Opinión

Bosques de ‘Os Ancares’ y ‘Serra do Courel’

Isaac Otero | 27 de julio de 2015

¡Bosques de Galicia! Desde el nivel del mar hasta sus más elevadas montañas, las cuales llegan a alcanzar y superar los 2.000 metros, Galicia nos entrega una rica diversidad de “hábitats” naturales. Clima cálido, abundante lluvia, que permiten a los paisajes un constante lucimiento de su tapiz verde. ¡Mosaico de prados y ríos y montañas donde maravillosamente esplenden nuestros misteriosos, encantados y también voluptuosos bosques!
Henos ante un admirable bosque de laureles y robledales que ondulan en las evanescentes islas que flotan sobre el río Miño. Abedulares entre los que se encondía el hombre-lobo. Encinares que huyen de las dehesas mediterráneas y se ornamentan merced a los musgos atlánticos. Hayedos occidentales de la cornisa cantábrica. Bosque de tejos que en número sobresalen en el continente europeo. ¿Quién podría pasar por alto el asombroso acervo de mitos y leyendas nacidas de entre los célticos y sagrados árboles? ¡Ah, druidas y fantásticos ríos! La “Ribeira Sacra”, ¿y cómo no?, el amoroso abuelo de los eucaliptos y castaños más altos de Europa. Naturaleza vívida que nos ruega protección. El Parque Nacional de las Islas Atlánticas. El parque natural de las ‘Fragas do Eume’. Los Monumentos Naturales del ‘Souto da Retorta’, el de Rozabales, la ‘Fraga de Catasós’, el Paisaje Protegido del río Navea, la Red Europa ‘Natura / 2000’…
Caso de que tomemos el rumbo hacia Los Ancares, nos preguntaremos cómo será la casa del oso y del lobo del urogallo. “Este plantígrado –nos revela la ‘Fundación Oso Pardo’– ha retornado en el siglo XXI a esta sierra lucense y se halla a gusto en sus bosques”. “En distintos parajes de ‘Os Ancares’ encontramos espléndidos paisajes de montaña y una inolvidable naturaleza, a veces agreste y de crudos inviernos de nieve. ¡Hermosa tradición de algunos pueblos donde aún se conservan construcciones prerromanas como las ‘pallozas’, que hasta hace pocas décadas se mantuvieron habitadas! ¡Quién sabe si columbraremos algún ejemplar de lobo o de urogallo! He ahí el gran roble hueco –nuestro amado ‘carballo’– que florece año tras año. Y el acebo que durante el invierno salpica de rojo la límpida nieve.
Si queremos comenzar a recorrer algunos bosques de ‘Os Ancares’, podríamos elegir el de ‘Cabana Vella’. Una ruta de ‘senderismo’ que nos conducirá a la pequeña aldea que responde al nombre de ‘Degrada’, en el municipio de Cervantes. Detrás del albergue del ‘Club Ancares’ hallamos el ‘Centro de Interpretación de la Naturaleza’. Ante una bifurcación, tomamos el camino hacia la izquierda, en dirección al pico de ‘Tres Bispos’. Por el espeso bosque, la travesía será larga, pero el regalo son las inconmensurables vistas. Desembocamos en la ‘golada’ de Vara para, al fin, atravesar el aire mágico del bosque de Cabana. ¿Tendremos la suerte de escuchar la voz del urogallo en sus cantaderos, tratando de seducir a la hembra? ¿O el privilegio de escuchar el aullido del lobo congregando a su manada?
¡“Serra do Courel”! Nuestro bosque por excelencia: la ‘Devesa da Rogueira’. Hayedos y tejos, robles y serbales, arces y castaños: paraíso de los botánicos. Senderos o acuarela de colores. Fascinantes mantos verdes que escalan montañas hasta alcanzar una laguna glaciar. Y más arriba, el ‘Pico Formigueiros’, cerca del firmamento azul. ‘Fontes do Cervo’, el alto de ‘O Couto’, Seoane y Visuña. El valle y el mirador de Polín, fuentes y cascadas…

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