Opinión

Rara vez se escribe de fútbol en este espacio y cuando se hace es coincidiendo con algún gran evento futbolístico, sea Mundial o Eurocopa. Y siempre bajo la perspectiva del efecto geopolítico mundial que juega este deporte, sin duda el más globalizado de la historia.
Hoy en España, tanto como del desempleo y de la crisis, no se habla de otra cosa en los medios que del durante meses anunciado adiós de José Mourinho como entrenador del Real Madrid CdeF. El hombre llamado a retornar a los merengues a la gloria para acabar con la hegemonía del Barça se va fracasado, peleado con los mitos del madridismo (Iker Casillas como símbolo) y con una junta directiva presidida por Florentino Pérez quien, en su momento, además de renovar su millonario contrato, no dudó en alabar al portugués como un emblema del ‘señorío’ madridista.
Habrá que ver si Florentino y la mayoría del madridismo que en su momento apoyaron ciegamente a ‘Mou’, no se arrepienten hoy de elevarlo al Olimpo del madridismo por su presunto ‘señorío’. Precisamente, porque Mourinho ha dado muestras de la mayor falta de ‘señorío’, de respeto y de educación en sus tres años al frente de un Madrid desquiciado por la superioridad del Barça.
Un balance agridulce, con una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa de España, eso sí las tres ganadas al Barça. Y tres semifinales consecutivas de Champions League, de las que ‘Mou’ saca pecho cuando en su contrato, con letra pequeña, estipulaba que no haberla ganado constituía un rotundo fracaso. Y no hablemos del estilo de juego de ‘Mou’. El Santiago Bernabéu sigue allí dividido y decepcionado porque los títulos no se respaldaron con un juego estelar.
Nadie duda de la profesionalidad y del carácter ganador de ‘Mou’. Lo demostró elevando al Oporto a lo más alto del fútbol en Portugal y Europa. Lo siguió en el Chelsea inglés, su presumible futuro club a partir de la próxima temporada. Retornó a una vieja gloria como el Inter de Milán a los altares del fútbol europeo. Pero fracasó en el Real Madrid más caro y millonario de la historia, contando en sus filas con un Cristiano Ronaldo cegado por los cuatro balones de Oro de Leo Messi.
Como colofón a una temporada tensa entre ‘Mou’ y el madridismo, el Real Madrid de ‘Mou’, llamado a acabar con el ciclo triunfal del Barça, ha tenido que ver cómo la Liga y la Copa del Rey 2012-2013 se la llevan, precisamente, sus dos eternos rivales: el Barça y el Atlético de Madrid.
Pero a ‘Mou’ no le faltarán ‘novias’. A excepción del Barça, lo más granado del fútbol europeo se lo reparte, pero parece que las quinielas apuntan al Chelsea como su futuro inmediato. El próximo año, Mourinho estará huérfano al no tener como rival a un verdadero Sir, Alex Ferguson, retirado de los banquillos tras 26 años en el Manchester United. Pero verá el retorno de un ‘enemigo’ conocido, el ‘Pep’ Guardiola, su bestia negra en el Barça y quien volverá a los banquillos al frente del alemán Bayer de Múnich. Y así la vida continúa, porque vaya a donde vaya ‘Mou’ seguirá siendo noticia.

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