El collar de islas de Chiloé
Como lo realizó don Alonso de Ercilla –el épico autor de La Araucana–, dejamos la tierra firme a través del canal de Chacao, si bien hubiéramos podido elegir la partida desde Puerto Montt, por mar. De improviso, nos topamos con una alargada costa sembrada de islas; tan extensa que podríamos creer que forman parte de un continente. Henos ante el prodigioso collar de islas de Chiloé. Chacao fue el “desaguadero” de un viejo lago que ocupaba completamente el golfo de Reloncaví. Cuando se hundió la región, Chiloé quedó metamorfoseada en isla: la “Isla Grande”, que llaman los “chilotes”. Pues, en verdad, 8.394 quilómetros cuadrados es, por ejemplo, una extensión suficiente para dar cabida a tres Ducados de Luxemburgo. Es, empero, la región chilena con menor densidad de población.