Josefa Goldar, una gallega que triunfó en el teatro argentino

| 04 Agosto 2012 - 13:52 h.
Retrato de Josefa Goldar.
Retrato de Josefa Goldar.

Con tres años llegó a Buenos Aires en 1909. En la década del 20 empieza a interesarse por el teatro hasta convertirse en una de las figuras más destacadas del teatro independiente en Buenos Aires, con interesantes incursiones en el cine.

“José Goldar y Carmen Rey es un matrimonio joven, nacidos en Caldas de Reyes, esa maravillosa curva del paisaje gallego. Allá por el año 1910 vienen a la Argentina. Traen como única fortuna su juventud y tres hijos. Traen su corazón y sus brazos fuertes. José es mozo que carga bolsas en el Molino del Río de la Plata. Carmen es lavandera. Cumplen con sus trabajos en esa austera alegría que da el mismo trabajo. Vuelven al hogar. Allí están los hijos que esperan. Que se han educado bajo el acento gallego, entre canciones populares y viejas leyendas. La tradición oral de la cultura gallega se cumple en su alta misión. Josefa niña, está recibiendo un caudal de espíritu de la historia gallega. Allí está la poesía, la música, el color, el acento, los movimientos, la palabra, es decir todos los elementos vivos que se van a transformar en su momento en una mujer excepcional, en una mujer que sin haber estudiado en las viejas universidades va a ser, a sentir, a volcar un temperamento milagroso para todas las más difíciles cuestiones del teatro”. Con estas palabras iniciales el periodista Arturo Cuadrado nos introducía a un reportaje que le realizó en la revista ‘Galicia Emigrante’ en 1955.
Josefa nació en Caldas de Reis en 1906, como nos cuenta Cuadrado, sus padres, como tantos gallegos, deciden emigrar a la Argentina. Llegan al puerto de Buenos Aires en el vapor ‘Kínig Wilhelm II’, el 12 de octubre de 1909, Josefa tenía tan sólo tres años.
A fines de la década del 20 Josefa comienza a interesarse por el teatro. Por estas fechas conoce a unos de los intelectuales más destacados de aquellos años Leónidas Barletta, integrante del famoso grupo literario Boedo, con quien se une sentimentalmente.
El nombre de Grupo Boedo proviene de la editorial de la revista ‘Claridad’ ubicada en la calle Boedo al 800, en la Capital Federal. Constituido por escritores revolucionarios y realistas, simpatizantes de la revolución rusa y del marxismo de la primera posguerra, que utilizan la pluma para defender al proletariado.
De aquel matrimonio nacerá la idea de crear en 1930 el emblemático Teatro del Pueblo, el cual se convierte en un baluarte del arte popular. Un año después se inauguraba el teatro con la presencia del poeta Roberto Arlt.
“Yo me formé de grande –nos cuenta Josefa–. Entré en el teatro con una gran seguridad. Conocí a Barletta, mi valeroso compañero en todos mis éxitos. En mi familia hubo cierta oposición a mi matrimonio. Pero el destino tenía que unirnos para realizar tan magnífica labor...”.
Josefa fue una de las figuras más destacadas del teatro independiente, también incursionó en el cine. El Teatro del Pueblo durante varias décadas se convirtió en un espacio cultural alternativo y creador. Durante esta etapa Josefa conoció a Castelao, quien de vez en cuando visitaba el teatro junto a Virginia, su mujer. Su compañero Leónidas Barletta era un intelectual muy respetado, sus posiciones de izquierda eran inclaudicables. No solamente se dedicó al teatro, también durante muchos años editó un periódico independiente llamado ‘Propósitos’.
Por aquellos años muchos fueron los gallegos que triunfaban en el teatro argentino, entre los que podemos citar a Enrique Muiño, Tito Lusiardo, Pepe Arias, Tacholas, Amparo Alvajar o descendientes como Santiago Gómez Cou, Libertad Lamarque, Eva Franco, Medina Castro, etc.
Recuerdo que siendo aún un adolescente con muchos deseos de formarme políticamente había descubierto este periódico semanal de gran formato y de pocas páginas, pero con el contenido que yo andaba buscando. Años más tarde con mis compañeros de militancia –tenía tan sólo 18 años–, fui por primera vez al teatro. Casualidades de la vida era el Teatro del Pueblo y actuaba Josefa Goldar. Lejos estaba de saber su origen gallego. El teatro era pequeño, recuerdo que estaba en un sótano, sobre la calle Diagonal Norte, a pocos metros del Obelisco de Buenos Aires.
Josefa junto a un pequeño elenco interpretaban obras de teatro independiente. El teatro funcionaba los fines de semana y los precios eran muy accesibles. Recuerdo que los estudiantes y los jubilados tenían una tarifa casi simbólica. Luego cuando se terminaba la obra y si el público se animaba había un debate.
Años después, tras la muerte de Leónidas Barletta, acaecida el 15 de marzo de 1975, quedó al frente del periódico como directora. La situación política de la Argentina de aquellos años era difícil. El gobierno de Isabel Perón perseguía a los periódicos de izquierda, mientras las ‘Tres A’ Alianza Anticomunista Argentina, creadas por el propio gobierno, ponía bombas y amenazaba a los periodistas. Por aquel entonces yo estaba haciendo mis primeras experiencias periodísticas y el compañero que hacía de secretario de redacción me ofreció sumarme a este emblemático periódico. Así fue como escribí un par de artículos, hasta que la falta de medios y las amenazas de la ultra derecha determinaron el cierre del mismo. Había concluido una etapa de aquella Argentina romántica y solidaria y empezaban los años de persecución y de muerte.
Josefa ‘Pepa’ Goldar falleció en Buenos Aires a principios de la década del noventa.

Películas que protagonizó Josefa Goldar:
‘Orden de matar’ (1965). Hacía de dueña de una pensión.
‘Los hipócritas’ (1965). Era la señora Borello.
‘El octavo infierno, cárcel de mujeres’ (1964). Celadora.
‘Los inocentes’ (1963).
‘La murga’ (1963).
‘Detrás de la mentira’ (1962). Era la señora Roca.
‘Los viciosos’ (1962). Mujer de policía.
‘Bajo un mismo rostro’ (1962).
‘Delito’ (1962). Madre de Valdez.
‘La novia’ (1961).
‘Todo el año es navidad’ (1960).
‘Campo arado’ (1959).
‘Procesado 1040’ (1958). Doña María.
‘La hermosa mentira’ (1958).
‘Después del silencio’ (1956). Señora Godoy.
‘Oro bajo’ (1956). Lucía.
‘Amor a primera vista’ (1956).
‘Para vestir santos’ (1955).
‘Los hermanos corsos’ (1955).
‘Cuando los duendes cazan perdices’ (1955).
‘El conde de Montecristo’ (1953).
‘La mujer de las camelias’ (1953).
‘La bestia debe morir’ (1952) Violeta.
‘De hombre a hombre’ (1949).
‘Apenas un delincuente’ (1949). Doña Emilia.
‘Los afincaos’ (1941).

loisperezleira@hotmail.com

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