“El sello Cervantes es un sello de calidad, no solo de españolidad”, afirma Juan Manuel Bonet

| 26 Julio 2017 - 14:59 h.
Juan Manuel Bonet, durante su intervención en el acto inaugural de la Reunión.
Juan Manuel Bonet, durante su intervención en el acto inaugural de la Reunión.

Segunda jornada en Málaga de la Reunión Anual de Directores del Instituto Cervantes. Un día después de la inauguración presidida por la Reina, era el turno para la cultura. La cultura en todas sus facetas y vertientes: reflexión y debate liderados por Juan Manuel Bonet, director de la institución, y Martín López-Vega, nuevo director de Cultura, que apuntaron las líneas estratégicas en esta materia, que se verán plasmadas el próximo otoño en el llamado plan de choque cultural.

“El sello Cervantes es un sello de calidad, no solo de españolidad”, dijo Bonet en la sesión desarrollada en la Colección del Museo Ruso San Petersburgo, para insistir en la importancia de la calidad a la hora de organizar y planificar una programación cultural que transmita la imagen de España y de los demás países hispanohablantes. Cuando accedió al cargo, hace apenas seis meses, recibió dos consignas: más cultura y más Iberoamérica. Ahora se trata de plasmar esta idea en acciones concretas que aúna ambos cometidos.

A corto plazo se pondrá en marcha un ciclo de iniciativas conjuntas bilaterales, la primera de las cuales –muy avanzada– será una gran muestra sobre los 500 años de relaciones España-Brasil, que tras su paso por Madrid viajará previsiblemente a São Paulo. La siguiente muestra organizada a dos bandas, en este caso con el organismo peruano Centro Cultural Inca Garcilaso, girará en torno a Perú y la relación con el país andino, que será el invitado a la feria ARCO 2019.

Se están preparando varias conmemoraciones literarias. Habrá sendos homenajes póstumos al recientemente fallecido Juan Goytisolo en Marrakech (donde residía) y en París. También, actividades en recuerdo del poeta Miguel Hernández en el 75º aniversario de su muerte; de León Felipe, que se organizará en colaboración con el Ayuntamiento de Zamora; de Azorín o de Francisco Nieva.

Bonet destacó que se desea “influir”, como se hizo con la gran exposición de Max Aub organizada recientemente en la sede central con gran premura (en apenas 40 días) a raíz de una polémica desatada en Madrid en torno al escritor.

La propuesta “bibliotecario por un día” tratará de involucrar a los autores que viajen a los centros para que, además de una charla o presentación, realicen otra actividad complementaria en la biblioteca.

Esto contribuirá a dinamizar las bibliotecas, que han visto mermado el número de usuarios debido en parte al éxito de la biblioteca digital. Por otro lado, las actividades literarias (debates, presentaciones de libros) ampliarán el foco a campos como el ensayo, el pensamiento o la historia.

 

Exposiciones, cine, música

Habrá más gabinetes bibliográficos, pequeñas muestras de libros y otros objetos, como las exhibidas en la sede central en recuerdo de Camilo José Cela en el centenario del nacimiento del premio Nobel, o ‘Los viajes del Persiles’, que permanece abierta hasta septiembre en Madrid, sobre la novela póstuma de Cervantes ‘Persiles y Sigismunda’ en el cuarto centenario de su publicación (1617). Los próximos gabinetes bibliográficos versarán sobre Arturo Barea y sobre los tesoros bibliográficos de la Academia de las Ciencias.

Podrán organizarse exposiciones en dos versiones: una más grande y otra reducida para adaptarse a los centros de menores dimensiones.

Se reforzará la relación con los hispanistas y aumentará el catálogo de posibles exposiciones que se llevarán por los centros del Cervantes gracias a acuerdos con otras entidades como la Fundación Mapfre, la Fundación Juan March, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando-Calcografía Nacional o la Residencia de Estudiantes. Todas ellas, y otras muchas, pueden ofrecer un repositorio de exposiciones de calidad.

Habrá muestras de viñetas como la de Max, premio Nacional de Cómic. Sus historietas viajarán a ciudades en las que suelen celebrarse festivales de cómic: Bruselas, Bucarest, Praga o Nápoles. También la fotografía tendrá cabida, como las muestras en homenaje al fotógrafo gallego Baldomero Pestana o la de retratos literarios realizados por Mario Muchnick, fotos que pertenecen al Cervantes gracias a la reciente donación realizada por el editor argentino.

En materia de cine, el Cervantes negociará la posibilidad de proyectar estrenos de películas, lo cual suele generar reticencias de los distribuidores, y fomentará la presencia de cineastas en los centros.

Otras materias que pueden adquirir mayor protagonismo en la programación cultural son las relacionadas con la ciencia (abordando asuntos de interés general como la longevidad o la vida saludable), la historia o la gastronomía. A este respecto, se intentará llevar a los centros a cocineros de primer nivel, incluyendo los de países que destacan en materia culinaria como Perú.

En materia de música, se reforzará el apoyo a la creación contemporánea y la relación de músicos españoles con extranjeros, como las exitosas sesiones celebradas entre cantaores flamencos y de fado portugués.

Como telón de fondo en toda esta estrategia, una mayor colaboración con organismos como la AECID, Acción Cultural (AC/E) y los gobiernos autonómicos. Así, con la Xunta de Galicia se prevé colaborar en el proyecto Xacobeo 2021; con la Región de Murcia hay proyectos en marcha sobre la Cruz de Caravaca y sobre el artista Ángel Mateo Charris.

También se estrechará la colaboración con los Centros Sefarad y con los organismos que promocionan las lenguas cooficiales, como el Institut Ramon Llull o el Instituto Vasco Extepare, con el que se llevará por varios centros una exposición de Gonzalo Chillida comisariada por Miguel Zugaza, exdirector del Museo del Prado y actual director del Bellas Artes de Bilbao. Con la Xunta de Galicia se organizarán actos sobre Castelao, en torno a quien todas las bibliotecas cervantinas recibirán una colección de 50 láminas de buena calidad.

Este catálogo de iniciativas culturales se plasmará en el plan de acción cultural que se hará público en otoño. Para su concreción, Bonet insistió en que le interesa de manera especial la bilateralidad: interactuar más entre la sede central y los centros (el Cervantes está presente en 87 ciudades de 44 países), reforzando la iniciativa de éstos y el diálogo mutuo a la hora de proponer actos culturales.

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