Opinión

Baiona A Real, Nigrán y Panxón, el Castillo de Soutomaior

Isaac Otero | 17 de febrero de 2019

Seguimos nuestros pasos a través de las calles empedradas de Baiona A Real: el conjunto histórico-artístico que nos ofrece la visión de señoriales caserones y severos templos como la Colegiata de Santa María, cuyo origen data del siglo XIII, con rostro fortificado y estilo ojival que conservaba en sus muros una colección de ‘cruceiros’. ¡Fiesta de Santa Liberata! ¡Santos “xémeos” Cosme y Damián, protectores de los “ángeles de la Farmacopea”! Evocando los pregones de “A Anunciada”, me sitúo en una de las entradas de la villa baionesa. Heme aquí ante uno de los ‘cruceiros’ más significativos: el ‘cruceiro’ de La Trinidad –datado en el siglo XV– con cubierta de baldaquino, cúpula renacentista con forma de pirámide apoyada sobre unas columnas rematadas en pináculos cónicos.

Muy cercano, el ‘concello’ de Nigrán. Corría el año 1932 cuando el célebre arquitecto modernista Antonio Palacios –porriñés universal, creador de numerosas obras tanto en Galicia como en Madrid, entre otras muchas– construyó el “Templo Votivo del Mar”. Su “temática argumental” se fundamenta en la Historia de la Arquitectura de Galicia, esto es, “megalítico” y “castreño”, “prerrománico” y “románico”, así como monasterios y “pazos” de estilo barroco.

Caminando por el terreno anexo al Templo, nos encontramos con la fachada y arco de herradura en un antiguo templo: San Xoán de Panxón. No se trataba sino de un templo perteneciente a la época y estilo arquitectónico visigótico, dedicado a San Pantaleón o “Panxón”.

Transcurrida una semana, visitamos el afamado Castillo de Soutomaior. Si bien se ignora la fecha exacta de su construcción, su fundación, empero, habría que vincularla a la figura de Don Pax Méndez Sorrede, quien vivió en tiempos de Alfonso VII (1126-1157) y de Don Fernando de León (1157-1188), el cual fue el primero en emplear el apellido “Soutomaior”. Tanta fama adquirió la familia “Soutomaior”, que alcanzaría a participar en la Baja Edad Media en aconteceres políticos determinantes para la Historia de Galicia.

Delante de este Castillo, reflexionamos en otra fecha memorable: 1870, cuando los marqueses de Armijo establecen acá su residencia de verano. Edificación de doble perímetro amurallado, de planta oval y forma irregular. Considerando el “primer cinturón”, se abren dos entradas: la sur es aquella que en la actualidad se utiliza como acceso al público; la primitiva es la del lado opuesto. Este complejo fortificado comprende dos partes: la Torre y el Palacio adosado a la misma. He ahí el puente levadizo que es el “cordón umbilical” de la Torre, valioso para su defensa. La profusión de las “saeteras” y “vanos” que existen en sus muros y torres son, sobre todo, de carácter decorativo más que propiamente defensivo.

¡Torre del Homenaje! Consta de varias plantas y su estructura es rectangular y sus muros nos muestran su apreciable grosor. Su entrada está situada en la primera planta, donde se hallaba el puente levadizo. Este Castillo de Soutomaior es uno de los mejor conservados de toda Galicia y acaso el más conocido. En 1982 el Castillo obtuvo, después de no pocos avatares familiares, la propiedad de manos de la Diputación de Pontevedra, la cual encargó a un conjunto de historiadores y arquitectos, a fin de realizar su excelente restauración.

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