El Quiosco Alfonso exhibe hasta el 5 de mayo material diverso de las protagonistas

Las mujeres gallegas emigradas recobran la voz en la muestra del Consello da Cultura Galega en A Coruña

La muestra ‘Emigrantas: emerxer do silencio’, nuevo proyecto expositivo del Consello da Cultura Galega (CCG), se exhibe desde el miércoles de esta semana en el Quiosco Alfonso de la ciudad de A Coruña hasta el 5 de mayo. Impulsada en colaboración con la Xunta y con el Ayuntamiento de la ciudad herculina, visibiliza historias como las de Cruz Risco, Ana Kiro, Fina Mantiñá, Luz Fandiño o Mimina, voces anónimas que construyen un relato de la emigración gallega nunca antes explorado.

Las mujeres gallegas emigradas recobran la voz en la muestra del Consello da Cultura Galega en A Coruña
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De izda. a dcha.: Uqui Permuy, Antía Pérez, Inés Rey, Rosario Álvarez, Zeltia Lado y Keina Espineira

Rosario Álvarez, presidenta del CCG; Inés Rey, alcaldesa de A Coruña; Zeltia Lado, directora xeral de Formación e Cualificación para o emprego, así como la comisaria Antía Pérez Caramés, Keina Espiñeira y María Alonso, se reunieron el 11 de marzo en A Coruña para mostrar por primera vez el diseño expositivo de Uqui Permui, con archivos, instalaciones artísticas, fotografías, cartas, materiales audiovisuales y objetos personales de mujeres gallegas que fueron silenciadas por los relatos oficiales de la emigración. 

Las comisarias decidieron “mostrar una visión de la emigración centrada en la figura y en el papel transgeográfico y transtemporal de la muller galega”, dijo María Alonso, ya que, según explicó, existía un vacío significativo en este apartado.

Hace más de tres años se inició un proceso de búsqueda para encontrar otra mirada sobre la mujer en la emigración , en diálogo con la renovación historiográfica de los estudios migratorios y de género y reconociendo también el trabajo previo realizado en este ámbito. “Partíamos de muchos silencios”, apuntó Keina Espiñeira, “pero encontramos muchas voces e historias con enorme fuerza”.

Seis verbos como hilo conductor

El relato de la exposición se articula en torno a seis apartados que toman su nombre de otros tantos verbos de acción vinculados con el hecho migratorio. La muestra se construye como un diálogo entre fondos documentales, recursos audiovisuales, objetos personales y otros materiales de creación, algunos de ellos producidos para la propia muestra.

El recorrido comienza con ‘Saírmos’, que ahonda en las razones y en las formas de la partida. Una instalación compuesta por maletas de diferentes épocas y procedencias invita a reflexionar sobre el proceso de salida. Documentación personal, pasaportes, autorizaciones maritales o estadísticas oficiales cuestionan la imagen de inmovilidad de las mujeres y desmontan la idea de que la emigración fue un fenómeno protagonizado únicamente por hombres. En este apartado destaca la historia de la cineasta gallega Cruz Martínez Risco, hija de Vicente Risco, que abre la muestra. Un lienzo blanco invita a imaginar la proyección de ‘Por que marchamos?’, una pieza documental, hoy desaparecida, realizada por la cineasta gallega en la diáspora y el Grupo 4 en 1977.

El segundo espacio, ‘Emancipármonos’, explora las nuevas oportunidades de formación y los ámbitos de libertad que se abrieron para muchas emigrantes. “La exposición muestra tanto las nuevas posibilidades que se abrían al cruzar las fronteras como las situaciones de violencia, explotación o abuso que también acompañaron las diferentes olas migratorias”, apunta Antía Pérez.

‘Traballarmos’ ahonda en los oficios, remunerados y no remunerados, que desarrollaron las mujeres emigrantes, así como en su representación. Destacan los documentales filmados en super8 por Carlos Asorey, en los que recogen a las mujeres gallegas a finales de los años 70 en París: desde las tomas en el interior de una portería parisiense hasta las escenas de calle en las que se ven mujeres moverse por la ciudad y trabajar en diferentes entornos domésticos. Esta sección incorpora también una pieza editada ‘ad hoc’ para la exposición en forma de diario videográfico en primera persona (2013-2015), grabado por Lucía Latorre, bióloga emigrada en las islas Seychelles, con montaje de Alba Domínguez Serén, y que dialoga con los procesos de la llamada nueva diáspora.

En el espacio ‘Recoñecérmonos’, la exposición reflexiona sobre las formas de representación de las mujeres en los procesos migratorios. En él se cuestiona la mirada masculina dominante y la propia imagen estereotipada de la mujer emigrante. La muestra aborda también nuevas formas de autorrepresentación en las que las mujeres dejan de ser solo retratadas para convertirse en creadoras de su propio relato. “Son las que cogen la cámara, el lápiz o la palabra para contar sus historias”, apunta Keina Espiñeira. En este apartado se incluyen fondos fotográficos familiares, como el de Tini de Andrés, que con su cámara retrató sus vivencias en Nueva York. También se presenta una instalación creada ‘ad hoc’ por Ana Choucino a partir de sus archivos personales durante los años que vivió en Edimburgo y posteriormente en Barcelona, en diálogo con los fondos del Arquivo da Emigración Galega. Otro de los relatos presentes es el de Margarita Vázquez-Ponte, escocesa nacida en Vila de Cruces, que fue guitarrista y cantante destacada de la escena del rock independente en Escocia en los años ochenta y noventa. Su historia se presenta a través de un vídeo experimental en el que, en su inglés mestizo, comparte recetas gallego-escocesas.

