EL BNG SE CONVIERTE EN LA OTRA SORPRESA DE LA NOCHE ELECTORAL AL PASAR DE 6 A 19 DIPUTADOS, MIENTRAS EL PSDEG SE ESTANCA

Feijóo se equipara a Fraga y consigue la cuarta mayoría absoluta consecutiva del PP en Galicia

| 13 de julio de 2020, 21:38
Nuñez Feijóo saluda a los simpatizantes que se reunieron para celebrar la victoria.
Nuñez Feijóo saluda a los simpatizantes que se reunieron para celebrar la victoria.

Las elecciones del coronavirus en Galicia dejaron un ganador indiscutible: el PP de Alberto Núñez Feijóo, que se alzó con una clara victoria en la noche electoral del 12-J. Con un respaldo de 625.182 votos (47,98%), los populares obtuvieron 41 diputados, los mismos que en la cita autonómica de 2016 y, emulando a la etapa de Fraga, revalidaron la mayoría absoluta en la Comunidad gallega por cuarta vez consecutiva. El arco parlamentario se completa con tan solo otras dos fuerzas políticas: BNG y PSdeG-PSOE, que alteran sus posiciones. Los nacionalistas, liderados por Ana Pontón, arrebatan a los socialistas el segundo puesto en el hemiciclo, tras pasar de 6 a 19 escaños. Los de Gonzalo Caballero consiguen 15 diputados, solo uno más que en la anterior cita con las urnas.

Del ‘Galicia, Galicia, Galicia’ –lema de campaña del PP en estas elecciones– al ‘Feijóo, Feijóo, Feijóo’, la noche electoral se convirtió en la sede de los populares  gallegos en un clamor de reconocimiento a su candidato a la presidencia de la Xunta, después de que los resultados les proporcionaran de nuevo una victoria indiscutible. ¡Y ya van cuatro! 

Con Núñez Feijóo al frente, el PP revalida por cuarta vez la mayoría absoluta en Galicia, aunque no es esta la única ocasión en la que lo consigue. Con Manuel Fraga como líder, el partido ya se alzó con la victoria en cuatro convocatorias consecutivas –entre 1989 y 2001–, si bien es cierto que en esta ocasión, tras enfrentar la grave crisis económica que se destapó en 2008 y, en este 2020, la pandemia del coronavirus, a la que Feijóo hizo alusión en su intervención tras la victoria, al recordar a los 619 fallecidos registrados en las cuatro provincias gallegas a causa del Covid-19.

Exultante, el vencedor de la cita del 12-J presumió y agradeció los apoyos recibidos después de tres legislaturas dirigiendo los destinos de Galicia sin sufrir apenas desgaste en las urnas. Al contrario, el PP de Feijóo, que se hizo con la primera victoria en abril de 2009 al obtener 39 diputados (uno por encima de la mayoría absoluta), incrementó el respaldo a 41 escaños en las citas subsiguientes de 2012 y 2016, los mismos con los que el electorado respaldó el pasado domingo su gestión de estos últimos cuatro años.

Un total de 625.182 votos,  (48%) dieron su confianza al Partido Popular en esta ocasión, aunque en la campaña, la más atípica de cuantas se han celebrado hasta el momento, para protegerse del coronavirus, el nombre del candidato primó por encima del partido. Carteles con la foto de Feijóo en los que también sobresalía el lema de la campaña, recogían casi de un modo imperceptible las siglas del PP, un partido en clara crisis ideológica, que, desde que Mariano Rajoy dejó la presidencia, navega entre posicionarse al centro o la derecha y que no acaba de fijar un norte con el que atraer al electorado.

Feijóo, que se mostró partidario de mantener un posicionamiento de centro, se lo jugó todo a una carta y venció, otra vez. Superó en más del doble de votos al segundo partido más votado en estas elecciones, el BNG, y arrinconó, hasta el punto de dejarlos de nuevo fuera del arco parlamentario, a las dos fuerzas que le podían hacer perder la mayoría absoluta: Ciudadanos y Vox. Ambas formaciones aspiraban a tener por primera vez representacion en la Cámara gallega, pero vieron fracasar sus expectativas ante el modo casi insultante en que el cabeza de cartel de los populares es capaz de arañar votos.

El BNG fue el otro gran vencedor de la noche. Con un respaldo de 309.710 votos (23,8%), que le valieron 19 diputados en la Cámara, 13 más de los que tenía en la última legislatura los nacionalistas gallegos, liderados por Ana Pontón, traspasaron en esta cita el listón de los 18 diputados que lograron con José Manuel Beiras al frente. 

El BNG, que ya venía sonando fuerte durante la campaña, gracias a la credibilidad que despierta su candidata, fue capaz de aprovechar la división interna de ‘las Mareas’ –Galicia en Común-Anova–Mareas–, que en 2016 habían logrado 14 diputados, y posicionarse en el Parlamento gallego en segundo lugar en número de escaños, arrebatando el puesto al PSdeG-PSOE que, liderado por Gonzalo Caballero, solo consiguió un diputado más que en la pasada cita autonómica. 252.005 votos logró el partido de la rosa –lo que supone el 19,4% de los sufragios– que no consigue despegar en una comunidad que parece cada vez más un feudo del principal partido conservador.

El arco parlamentario en Galicia quedará constituido en la XI Legislatura únicamente por tres fuerzas políticas: PP, BNG y PSdeG que deberán afrontar momentos duros, tanto desde el Gobierno, donde se toman las decisiones, como desde la oposición, ejerciendo el control, tal y como adelantó el presidente ‘in pectore’ en la noche electoral, a tenor de las consecuencias que para la economía tendrá la crisis del Covid-19.

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