Opinión

Islas Cíes: flora y fauna terrestre

Isaac Otero | 02 de noviembre de 2020

Nos hallamos en las Islas Cíes, hermosas guardianas de la espaciosa y esplendente Ría de Vigo. Otoñalmente nos saludan las tres ballenas varadas: isla de Monteagudo, isla de Faro, isla de San Martín. Tres seductoras sirenas del océano Atlántico. La presente cobertura, desde la perspectiva vegetal, de las Islas Cíes pone de relieve un progresivo estado de alteración, a causa de la actividad humana acá mismo desarrollada a lo largo del tiempo. Indudablemente, el “medio forestal” es el que exhibe el mayor grado de “transformación”. La superficie arbórea autóctona –constituida por el “cerquiño”, esto es, el “Quercus Pyrenaica”– queda reducida a muy pocos y pequeños núcleos aislados, en tanto que especies exóticas –como el pino o el eucalipto– ocupan casi la cuarta parte de la superficie del Parque Natural.

Ahora bien, entre las especies del “manto” dominado por el “toxo”, es decir, “Ulex europaeus”, así como también por la “carpaza” (“Cistus salvifolius”), es preciso resaltar la presencia de las especies de distribución mediterránea: caso de la “retama mansa” (“Osyris alba”) o la “esparraguera” (“Asparagus”). Digamos, asimismo, que otros “medios” tales como las playas, dunas y acantilados, todavía mantienen sus atractivas comunidades vegetales en buen estado de conservación.

Especies de sumo valor biológico, ecológico y científico se hallan dentro de esos mismos espacios, ya por ser “endémicas” del litoral galaico-portugués, ya por ser estimadas “raras” o “amenazadas”. Si consideramos el universo de las “plantas”, no habremos de olvidar la presencia de la célebre “herba de namorar”, esto es, la “Armenia punguens” y la “camariña”, es decir, la “Corema álbum”. Asimismo, el “tomillo bravo” (“Helychrysum picardil virescens”), la “carraspique” (“Iberis procumbens”). También la “caléndula algarbiensis” o la “angélica pachycarpa”.

Después de considerar la “flora terrestre”, nos adentraremos en el fascinante mundo de la “fauna terrestre”. La “gaviota patiamarilla”, es decir, la “Laurus cachinhas”, es la especie más generosa del Parque Natural con 22.000 parejas reproductoras, que, según los biólogos, conforman la más numerosa “colonia” mundial. He acá el “cormorán moñudo” (“Phalacrocorax”) que nos presenta 1.000 parejas reproductoras, la “colonia” más abundante del suroeste de Europa, al igual que una muy señalada representación de las poblaciones mundiales de esta especie. El “cormorán grande”, esto es, el “Phalacrocorax carbo”, nos regala cerca de un millar de individuos invernales. De cierta semejanza con los pingüinos es la especie “arao” (“Uria aalge”) –otrora muy abundante en el N.WW ibérico–, el cual conserva en la actualidad unas escasísimas representaciones no reproductoras.

Por otra parte, igualmente crían –muy localizadas– algunas parejas de “gaviota oscura” o “Larus fuscus”, así como de “paíño” o “Hidrobates pelágicos”. Las Islas Cíes pertenecen a la “ZEPA” (Zona de Especial Protección para las Aves). Otros de sus habitantes son las “rapaces”: azor, milano, halcón “peregrino”. En los acantilados, la corneja, vencejo real, cuervo, graja, paloma brava. Conejo, erizo y la mítica nutria son los únicos mamíferos silvestres que habitan estas inmarcesibles “Illas Siccas”.

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