La dimensión política de la emigración está presente en el apartado ‘Loitarmos’, que muestra cómo las mujeres de la diáspora gallega no estuvieron únicamente ligadas a los tradicionales comités de damas o a las llamadas quintas de salud, sino que también impulsaron iniciativas sociales y políticas de gran alcance. La exposición recupera la historia de la sociedad Hijas de Galicia e incluye alguna dramatización, como la del discurso de Andrea López Chao, en la que se abordan también los inicios del movimiento sufragista y de otros movimientos internacionales. Entre las reivindicaciones que aparecen en la muestra figuran las campañas para levantar hospitales accesibles para toda la comunidad emigrante, las demandas por alquileres justos o las luchas de las Madres y Abuelas de la Plaza de Mayo en busca de las personas desaparecidas durante la dictadura argentina.

El recorrido finaliza con ‘Compartirmos’, un espacio dedicado al ocio y a los lazos comunitarios creados en las colectividades emigrantes. En este apartado emerge la figura de Ana Kiro, artista que desempeñó un papel importante en la reivindicación de la lengua gallega y que en sus canciones cuestionó las imágenes estereotipadas de la emigrante. Su propia historia personal, como mujer soltera emigrante que rompió numerosos techos de cristal, cobra protagonismo.

Materiales emergidos

Los materiales presentes en la exposición son fruto de un intenso trabajo de investigación y localización. Entre las principales fuentes destacan los fondos del Arquivo da Emigración Galega del Consello da Cultura Galega, que conserva materiales depositados por particulares, fondos adquiridos y numerosos recursos documentales que permiten ofrecer una nueva lectura de la emigración gallega.

Incorpora también materiales de la Fundación Vicente Risco, de la Filmoteca de Galicia y de organizaciones sociales y políticas de la diáspora, como Hijas de Galicia o la Liga Santaballesa. Colaboraron también el CGAC, RTVE y la CSAG en la cesión de obras de arte y fondos documentales. A esta red documental se suman también aportaciones de colectivos y artistas vinculados a la emigración, como Ialma, FaltrUKeiras y Panforreteiras y muchas otras voces.

La exposición cuenta además con una banda sonora propia elaborada por la musicóloga gallega afincada en Glasgow Eva Moreda, que se escucha de fondo en la muestra. Está construida como un viaje sonoro por la memoria de la emigración gallega, combinando grabaciones históricas y creaciones contemporáneas. La selección incluye registros clásicos de las primeras décadas del siglo XX, como las interpretaciones de Maruja Villanueva o Ofelia Nieto editadas en Argentina y en Barcelona, junto con coros y agrupaciones vinculadas a las colectividades gallegas de la diáspora. A estos materiales se suman cantos tradicionales recopilados en el ‘Mapa Sonoro de la Galicia’ y piezas que evocan la cultura popular transmitida por las mujeres. El recorrido se completa con voces de la música gallega reciente y contemporánea, como Belém Tajes, Ialma o las Oxford Pandeireteiras.

Actividades de ida y vuelta

‘Emigrantas’ está concebida también como un espacio vivo que invita a generar nuevos relatos y experiencias alrededor de la emigración. Para eso se habilitaron diferentes actividades complementarias y dispositivos de mediación con los públicos. Se incluyen visitas guiadas y un espacio específico dentro de la exposición pensado para la interacción y la recogida de testimonios. En las próximas semanas se abrirá también el plazo de inscripción para el taller ‘Un lenzo branco’, en el que las personas participantes podrán indagar más sobre los relatos de las mujeres de la emigración que les son propios y ponerlos en diálogo con otros.

De manera paralela, y coincidiendo con la apertura de la exposición, la Filmoteca de Galicia programa una sección específica dentro del ciclo ‘Olladas de muller’, dedicado a películas que abordan la emigración desde perspectivas femeninas. En ellas se rompe con la imagen estereotipada de la mujer emigrante: sacrificio, espera, subalternidad. “Aquí la mujer y autora, es mirada y voz, y transforma la manera de contar historias”, explican las comisarias del ciclo, Beli Martínez y Keina Espiñeira.

La directora xeral habla de un homenaje a las mujeres de la diáspora

La directora xeral de Formación e Cualificación para o Emprego, Zeltia Lado, quien participó en el acto de presentación de la muestra se refirió a ella como homenaje a las mujeres de la diáspora, a través de archivos históricos, instalaciones artísticas, fotografías, materiales audiovisuales, cartas, objetos o voces grabadas que muestran las diferentes formas de partir, vivir, trabajar, resistir y regresar de estas mujeres.

Lado destacó que la muestra ponga el foco en las experiencias cotidianas y colectivas de las mujeres emigrantes, alrededor del trabajo, del aprendizaje, de la organización social, de los cuidados, de la escritura o de la memoria transmitida. Al tiempo, reconoce la labor de las investigadoras, historiadoras y creadoras que hicieron emerger estas voces.

De este modo, según señaló la directora xeral, se propone un diálogo entre archivos históricos y la creación contemporánea, animando a escuchar, mirar y detener la atención en los distintos relatos con motivo de entender el presente a través del pasado reconstruyendo una memoria compartida.