LA CONSEJERA DE TRABAJO AGRADECIÓ A LA AME Y LA COORDINADORA LA INVITACIÓN AL SEMINARIO

Susana Peri aconseja no irse a Alemania sin tener asegurada la subsistencia

| 12 de diciembre de 2011, 9:50
 Victoria Cristóbal, directora de la AME; José Povedano, presidente de la CFMA; y Susana Peri, consejera de Trabajo, junto a algunos de los participantes en el seminario.
Victoria Cristóbal, directora de la AME; José Povedano, presidente de la CFMA; y Susana Peri, consejera de Trabajo, junto a algunos de los participantes en el seminario.

La consejera de Trabajo e Inmigración de la Embajada de España en Alemania, Susana Peri, participó como ponente en el seminario para jóvenes españoles que tuvo lugar en Colonia recientemente. Antes de exponer su tema, agradeció la oportunidad que le habían brindado la Coordinadora Federal del Movimiento Asociativo y la Agencia Madrileña para la Emigración (AME) de colaborar en el seminario, lo que le permitiría acercar a los asistentes un poco de la realidad actual en Alemania para la juventud, decirles cómo ve la Consejería el flujo migratorio actual de España hacia este país e informarles de las ayudas.

 

Susana Peri se refirió a las cifras de paro en España, que serían “escandalosas” frente a las de Alemania, no obstante habría que tener en cuenta que también en la RFA hay un alto porcentaje de paro encubierto: puestos de trabajo a tiempo parcial, receptores de ayudas sociales, parados en cursos de integración laboral o jubilados prematuros, gente que no engrosa las listas del paro, aunque muchos de ellos realizarían un trabajo a tiempo completo si tuvieran la oportunidad. “Entre ese colectivo se encuentran muchos jóvenes“, subrayó.
Peri recordó que si antes la Consejería se ocupaba de atender a las necesidades de los emigrantes para ayudarles a integrarse y a mantener los lazos de unión con el lugar de origen, ahora habría un gran cambio, “en los dos últimos años en la Consejería hemos dado un giro de 180°”, comentó, y el trabajo les estaría desbordando.
A lo largo de la ponencia, la consejera ofreció informaciones de interés sobre el mercado laboral alemán y las posibilidades que podrían encontrar en él, así como sobre los requisitos exigidos para aspirar a un empleo, ayudas a las que pueden acceder y lugares a los que pueden dirigirse para informarse. Les alertó de que en Alemania no todo es tan fácil como lo pintan, “no es oro todo lo que reluce”, advirtió. Cuando la canciller Angela Merkel hablaba de contratar a españoles altamente cualificados, no sería cuestión de que al día siguiente todos pudieran venir aquí y encontrar un empleo; el proceso sería “altamente complicado“. Cierto que los españoles podrían moverse en el espacio económico europeo sin ningún problema, pero aconsejó prudencia y no marcharse sin tener algo seguro que les permitiera subsistir en el país extranjero.
Les habló del Eures, el portal europeo de movilidad profesional, y las ferias de empleo que están teniendo lugar en diferentes ciudades y que ofrecen la posibilidad de establecer contacto directo con las empresas, informándoles de que para poder asistir a ellas era necesario enviar una solicitud, y sólo una selección de candidatos serían invitados a ellas. Por ese sistema tampoco se habría producido un gran número de contrataciones. Un nuevo proceso de selección en la ciudad de Stuttgart que tendría lugar los próximos días, iba a ofrecer la oportunidad, a cien ingenieros españoles, de conseguir un contrato.
Algunos de los jóvenes españoles que ahora están en la RFA y que han venido a través de la oficina de empleo, con los tres meses que se conceden para buscar trabajo en otro país europeo, tendrían que regresar, al finalizar ese periodo, sin haber logrado insertarse aquí en el mercado laboral. Peri les aconsejó que al volver exijan en España más de Eures, y en sus Comunidades Autónomas que exijan también mayor formación en idiomas. Sin buenos conocimientos de la lengua del país les sería muy difícil situarse, aunque tuvieran un buen expediente académico, “presentar el currículo no basta”, recalcó la consejera.
Además del idioma, también la experiencia profesional jugaría un papel decisivo. En ese contexto, les habló de los cursos de integración financiados por el Gobierno alemán, a los que los ciudadanos europeos sólo tienen acceso si quedan plazas sin cubrir, y de los cursos de alemán profesional y prácticas, financiados por el Fondo Social Europeo.
Que la situación no es fácil, lo demostraría el hecho de que los propios alemanes, al terminar la carrera, tendrían que mandar cientos de solicitudes hasta encontrar un empleo. En cuanto a las cifras publicadas en los medios de comunicación sobre la necesidad de especialistas en este país, dijo que era “cuestión de mentalidad” como se percibían esas noticias y habría que poner cuidado con los mensajes que se transmiten a los jóvenes “porque podríamos estarles perjudicando“, advirtió Peri.
Alemania hablaría con previsión, de cara al futuro. El plan del Gobierno sería aprovechar primero el potencial del país a través de iniciativas como: reforzar la formación en los colegios, mejorar la formación profesional, combatir el abandono de la universidad, fomentar el trabajo de los mayores, incrementar la presencia de la mujer en el mundo laboral, ya que muchas mujeres en Alemania no trabajan fuera del hogar o lo hacen a tiempo parcial, y a partir de ahí, los puestos de trabajo que no pudieran cubrirse a pesar de esas medidas, serían los ofertados a los inmigrantes.
Susana Peri dijo que la Consejería de Trabajo está estableciendo actualmente enlaces con empresas, organizaciones de emigrantes, Comunidades Autónomas en España y otras instituciones, para encauzar la ayuda a los jóvenes españoles que buscan empleo en Alemania; lo que nadie debía hacer, “no lo aconsejo de ninguna manera“, recalcó, era venirse a este país sin tener algo seguro. A los que ya tienen algún trabajo aquí, les invitó a dirigirse a la Consejería en caso de tener “condiciones laborales poco claras”, aconsejándoles también visitar la página web, en la que pueden encontrar respuestas a muchas de sus dudas. Les aconsejó también registrarse en los Consulados, aunque no fuera un requisito obligatorio, “no se trata de controlar a nadie”, aclaró, pero en caso de necesidad podría serles útil.
Aunque la situación fuera difícil en este momento, algo tendría de bueno la crisis, y es que la movilidad e intercambio entre la juventud “va a ayudar a construir Europa“, aseguró la convencida europeista.
Luego se dirigió a los alumnos descendientes de generaciones de emigrantes anteriores, dándoles a conocer las ofertas que hay para ellos. Les habló de la enseñanza dual, de becas y programas financiados por el Fondo Social Europeo, de prácticas e intercambios que podrían ayudarles a adquirir experiencia y situarse más tarde en el mercado laboral. Les comentó también que hay empresas españolas que están contactándoles actualmente en la Consejería y buscan personal alemán con dominio del español, lo que podría ser una oportunidad para ellos.

