Opinión

Lectura de la fachada y puerta del ‘Pazo de San Xerome’

“Son estas seis figuras colocadas nas xambas: na dereita está Santiago, que leva o sombreiro de peregrino con vieira e zurrón colgando de costado. Xoán o Evanxelista e Francisco de Asís. Enfronte teñen a Pedro, que leva tres chaves en alusión a súa potestade sobre o ceo, a terra e o inferno. Paulo e Domingos de Guzmán son fundadores de ordes relixiosas que teñen a predicación como unha das súas finalidades e, tamén, por seren considerados novos apóstolos”, describe así la fachada –específicamente las esculturas que las enmarcan y la decoran– del ‘Pazo de San Xerome’ el historiador Manuel Vilar Álvarez en su obra monografía A Praza do Obradoiro, Ediciones ‘A Nosa Terra’, colección ‘Arte na Pedra’, ‘Concello’ de Santiago, Compostela, 2005.

Sobre la puerta va un arco que nos muestra 11 figuras. En el centro, Santa Ana, quien lleva en su regazo a la Virgen y al Niño. A su izquierda, María Cleofás y, a la derecha, María Salomé, que aparece con un libro abierto. Después, a cada lado, María Magdalena, quien tiene en sus manos una vasija de ungüentos. He ahí a Santa Lucía, que está para conceder luz a los que entren en el Colegio. Las otras tres son mujeres, porque iban al sepulcro de Cristo, cuando se les apareció el Resucitado. Las demás figuras, seis, completan el arco y la parte inferior: figuras masculinas entre las que se encuentran San Xerome y Santo Agostiño.

“O tímpano describe unha liña ondulada na súa parte inferior e no canto da mesma van incrustados uns anxos –nos recuerda Manuel Vilar en su estudio–. A superior vai rodeada por unha serie de baixorrelevos nos que aparecen unhas figuras de anxos con instrumentos musicais e coroados polo rostro de Cristo, que vai no centro da arquivolta”. Las imágenes que exhibe el tímpano son 3: una que sobresale en el centro y dos menores a los lados. La principal es la Virgen con el Niño, que va apoyada en un ángel que se sostiene el blasón de los Fonseca. A su izquierda, Santa Catarina y, a su derecha, el arcángel Gabriel.

Ahora bien, ¿qué lectura podríamos hacer de la bellísima fachada y puerta del ‘Pazo de San Xerome’?  Por una parte, he ahí a Santiago Apóstol como patrón que fue de este Colegio y toda su familia. Por otra, ante nosotros aquellos apóstoles y los nuevos que expandieron y enseñaron las doctrinas de Cristo. Y todos ellos, presididos por la Virgen como Madre de Sabiduría.

A causa de la construcción del claustro catedralicio y del ‘Pazo Arcebispal’, la Catedral de Compostela se mostraba de modo muy oscurecido. Pues, ciertamente, muchas de las ventanas por las cuales debía entrar la luz, habían permanecido cerradas debido a estas ampliaciones y por otras, como la capilla del Cristo. Era preciso, pues, hacer una obra que fuera un foco de luminosidad. Ésta asimismo necesitaba ser llevada a la esfera de la espiritualidad. De manera que la nueva fachada habrá de ser una ‘nueva imagen’ del templo del Apóstol acorde con los ‘tiempos nuevos’. ¡Un moderno y renovado rostro para un viejo santuario medieval! También en esta ‘nueva fachada’ se anhela mostrar el poder de esta sede arzobispal, así como el poder económico de una de las más ricas y destacadas diócesis del Estado español, merced a las muchas rentas que tenía, entre otras, el nombrado ‘voto de Santiago’.

 

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