LA ESCRITORA ARGENTINA INAUGURÓ EN VIGO EL CONGRESO SOBRE EMIGRACIÓN Y LITERATURA

María Rosa Lojo pone en valor la importancia de las “migraciones para sobrevivir”

| 12 Septiembre 2018 - 17:06 h.
María Rosa Lojo, durante la ponencia inaugural del congreso.
María Rosa Lojo, durante la ponencia inaugural del congreso.

“Aquí nada se pierde, nada muere”; “vivimos en el flujo cambiante de la historia”. Estas y otras ideas fueron pronunciadas este martes en el salón de actos de la Facultad de Filoloxía e Traducción de la Universidad de Vigo por la escritora argentina María Rosa Lojo, encargada de impartir la ponencia inaugural del XIII Congreso de la Asociación Española de Estudios Literarios Hispanoamericanos, titulado en esta ocasión ‘Mi casa está en la frontera’ y centrado en la relación entre los fenómenos migratorios y la literatura.

Sirviéndose de sus libros, “relacionados con el tema vertebrador de este encuentro”, como ella misma reconoció, Lojo hizo gala de su estilo literario para obsequiar a los presentes con una exposición casi lírica sobre lo que significa ser emigrante.

‘Ser en el tránsito, casa sin anclas, memoria nómade’ fue el título de la conferencia en la que la autora de creaciones literarias como ‘Todos éramos hijos’, ‘Arbol de familia’, ‘Finisterre’ o ‘La pasión de los nómadas’ –sin olvidarse de ‘Los gallegos en el imaginario argentino’, editado por la Fundación Barrié, en el año 2008, fruto de su faceta más académica– mezcló pasajes de sus libros con reflexiones profundas sobre la vida, la literatura, la Galicia emigrante –de donde procede, en parte–, y sobre las identidades, especialmente, la gallega.

Necesitamos las “migraciones para sobrevivir”, aseguró en un momento de su intervención, en el que, ya en un tono más didáctico, se refirió a las situaciones injustas que tuvieron que soportar los gallegos en Argentina, “a donde llegaron cargados desde la Península de estereotipos desvalorizados, asociados con la ignorancia”.

Y es que los gallegos, el colectivo mayoritario dentro de la emigración española, “en general, han sido sometidos en Argentina a un estatus subalterno”. Por eso, cuando “destacaban, y hubo muchos, en diferentes profesiones y en actividades importantes para la vida cultural, se les identificaba como españoles y no como gallegos”.

Pese a que “esos valores se eliminaron de Argentina, donde alcanzaron fama de honradez y laboriosidad, el colectivo gallego no fue debidamente reconocido en el imaginario general como productor de entidad nacional y de cultura, sobre todo de la cultura letrada”, y eso “a pesar de tantos estudiosos, editores, escritores, que fundaron editoriales y revistas importantes desde el punto de vista de la difusión cultural y que se incrementaron durante los exilios de la Primera y Segunda República”.

En algunos de sus libros, Lojo quiere poner en contacto a los colectivos de gallegos y a los pueblos aborígenes, porque, en ambos casos, “la identidad evidente es escamoteada”, así como las lenguas propias, que son sobre todo “minorizadas”. 

Paradójicamente, gallegos e indígenas, “para bien o para mal, fundaron la Argentina y a veces nadie, o casi nadie, lo sabe ni lo quiere saber; ni siquiera ellos mismos”, aseguró.

Los libros de Lojo están atravesados por “gentes que viajan”, dijo, como hicieron sus padres, naturales de Galicia y Castilla, respectivamente, y que le transmitieron los valores y le convirtieron en heredera de las características propias de sus respectivos lugares de origen.

Es por eso que por sus facetas de académica y escritora, con fuertes vínculos con la realidad gallega, María Rosa Lojo “tenía que estar aquí”, en un Congreso que, durante cuatro días, pretende poner en evidencia una realidad, la de la emigración, que “pertenece y dibuja la historia de Galicia y la de Vigo, en particular”, ya que desde esta ciudad “salían los barcos de la emigración hacia Latinoamérica y también hacia el resto de Europa”, aseguró la coordinadora del mismo, Carmen Luna, profesora del departamento de Literatura de la Facultad de Filoloxía e Traducción de la Universidad viguesa.

Junto a ella, en el acto inaugural también estuvieron presentes la vicerrectora de Comunicación e Relacións Institucionais de la mencionada universidad, Mónica Valderrama; el decano de la Facultad, Luis Alonso; el director del departamento de Literatura Española, José Montero Reguera, así como el presidente de la Asociación organizadora, Vicente Cervera, quien se refirió a Vigo como “lugar idóneo para tratar el tema” de las migraciones y aseguró que dicho Congreso, “organizado con rigor”, “marcará un hito dentro de la asociación” que preside, que lleva 26 años en funcionamiento y que cada dos años organiza un evento de estas características para abordarlo en profundidad.

Por su parte, el decano hizo alusión a los alumnos del exterior que deciden formarse en la Universidad de Vigo y al respecto habló de “rica retroalimentación” que ello genera, ya que “en toda relación, damos y recibimos”.

“Que el Congreso sirva para tomar conciencia sobre las migraciones”, concluyó Alonso.

En representación del Ayuntamiento, asistió a la inauguración el concejal de Hacienda y Presupuestos, además de profesor de Derecho Tributario en el mencionado centro académico, Jaime Aneiros, quien deseó una feliz estancia a los participantes en el Congreso.

Además de Lojo, la convocatoria cuenta con la intervención de la profesora de Historia de la Universidad de Santiago de Compostela Pilar Cagiao (cuya intervención tuvo lugar el martes por la tarde); Carolina Espinoza, Jugo Salcedo y Mirta Yáñez, todos ellos expertos en cuestiones literarias relacionadas con la emigración.

El Congreso, que se inauguró este martes, 11 de septiembre, se prolongará hasta el viernes, día para el que está programada una excursión a la Isla de San Simón.

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