“Tenemos que recuperar nuestra identidad y la razón de ser del Centro Gallego”
El domingo pasado día 8, durante la comida en la que las agrupaciones ‘Unión Gallega’ y ‘Galicia’ proclamaron la lista que encabeza Carlos Vello con vista a los comicios del 29 de agosto, Juan Manuel Pérez subrayó la necesidad de volver a los principios. “Cuando se pierde el dominio de la Casa se están entregando principios e identidad”, dijo, y avanzó: “Se está entregando eso que los gallegos siempre tuvieron que es tener la casa de ellos para hacerse atender y para llegar a pasar allí sus últimos momentos”.
Juan Manuel Pérez fue presidente del Centro Gallego de Buenos Aires, por la Agrupación Galicia, en dos oportunidades; directivo de la casa once veces; presidente del Instituto Argentino de Cultura Gallega y delegado del Gobierno Gallego en Argentina durante la Presidencia de Manuel Fraga Iribarne. Renunció a su cargo de delegado el 4 de mayo de 2001 porque no estuvo de acuerdo con la idea de crear el Patronato de la Fundación Galicia Salud para que gerenciara el Centro.
“Yo tengo la impresión que el proyecto de administración del Centro Gallego por intermedio de Galicia Salud no era inadecuado en esencia; los que somos inadecuados en esencia es la nueva clase dirigente que no entiende que conducir el Centro Gallego, una entidad creada, conducida y administrada por gallegos, tiene unas particularidades que es necesario no solo respetar sino mantener”, aseveró durante el encuentro que reunió en el salón de la sociedad Parroquial de Vedra a dirigentes y simpatizantes de las dos agrupaciones.
Pregunta. En torno a la situación que atraviesa el Centro Gallego de Buenos Aires, ¿cuál es el camino que habría que encarar?
Respuesta. Es muy simple, primero corregir las enormes anarquías y dificultades con que se encuentra actualmente el Centro Gallego. No declinar, ni dejar de aceptar la presencia del Gobierno gallego colaborando, pero colaborando, que no es dirigiendo; colaborando que no es conduciendo; colaborando es respetándonos a nosotros como dirigentes de la colectividad y del Centro Gallego de Buenos Aires y en conjunto buscar las soluciones.
P. ¿A través de qué iniciativas se podría dar respuesta a los problemas usted que señala?
R. Creando fuentes de ingresos que posibiliten que la población mayor del Centro Gallego que actualmente sigue siendo socia tenga preservada la salud y las condiciones de atención y nosotros sigamos siendo los conductores de la entidad que en un tiempo se llegó a decir que era la entidad mutualista más importante del mundo.
P. ¿De qué manera se podrían generar estos recursos?
R. Administrando los fondos, estando cerca de los problemas, opinando antes de que se proyecten y ocurran y sobretodo no enterándose tarde de las barbaridades que se hicieron durante estos últimos 9 años.
P. Durante su intervención en la comida, usted ha manifestado claramente su apoyo a Carlos Vello, ¿por qué?
R. El apoyo a Carlos Vello es total. Yo me he decidido porque entiendo que los hombres providenciales y los proyectos faraónicos nunca son buenos; siempre hay que trabajar en conjunto, consensuar ideas, confrontar opiniones y eso no quiere decir de ninguna manera enfrentamiento. Quiere decir, ejercer el derecho a la democracia, a opinar y conseguir la mejor solución para los problemas, que el Centro Gallego tiene muchos y que Carlos Vello y la nueva junta directiva van a tener que afrontar con la colaboración de todos. No queremos hombres providenciales, no queremos soluciones mágicas, no hay soluciones mágicas, pero sobre todo tenemos que recuperar nuestra identidad y la razón de ser del Centro Gallego.
P. ¿Encuentra similitudes en las propuestas de las dos listas?
R. Claro, pero yo me pregunto si la otra lista existe, porque acá hay un señor que escribe en nombre propio, que habla de él, que dice que él tiene las soluciones, y si tenía las soluciones, qué hizo durante estos 9 años en los que participó en la conducción de la institución.
Quiero pedirle a los socios que reaccionen, que reflexionen. Tenemos que preservar nuestro Centro Gallego, tenemos que conducirlo y sobre todo tenemos que ser conscientes de algo: presumimos de ser gallegos, no nos venden la nacionalidad en ningún lugar, nosotros la hemos adquirido al cabo de muchos años de trabajar con muchos gallegos ilustres, muchos de ellos, humildes gallegos que dedicaban horas de su tiempo y que hicieron ese monstruo que está en la esquina de Belgrano y Pasco.