Vila Alén defiende que la Lei da Galeguidade incluya a los nietos de emigrantes

Vila Alén defiende que la Lei da Galeguidade incluya a los nietos de emigrantes
“La partura que se hizo para el reconocimiento de la nacionalidad española para los nietos fue restrictiva y limitada. Si partimos de cero, es un avance. Si partimos de lo deseable, es un lamentable fracaso”, asegura José Vila Alén, del Centro Galicia de Buenos Aires que asegura que esta situación puede paliarse si la Lei da Galeguidade, “que debe definir bien el concepto de galleguidad”, reconoce el derecho de los nietos a ser gallegos.
“¿Qué queremos decir cuando decimos que somos gallegos?”, se pregunta Vila Alén, quien asegura que “el ser gallego no significa nacer en Galicia, el ser gallego no significa ni siquiera tener la ciudadanía española, el ser gallego es algo más profundo”.
“La ley española -continúa- no otorga la ciudadanía a los nietos de emigrantes y la Lei da Galeguidade puede reconocer con justicia como gallegos a los nietos de emigrantes y ahí en ese punto concreto se puede ser gallego pero no español”.
Para Vila Alén el anteproyecto de Lei de Retorno es un paso previo. “Lo primero -asegura- es definir quien es retornado, cuántos años tuvo que permanecer en el exterior, cuántos años puede obtener los beneficios de ser considerado retornado y eso es un paso elemental jurídicamente que debe ser previo a toda otra consideración”. “A mí me parece que este es un comienzo indispensable porque sin eso no se puede avanzar”, comenta
Vila Alén asegura que la Comisión fue “categórica” con el rechazo a la reforma del voto emigrante que, según dijo, “debe seguir irrestricto en todas las instancias, en todos los niveles y para todos los cargos electivos”.
“Mejor sin voto rogado porque en la práctica disminuye la participación”, aseguró Alén quien explica que “el voto en urna es un buen sistema porque favorece la transparencia del voto, aunque se deben admitir excepciones para ciudadanos que no tengan una mesa electoral en un radio determinado”.
Respecto a la posibilidad de reunirse por separado los distintos bloques, Vila Alén reconoció que no hay “coincidencia” en el seno de la Comisión. “Hay compañeros -explica- que dicen que Europa y América necesitan reunirse por separado porque tienen necesidades diferentes y otros que dicen que no porque todos somos emigrantes y tenemos cuestiones en común”. Vila Alén reconoce que las dos partes tienen razón porque unos ponen el foco en las diferencia y otros en las semejanzas por eso se muestra partidario de “hacer las reuniones preparatorias por separado y las reuniones generales en conjunto como siempre. No tienen que estar en oposición sino que hay que complementarlo”, finaliza.