Opinión

‘O Pazo Arcebispal’ y la fachada del claustro de Compostela

“O decaemento do culto xacobeo obriga ó Hospital a achegarse á sociedade en que estaba inserido e afastarse do principio para o que fora fundado, cal era o de atender ós peregrinos e forasteiros. Un destes galegos que entra en xaneiro de 1655 é Domingo Antonio de Andrade que logo sería un dos grandes arquitectos da cidade. O edificio seguirá acollendo enfermos até o ano 1954, cando pasará a ser Parador de Turismo de carácter estatal”, señala Manuel Vilar Álvarez en su obra monográfica A Praza do Obradoiro, Ediciones ‘A Nosa Terra’, colección ‘Arte na Pedra’, ‘Concello’ de Santiago, 2005.

Contemplemos ahora a ‘Santiago Peregrino’, la escultura situada en la parte superior izquierda de la puerta. He ahí también a la Virgen María, la escultura ubicada la derecha de la ventana superior. Si, de pronto, deseamos ver comunicadas la ‘Praza do Obradoiro’ y la de la ‘Acibecharía’, inevitablemente hemos de pasar bajo el ‘Arco do Pazo’. ¡He aquí el ‘Pazo Arcebispal’! Recordemos que el primer ‘pazo’ estaba situado hacia la fachada de las ‘Praterías’, el cual había sido saqueado durante la revuelta de 1117. Este suceso fue la causa que aprovechó Diego Xelmírez, a fin de levantar uno nuevo; pero en esta oportunidad hacia la fachada norte de la Catedral.

“Do edificio orixinario sabemos que era unha construción estruturada verticalmente, na que as dependencias se ían superpondo en altura, e que tiña unha torre”, nos refiere el historiador Manuel Vilar Álvarez en su estudio.

Ahora bien, el edificio sufre modificaciones hacia finales del siglo XII. Además, su notorio ‘refectorio’ fue realizado en la época del obispo Xoán Arias nacido en 1238 y fallecido en 1266. Debido a las reformas propias del estilo Barroco en la Catedral, se ‘tabicó’ la fachada originaria, otorgándole parte de su presente fisionomía, en la que se nos muestra casi despojada de motivos decorativos, de modo que el otorga un cariz de austeridad. Fue Xácome Fernández quien en, en 1611, construyó la torre en la que se encuentra junto al ‘Arco do Pazo’, cuya función es dividir en dos el edificio. De manera que nítidamente marca cuál es la parte que mira para la plaza y cuál la que da al lateral este del ‘Hospital Real’. Así, entre los dos, conforman el comienzo de la ‘rúa San Francisco’ y la esquina nordeste de la plaza.

El arquitecto Xácome Fernández asimismo llevó a cabo la última planta una a manera de ‘solaina’ con una ‘varanda de ferro’, lo cual le concedía un aspecto de construcción palaciega. Más propio, en realidad, de una edificación civil que en algo lo diferenciaba del contorno religioso en que estaba incluido. Recordemos que esta planta alta fue transformada en el siglo XIX en una ‘galería’, la cual, mediado el siglo XX, fue cerrada tal como vemos hoy en día.

Si atendemos ahora a la fachada del claustro de la Catedral, habremos de mencionar la figura del arzobispo Alfonso III de Fonseca; comienzan las obras del nuevo claustro en idéntico lugar donde estaba el viejo, medieval. Claro es que la decisión ya había sido adoptada por su antecesor Alfonso II de Fonseca ante la necesidad de levantar un muro de contención en esa parte de la ‘fábrica catedralicia’.

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