Opiniones de los nuevos emigrantes”
Algunos de los “nuevos emigrantes” asistentes al seminario se sintieron un poco defraudados por los mensajes que les habían transmitido, ya que esperaban escuchar más cosas positivas. “Ya sabemos que España está mal, por eso estamos aquí; no necesitamos que nos lo recuerden”, comentaba Rebeca Martínez, ante la insistencia de algunos ponentes sobre la gravedad de la crisis. “Nosotros necesitamos ayudas ya”, pedía otra joven de Alicante. Ante la petición de políticas para la juventud, el consejero de Economía y Hacienda de la Comunidad de Madrid, Percival Manglano, respondió que “la mejor política de la que se beneficien los jóvenes es la política en la que se beneficien todos” y no dependería sólo de la voluntad política el que se cree empleo, ya que habría sectores que no controla el Gobierno, recordándoles, al mismo tiempo, que “la responsabilidad individual” para salir adelante era “muy importante”. “Nosotros luchamos, pero confiamos en que los políticos que elegimos representen nuestros intereses”, se escuchó entre el público como respuesta. “Estamos demostrando responsabilidad, hemos tomado las riendas por la mano”, aseguraba otra de los asistentes, refiriéndose a la decisión de buscar trabajo fuera de España.
Los intereses de los jóvenes de la segunda generación eran bien diferentes, ellos querían saber qué posibilidades se ofrecen para ellos en la tierra de sus padres en cuanto a estudios y formación. Algunos dijeron que les encantaría vivir en España si les fuera posible.

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