Un total de 100 jóvenes vascos realizan tareas de voluntariado para el desarrollo y la sostenibilidad en Asia, África y América

| 10 Agosto 2017 - 13:00 h.
Algunas de las cooperantes en Mozambique.
Algunas de las cooperantes en Mozambique.

Los diversos grupos de jóvenes vascos cooperantes seleccionados por diez ONG y la dirección de Juventud del departamento de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco reportan durante estos días a sus coordinadores su satisfacción por el trabajo que realizan en las tareas de voluntariado para el desarrollo y la sostenibilidad en Asia, África y América.

Begoña de Diego y Garazi Bueno realizan una intensa actividad en Chimaltenango  en el Seminario el buen vivir, talleres impartidos a adolescentes sobre anatomía del aparato reproductor femenino y el ciclo menstrual y  sobre anticoncepción a usuarias adultas de la asociación Asogen.

Yasmina y Ione, dos cooperantes que ayudan en Lima con CENDIPP indican que “estamos muy contentas y bastante adaptadas ya que las personas que trabajan en la asociación nos han acogido muy bien y estamos aprendiendo mucho”. Ambas han participado en el aniversario del distrito El Agustino,  y en diversos actos en la casa de la Mujer de Huaycan en la presentación de su Agenda de género; y en Amauta en un taller de formación sobre la prevención de situaciones de discriminación y violencia con personas con diferentes orientaciones sexuales.

Unai Arberas comenta que “la rutina no se sabe lo que es: mi horario acaba de hacerse y tienen poco fundamento en general, pero uno se hace. Estamos muy bien. Llevamos un mes y se ve que es un mundo diferente, otra cultura, otra forma de vivir y sentir las cosas, más que nada respecto al tiempo. Gente agradable y buena. Aun y hablando el mismo idioma a veces no nos entendemos. Curiosidades de la vida”.

“La bienvenida fue estupenda por parte de todos ellos y eso hace que la vida sea más fácil. Es un ambiente muy diferente a lo que estamos acostumbrados a vivir. No hay esa concienciación que tenemos en general sobre el medioambiente y aunque nos choquen algunas cosas, nos acostumbramos. Hemos tenido unas cuantas aventuras y los días son muy intensos porque no paramos en momento alguno trabajando y conociendo diferentes lugares. Parece que un mes no da para mucho pero por mi parte hay muchas cosas que contar” comenta Arberas desde San Juan de Lurigancho.

Arberas desarrolla su actividad en un colegio de educación especial donde hacen manualidades. “Hace nada han sido las fiestas patrias y algunos de los niños de educación regular se vistieron de gala para celebrarlo antes de las vacaciones”. Estibaliz y Oihana comentan por su parte que “en las tierras de  Chimoio  están de primera”.

Más acciones:
MÁS NOTICIAS

Boletín de noticias

Si quiere recibir información actualizada de Crónicas de la Emigración, envíenos su correo electrónico.
Suscribirse al boletín

Libros de Crónicas de la Emigración

Hemeroteca