Opinión

‘O Claustro’ y ‘O Pazo de San Xerome’ de Compostela

Isaac Otero | 18 de mayo de 2020

“Das tres fachadas do claustro, é a occidental a que mira para a praza do Obradoiro. Foi levantada entre os anos 1568 e 1590, primeiro baixo a dirección de Xoán de Herrera e, despois dun parón por causa das epidemias que afectaron á cidade, continuaron no 1577 baixo a dirección de Gaspar de Arce”, señala el historiador Manuel Vilar Álvarez en su obra monográfica A Praza do Obradoiro, Ediciones ‘A Nosa Terra’, colección ‘Arte na Pedra’, ‘Concello’ de Santiago, 2005.

Las obras, no obstante, proseguirán hasta entrado el siglo XVII, cuando el arquitecto Xácome Fernández les dé remate con una última planta abierta con columnas. Éstas terminan en unas ‘zapatas’ que soportan una alargada cornisa que le otorga un aspecto verdaderamente palaciego al edificio. Digamos que esta planta va sobre otras dos: la última exhibe un largo balcón con una baranda de hierro. Todo ello transforma el edificio en otro espacio privilegiado más para apropincuarse a la gran plaza. Recordemos que Xácome Fernández diseñará la torre de ‘la Vela’, la cual corona la esquina de esta parte del claustro. Será, pues, la última referencia visual de la plaza del ‘Obradoiro’ hacia la parte sur.

“Chama a atención o seu remate escalonado de influxo certamente italianizante”, nos indica Manuel Vilar. Desde luego, esta nueva obra del claustro va a sobresalir por sus altos volúmenes, así como por sus líneas rectas. Lo cual va a repercutir en gran medida sobre su entorno, es decir, la plaza de ‘As Pratarías, la ‘rúa Xelmírez, el término de la ‘rúa do Franco’, al igual que el flanco sudeste de la ‘Praza do Obradoiro’. Claro que, si bien, como en la esquina con el ‘Pazo Arcebispal’, no haga exactamente ángulo recto con la misma. Ello no impide, empero, incidir determinantemente en la estructuración y ordenación de la espaciosa Plaza.

En caso de referirnos al ‘Pazo de San Xerome’, habremos de evocar el año 1521, en la época en que –en el lugar del antiguo Hospital, situado en la ‘Acibecharía’– existía un colegio denominado ‘Santiago Apóstol’, en el cual se enseñaba, entre otras materias Gramática, Lógica y Filosofía. Pero hacia la mitad del siglo XVII los frailes benedictinos de ‘San Martiño Pinario’ compran el edificio para ampliar la ‘fábrica’ de su Convento; aunque lo que compran en verdad es el sitio, no los materiales. La mayor parte de éstos irán para su actual ubicación en una ampliación del ‘Pazo de Fonseca’: el cierre de uno de los laterales de la plaza de ‘O Obradoiro’, ordenando el espacio que se encontraba entre el remate de la ‘rúa do Franco’ y la ‘rúa’ que descendía hacia las huertas por la esquina suroeste de la Plaza, hoy en día rotulada como ‘avenida de Raxoi’.

En el momento en que se sitúa este nuevo lugar, el Colegio llega ya bajo la denominación de ‘San Xerome’, debido a estar estimado éste como uno de los santos más sabios de la Patrística de la Iglesia Católica. Así, pues, debemos entender que este edificio es una ampliación del de ‘Fonseca’. Conviene poner de relieve su fachada, en concreto, su puerta y las esculturas que la enmarcan y decoran.

 

 

 

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