Opinión

Camariñas o el ‘encaixe’ de la Madre Naturaleza

Camariñas o el ‘encaixe’ de la Madre Naturaleza

Sí. Camariñas es un encaje de mar, viento y piedra. Empero, ¿de dónde procede este topónimo tan poco frecuente? Tal vez de un pequeño arbusto que crece ampliamente por los contornos de Monte-Branco y la playa del Trece. Botánicamente hablando, se trata de la ‘Corema album’, por lo común conocida bajo el nombre de ‘caramiña’ o bien de ‘herba da fame’. La ‘caramiña’ es el fruto de la planta, una ‘arbustiva’ que produce un pequeño y redondo fruto de color blanco-rosado que alcanza su madurez en el mes de agosto y que, hasta no hace demasiado tiempo, algunas mujeres solían vender por los cercanos pueblos.
¿Y las ‘palilleiras’? En efecto, sus famosos y singulares encajes elaborados por las ‘palilleiras’ han situado el sonoro nombre de Camariñas en el más recóndito lugar del planeta. Variadas leyendas señalan, no obstante, que la génesis de estos encajes se halla en países extranjeros. El caso es que, año tras año, al llegar la ‘Semana Santa’, Camariñas celebra su ‘Mostra Internacional del Encaixe’, la cual agavilla en esta hermosa villa marinera a personas venidas de todo el mundo. ¡Y qué espectáculo contemplar la labor de estas mujeres con los palillos! Durante todos los meses del calendario se puede visitar en la villa el ‘Museo del Encaixe’.
¿Playas? Las de Camelle y Arou, las de Area da Vila y Ariño. Las de Trece y Reira. Y entre otras, las de Lago y Lingunde, Lobeiras y Area branca. Históricamente, los castros de Mourín y de A Croa dan testimonio de la ocupación celta de Camariñas. Aunque también existen vestigios del paso de los romanos, como es el caso de la calzada del ‘Camiño Real’. Santa Mariña y Arou son testigos, además, de las invasiones normandas y almorávides, presentando un posible origen ‘wiking’. De la época de Carlos III es el ‘Castelo do Soberano’, donde se libraron sangrientas batallas contra la ocupación francesa. Y entre las obras artísticas del arte Barroco, ¿quién podría olvidar el retablo que el maestro Ferreiro llevó a término en las iglesias de San Jorge? Xaviña conserva su iglesia románica del siglo XII, en la cual tan sólo se modificó su fachada. Próximo a este templo, en Tasaraño, se mantiene bien restaurado el pazo denominado de ‘los Mouzo’ debido al nombre de sus últimos propietarios.
Abruptas costas de Camariñas que dieron lugar a innumerables naufragios: el del buque británico ‘Serpent’, uno de los más trágicamente recordados. Corría el invierno de 1890. A bordo viajaban 175 pasajeros de los que sólo tres lograron salvar la vida. En tanto que el mar iba depositando los cadáveres en la playa de Trece, los vecinos los enterraban, otorgando a este lugar a lo que hoy se conoce como ‘el cementerio de los Ingleses’. Tamaña catástrofe conmocionó de tal manera a la Marina británica que ésta presionó al Gobierno español, a fin de que mejorase las “señalizaciones”. Seis años después, se construía en Camariñas el primer ‘faro eléctrico’ de España.
Cuatro son las parroquias –provincia de A Coruña– que integran el ‘Concello’: Camariñas, propiamente dicha, Camelle, Ponte do Porto y Xaviña. En la primera, asentado sobre el célebre Cabo Vilán, se sitúa el gran faro pionero de España: su torre está construida sobre un peñasco a 105 metros sobre el nivel del mar, lo que lo hace visible a 32 millas desde el océano Atlántico, alcanzando su estructura los 25 metros de altura.

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