Emigró a Cuba, donde destacó como hombre de negocios en la industria del tabaco

El legado educativo del emigrante filántropo Pedro Murias protagoniza el especial ‘Historias de ida e volta’ de junio

La entrega de junio del especial ‘Historias de ida e volta’, un proyecto web realizado por el Consello da Cultura Galega (CCG) en colaboración con la Secretaría Xeral de Emigración, se centra, en esta ocasión, en el legado educativo de Pedro Murias, emigrante destacado por su acción filantrópica en el campo educativo. 
El legado educativo del emigrante filántropo Pedro Murias protagoniza el especial ‘Historias de ida e volta’ de junio
CCG-Retrato de Pedro Murias
Retrato de Pedro Murias.

Este proyecto hace un repaso en veinte imágenes y documentos que se guardan en el Arquivo da Emigración Galega del legado de este hombre en el que destaca la pionera escuela agrícola que lleva su nombre.

Pedro Murias (Devesa, Ribadeo, 1840-La Habana, 1906) fue un emigrante de origen humilde que emigró a Cuba donde mostró su talento como hombre de negocios en el sector de la industria del tabaco. Comenzó siendo aprendiz de oficio en los ‘chinchales’ –talleres artesanos con pocos operarios–, hasta convertirse en un experto torcedor de tabaco. Llegó a ser fabricante y propietario de grandes extensiones de tierra dedicada al cultivo de tabaco, minas de hierro y cría de ganado. Pedro Murias diversificó sus inversiones en diferentes sectores: transporte marítimo costero, inmobiliario, fabricación de cerveza...

Estuvo muy vinculado a la colectividad gallega residente en la Isla, siendo tesorero y vocal del Centro Gallego de La Habana y miembro protector de la Sociedad de Beneficencia de Naturales de Galicia.

La escuela agrícola

La figura de Pedro Murias no sólo destacó por formar parte de la élite empresarial de la isla de Cuba, sino también por el legado dejado en su tierra. Destinó parte de su riqueza a la creación de un centro de enseñanza que llevaría su nombre: Escuela Agrícola Pedro Murias. Fue un centro pionero, enfocado a abrir el acceso y abanico de posibilidades para los niños de A Devesa. El ingreso en la escuela garantizaba la experiencia directa del alumnado en las labores del campo y los conocimientos prácticos iban engarzados de manera directa con los teóricos. Esta metodología hacía que el aprendizaje se consolidara sobre los terrenos dedicados a tal fin, siguiendo de manera directa todos los procesos, desde la composición y preparación de la tierra, plantar las semillas, sistemas de arroyo y drenaje, hasta la cosecha de los frutos. En cuanto a la cría de los animales, su manejo en las granjas, alimentación y aprovechamiento también formaban parte del proceso enseñanza-aprendizaje del alumnado. La construcción de la escuela se financió tal y como Murias dejó escrito en su testamento.

En esta entrega, que hace la número veinte, se puede reconstruir su historia a través de imágenes de él, de negocios suyos como Le Meridiana, e incluso una fotografía de su testamento. En ella se puede leer que destina el dinero para la construcción de la escuela “para contribuir al mayor adelantamiento agrícola de mi patria”. En el especial hay imágenes tanto del proceso de construcción del recinto escolar que llevó su nombre como del monumento que le dedicaron. 

‘Historias de ida e volta’

El Consello da Cultura Gallega, en colaboración con la Secretaría Xeral de Emigración, mantiene el especial ‘Historias de ida e volta’ para dar a conocer materiales que documentan el fenómeno migratorio. En 20 entregas se documentaron los procesos de salida, llegada, la vida social y cultural... diferentes procesos para explicar todo el ciclo migratorio a partir de los materiales que custodia el Arquivo da Emigración Galega.

El legado educativo del emigrante filántropo Pedro Murias protagoniza el especial ‘Historias de ida e volta’ de junio