Opinión

Bucólica de‘Os Ancares’ lucenses

¡“Os Ancares”! Henos ahora en la gran montaña lucense: la pura reserva natural, etnográfica y cultural de las tierras de Galicia. Todo nos evoca remotísimos tiempos. Hace más de 2.000 años acá vivían tribus tales como la de los ‘Zoelas’, y más adelante dejaron su impronta en la región de ‘Hispania’ las severas legiones de Roma. Debido a su estratégica situación este macizo fue conquistado por el emperador Augusto. Asimismo ha sido escenario de “milagros universales”: el del “Santo Grial” de la cumbre de ‘O Cebreiro’. Y malhadado testigo de guerras como la ‘carlista’ o bien la de “ocupación francesa” durante la denominada “guerra de la Independencia” en la Península Ibérica.

¡He ahí dentro de sus lindes esas especies como el urogallo o el oso pardo! ¿Y su vetusta arquitectura? ¿Su más fiel reflejo? Son las ‘pallozas’ –ésta que observamos en ‘Piornedo’–, esas singulares casas ovaladas, coronadas por admirables techos de paja. Podría ser estimada, en su conjunto, la sierra de mayor representatividad de Galicia. Nos imaginaríamos, pues, una historia de enorme rudeza y belicosidad bajo todos los aspectos vitales, teniendo en consideración esas construcciones que pueblan su orografía, tanto si examinamos las ‘calzadas’ romanas como sus ‘pallozas’, castillos e iglesias.

Ante nuestros ojos... ‘Os Ancares’, desde lo alto del ‘Tres Bispos’. Reflexionemos ahora en esas obras llevadas a cabo por la mano del hombre a través de los siglos. Y si las situamos entre ríos de límpidas aguas, abruptas montañas con cresterías cubiertas de pizarra y brezo, y valles ataviados de un formidable vestuario de robles, castaños o abedules. Obtendremos así un hermoso territorio que crea un “lienzo” de armonía, propio de un museo de etnografía al aire libre de Galicia. Este macizo se ubica entre las provincias de Lugo y León, formando una frontera natural entre comunidades que, en gran parte, pertenecen al más extenso municipio galaico: el del ‘concello’ lucense de ‘Cervantes’. Lo mismo que la sierra hermana de ‘O Courel’, sus parajes con puentes del Medievo de peculiar factura; he aquí las ‘alvarizas’ para colmenas, a las cuales defendían de los depredadores, sobre todo los osos. He allí las ‘casas rurales’ que nos convidan a una reposada estancia. ¡La pizarra! Útil y acorde con el paisaje que tiernamente lo abraza. Florece la flor del ‘narciso’ en ‘O Cebreiro’ así como las humildes flores del camino... Si deseamos practicar el ‘deporte de montaña’, iremos hacia sus seductores paisajes y cumbres de excepción. He allá ‘Pena Rubia’ y ‘Pena Longa’. Acullá, ‘O Mostallar’ y ‘Cuíña’, de 1.992 metros, máxima altura de esta sierra, honra compartida con el ‘pico hermano’ leonés de Miravalles.

¡Tierras célticas del dios Breogán! Evocamos la ‘lareira’, el pote gallego, y la crudeza invernal, rememorando aquellos antiguos episodios y el divino ‘halo mágico’ que todo lo besa. ¡Mil y una historias o leyendas! Las escuchamos en estas dilatadas noches de la Galicia invernal. ¿La ‘Mujer-Cierva’? Doncella desaparecida del castillo de Doiras. Su hermano –caminando un día de caza– dio muerte a una cierva cortándole una mano que llevó consigo. Tanto pronto abrió el zurrón donde la guardaba, pudo, espantado, contemplar cómo aquella se había metamorfoseado en mano de mujer.

Al regresar sobre sus pasos..., en vez del animal muerto halló a su hermana con el brazo cercenado.

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