Xabier Romero, Rodrigo Costoya, Arturo Lezcano, Blanca Millán, Ramiro Peralta y Abril Camino pasaron por el estand

Galicia redescubre su “país invisible” y su vanguardia en la Feria del Libro de Buenos Aires

El estand de la Xunta de Galicia en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires (FILBA) es escenario privilegiado de un diálogo profundo entre la memoria histórica y la innovación creativa.
Galicia redescubre su “país invisible” y su vanguardia en la Feria del Libro de Buenos Aires

A través de la participación de diversas personalidades de la cultura gallega y argentina que se dan cita cada día, se exploran los lazos que unen ambos lados del Atlántico.

La vanguardia de José Suárez y la “memoria de lo que se calla”

La jornada del jueves 7 comenzó con un homenaje a la figura del fotógrafo José Suárez. Durante su exposición, el director xeral de Cultura, Anxo Lorenzo, destacó cómo el exilio argentino tras la Guerra Civil fue el catalizador que permitió a Suárez revolucionar la estética visual. “Priorizar al ser humano por encima del paisaje o las circunstancias del territorio” fue, según Lorenzo, la máxima que guio la mirada de un artista que introdujo técnicas modernas como el contrapicado absoluto en el cine y la fotografía.

Por su parte, la escritora María Rosa Lojo, quien acompañó de la presentación del periodista Arturo Lezcano, reflexionó sobre la literatura como una herramienta para iluminar las zonas oscuras de la historia oficial. “La idea de la memoria, de lo que se cuenta y de lo que se calla, fue algo que marcó mi infancia”, señaló la autora, quien enfatizó la necesidad de cuestionar mitos históricos a través de la ficción.

El “país invisible” y la criptoidentidad

Uno de los conceptos más potentes del encuentro fue el de “criptoidentidad gallega”, acuñado por la investigadora y escritora María Rosa Lojo y mencionado en el libro del periodista Arturo Lezcano. Para el cronista, existe un sustrato cultural en Argentina que a menudo permanece oculto por prejuicios. “Es ese sustrato que conforma la propia identidad argentina y que muchas veces está oculto en los pliegues de la historia, de la memoria y de la vergüenza”, afirmó Lezcano, instando a dar voz a los personajes que no encajan en el estereotipo del emigrante triunfador.

En busca de la “gran novela gallega”

El viernes 8, en una mesa redonda sobre identidad y fronteras narrativas, los editores y autores debatieron sobre el futuro del sistema literario gallego. Xabier Romero destacó la calidad de la ilustración y la edición en Galicia, calificándola de “modélica” en Europa, mientras que el autor Rodrigo Costoya reivindicó la potencia de la historia gallega como material narrativo.

“Cualquier estado moderno haría lo que fuera por tener la historia que tiene Galicia”, aseguró Costoya, quien dedica largas jornadas a investigar para sus novelas históricas con el fin de recuperar una herencia que, según él, “nos fue robada”.

La discusión también giró en torno a la mítica “gran novela gallega”. Los ponentes recordaron que la obra cumbre actual, ‘A Esmorga’, de Eduardo Blanco Amor, fue escrita precisamente en Buenos Aires. “Si el autor de esa ‘gran novela’ gallega aún no ha nacido, está a punto de nacer”, vaticinaron sobre la futura obra que consagre definitivamente al sistema literario gallego en el mercado universal.

Tradición y diversidad: de las filloas a la inclusión

El cierre de las actividades tuvo un tono más íntimo y diverso. Blanca Millán y Ramiro Peralta presentaron una propuesta que unió música e ilustración a través de historias familiares como las de las “filloas de Manola”, buscando recuperar términos del gallego que se están perdiendo. “Lo que parte de nuestra literatura pretende es recuperar esas palabras y ese lugar”, explicaron.

Finalmente, la escritora Abril Camino abordó la inclusión del colectivo LGTB y la importancia de la narrativa realista. Camino defendió que Galicia, con sus tres millones de habitantes territoriales y sus “decenas de millones” en la diáspora, posee una universalidad única. “No necesitamos recurrir al realismo mágico; nuestra realidad, con personajes que han pasado de hogares sin servicios básicos a la modernidad absoluta, ya es fascinante”, concluyó.

Con esta programación, Galicia reafirma en Buenos Aires que su cultura sigue viva a través del recuerdo y de la creación constante.