Opinión

Reencuentro con los gomeros de Venezuela

Hace pocos días tuve la oportunidad de reencontrarme con centenares de ciudadanas y ciudadanos de La Gomera en la República Bolivariana de Venezuela, emigrantes que un día por razones diversas, pero principalmente intentando evitar la pobreza que embargaba a nuestras Islas, tuvieron que partir prácticamente con lo puesto en busca de un mejor porvenir para ellos y todos los suyos.
Reencuentro con los gomeros de Venezuela
Hace pocos días tuve la oportunidad de reencontrarme con centenares de ciudadanas y ciudadanos de La Gomera en la República Bolivariana de Venezuela, emigrantes que un día por razones diversas, pero principalmente intentando evitar la pobreza que embargaba a nuestras Islas, tuvieron que partir prácticamente con lo puesto en busca de un mejor porvenir para ellos y todos los suyos.
Cada vez que regreso a Venezuela recibo, junto a quienes me acompañan, inmensas muestras de afecto. Se entremezcla la nobleza de la gente canaria, el cariño y la espontaneidad que le ha contagiado a nuestros paisanos el propio pueblo venezolano. Es una sensación que siempre se repite y que deja, sin lugar a dudas, las puertas abiertas para volver a visitarlos.
El cambio que se ha producido con la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg) permitirá a nuestros paisanos votar al Parlamento de Canarias, no así a los ayuntamientos y al Cabildo Insular, lo que significa que mi visita a la ‘Octava Isla’ no ha sido para realizar una campaña específica solicitando el voto a mi candidatura a la Institución gomera sino de apoyo a mi compañero José Miguel Pérez García, candidato a la Presidencia del Gobierno de Canarias, y a los cabeza de lista del PSC-PSOE en cada una de las islas. Y por encima de ello, tal y como lo hago desde el año 1999, un contacto directo con las preocupaciones e inquietudes de miles de gomeros que están repartidos por los diferentes estados venezolanos.
Durante estos pocos días de estancia tuve la oportunidad de visitar las ciudades de Valencia (Carabobo), Maracay (Aragua) y Caracas (Distrito Capital). Allí he podido comprobar que, a pesar de la difícil situación económica que afecta de forma global a todos los países, nuestros paisanos continúan trabajando y aportando con su esfuerzo el avance de esa gran República que les ha acogido durante decenas de años.  
Además de ello, pude detectar ciertos progresos en la calidad de vida de estos españoles en general y canarios en particular. Recuerdo cómo hace pocos años aún se exigían derechos constitucionales que les correspondían como ciudadanos de nuestro País relacionados con la inexistencia de coberturas sanitarias, pensiones asistenciales, apoyos a la educación de sus hijos e incluso la posibilidad del canje del carnet de conducir venezolano por el español. Demandas históricas que solamente los gobiernos socialistas de España, han hecho frente gracias a la receptividad y sensibilidad características de nuestras políticas.
En este viaje, se mantuvieron diversos encuentros con autoridades y organismos españoles que están directamente relacionados con nuestros emigrantes. Junto a mis compañeros fuimos recibidos por el embajador de España, Juan Ramón Serrat Cuenca-Romero, que demostró el máximo interés sobre los asuntos explicados y nos informó sobre las medidas que el Gobierno de España está adoptando en importantes temas relacionados con nuestros emigrantes.
También intercambiamos opiniones en sus respectivas sedes con la Fundación España Salud (FES), entidad impulsada también por el que fuera ministro de Trabajo y Asuntos Sociales del Gobierno Español, Jesús Caldera, en el año 2007 y que presta asistencia médico-quirúrgica y farmacéutica a los españoles, en particular a los beneficiarios de pensiones asistenciales y contributivas sin perjuicio de que su atención se pueda extender a toda la colectividad de nuestro País en ese lado del Atlántico. Y mantuvimos una reunión en las instalaciones de la Fundación Española de Emigrantes Dependientes (FEDED), entidad que está intentando responder de forma debida a los canarios en situación de dependencia promoviendo así, la autonomía personal y la atención a las personas en estas situaciones por medio del servicio de ayuda a domicilio. Una iniciativa que aspira en un futuro a extenderse a todo el territorio nacional venezolano.
Por último, y en diversas ocasiones, tras la visita a sus oficinas, mantuvimos un contacto directo y estrecho con el consejero de Trabajo e Inmigración de la Embajada de España, Manuel Luis Rodríguez González, con quien tuvimos la oportunidad de conocer de primera mano el avance que se está consiguiendo en la incorporación de nuestros paisanos en Venezuela al Plan de Pensiones para españoles en el Exterior del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que ha significado un considerable incremento tanto en cobertura como en importe económico para nuestros emigrantes. Y no quedó atrás el contacto directo con centenares de canarios en lugares que desde siempre han mantenido viva la llama de su tierra como el Hogar Canario Venezolano de Caracas (HCV) con cuya directiva mantuvimos un importante encuentro, así como con todos los representantes de las asociaciones canarias de Venezuela; el Centro Hispano de Maracay y también en el Hogar Hispano de Valencia.
A raíz de todos estos encuentros, saco una conclusión final que considero muy importante, y que no es otra, que la necesidad de coordinar entre las instituciones públicas españolas, una política común que evite diseminar recursos económicos. No deben gastarse esfuerzos y dineros públicos en medidas paralelas ajenas una a la otra, ya que esta situación además de generar mayores gastos, perjudica sensiblemente los resultados y en definitiva a nuestros emigrantes.
Vengo de Venezuela, con el convencimiento, una vez más, de que debemos seguir apoyando a nuestros paisanos en el exterior. Ellos fueron los grandes solidarios en momentos difíciles con Canarias. La clase política no debe olvidar sus demandas y la necesidad de seguir impulsando acciones sensibles que les permitan hacer frente a sus problemas. Cuando uno llega de aquel lugar, le queda siempre la sensación de que algo propio se ha quedado allá. Por eso, volver es algo obligado para seguir conversando y dar un abrazo a los gomeros y canarios que están en ese maravilloso País.

Casimiro Curbelo Curbelo, Presidente del Cabildo Insular de La Gomera

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