sus alrededores encontramos abundantes enclaves de atractivo turístico, siempre acariciados por el aire del bello valle del Tea. Sus montes –rebosantes de un buen número de especies autóctonas ya de flora, ya de fauna– nos regalan paisajes imposibles de olvidar. El municipio ponteareano nos brinda tres ‘rutas de senderismo’ bien señalizadas que, aparte de la riqueza natural, nos ofrecen la oportunidad de ahondar en su reconocido patrimonio histórico-artístico.

Partimos del Convento Franciscano de San Diego de Canedo, para iniciar la ruta que nos conducirá hasta el monte de ‘A Picaraña’. Nos deleitamos contemplando una pacífica panorámica de gran parte del indescriptible valle del Tea así como de la villa de Ponteareas. Una vez que hemos alcanzado ‘A Picaraña’, iniciamos la segunda ‘ruta’, abrazada por espléndidos parajes, hasta llegar a uno de los más destacados yacimientos arqueológicos de Galicia: el ‘Castro de Troña’. Ahora, desde el medieval ‘Ponte dos Remedios’ nos dirigimos al ‘Ponte das Partidas’: la tercera ‘ruta’ senderista que no es sino un sendero que bordea el río Tea –¡hermoso cancionero popular recopilado y estudiado por Fermín Bouza Brey, poeta y etnógrafo de esta tierra!– y que nos otorga el privilegio de escudriñar este entorno de admirable valía ecológica y paisajística.

¿Nos vamos a conocer el “lenguaje de las piedras”? El ‘Castro de Troña’ –en la parroquia de Pías– destaca por ser uno de los puntos esenciales de la cultura ‘castrexa’ en nuestra Tierra Gallega, la vetusta ‘Ophiusa’ o ‘tierra de serpientes’. Observamos sus excelentes defensas –murallas, fosos y parapetos– y la espaciosa superficie excavada. Todo el recinto, si bien en los últimos tiempos un tanto descuidado en cuanto a su limpieza, concede a quien lo visita una señalización para poder llevar a cabo un minucioso recorrido a través de este arqueológico vestigio.

Ya estamos en el ‘Castillo de Sobroso’. Ubicado sobre un rocoso promontorio en los montes de Landín, esta fortaleza existía ya, cuando la reina Doña Urraca fue sitiada por los partidarios de su hijo Alfonso VII. Logró huir, al decir de las viejas leyendas, por un pasadizo que comunicaba el recinto fortificado con la ribera del río Tea. También fue escenario –mediado el siglo XV– de la ‘revuelta’ de ‘Os Irmandiños’. Con posterioridad, contempló las luchas entre los linajes de Sarmiento y Soutomaior. Alejo Carrera Muñoz lo adquirió en 1923, restaurándolo respetuosamente. Pasó a ser, al fin, en 1981 propiedad del Ayuntamiento de Ponteareas.

El ‘Museo Municipal’ –en su sede de la ‘rúa Perillana’– nos ofrece testimonios de la historia de la Villa al igual que de la comarca de ‘O Condado’. He aquí los fondos arqueológicos de diferentes yacimientos de la zona, donde, naturalmente, muestran singular relevancia los del ‘Castro de Troña’ en Pías y los del ‘Coto de Altamira’ en Taboexa, ‘concello’ de As Neves. En este museo asimismo contemplamos una respetable colección de los más reconocidos artistas locales, como Rogelio Lorenzo o el gran escultor del granito Silverio Rivas.

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