EL OBJETIVO DEL GOBIERNO GALLEGO ES DESTINAR PARTE DE LOS AHORROS A PROYECTOS SOCIALES QUE BENEFICIEN AL COLECTIVO EMIGRANTE

Feijóo pretende rebajar un 50% el coste de las delegaciones del exterior y mejorar la atención

Austeridad en tiempos de crisis. Esa es la fórmula elegida por el nuevo presidente de la Xunta para afrontar una legislatura que se prevé incierta en lo que respecta al crecimiento económico. La disminución de inversiones y la destrucción de empleo obligan a apretarse el cinturón y el Gobierno autonómico quiere dar ejemplo con un plan de austeridad que permitirá ahorrar 144 millones de euros.
Feijóo pretende rebajar un 50% el coste de las delegaciones del exterior y mejorar la atención
 El presidente ofreció una rueda de prensa al finalizar el Consello de la Xunta celebrado el pasado jueves.
El presidente ofreció una rueda de prensa al finalizar el Consello de la Xunta celebrado el pasado jueves.

Austeridad en tiempos de crisis. Esa es la fórmula elegida por el nuevo presidente de la Xunta para afrontar una legislatura que se prevé incierta en lo que respecta al crecimiento económico. La disminución de inversiones y la destrucción de empleo obligan a apretarse el cinturón y el Gobierno autonómico quiere dar ejemplo con un plan de austeridad que permitirá ahorrar 144 millones de euros. Dicha cantidad se destinará a un plan de choque orientado al empleo, la inversión productiva y la aplicación de la Ley de Dependencia. En este plan de austeridad se incluyen también las políticas a aplicar en la diáspora. Núñez Feijóo adelantó que piensa rebajar un 50% los gastos que acarrean las delegaciones que el gobierno bipartito puso en marcha en Buenos Aires y Montevideo.

 

Mantener abierta la delegación de la Xunta en Buenos Aires (Argentina) en las condiciones aprobadas por el anterior Ejecutivo gallego supondría un desembolso de 856.008 euros durante el año en curso, 43.329 más que en 2008. La cifra se eleva muy por encima de las previsiones de gasto del actual gobierno, que se ha fijado como objetivo rebajar a la mitad los costes que acarrea este servicio, sin que ello implique mermar la atención a los usuarios, según Núñez Feijóo.
Otro tanto sucede en Montevideo (Uruguay), donde el presupuesto para 2009 se eleva a 481.259 euros, 268.539 euros más que el pasado año.
Como primera medida, el Gobierno gallego aprobó en su reunión de la pasada semana el traslado de las delegaciones de la Xunta en el exterior a los centros gallegos “seculares” que existen en ambas capitales “desde mucho antes que las delegaciones de la Xunta”, dijo el presidente gallego, quien, de momento, no especificó cuáles serán las entidades que acogerán dichas oficinas.
Actualmente, los gastos por el alquiler del inmueble que alberga la delegación de la Xunta, en pleno centro de Buenos Aires, se elevan a 45.000 euros mensuales (540.000 euros al año), ya que a la cuantía por arriendo (22.811 euros) hay que sumar los gastos de servicios como la luz, el agua y los impuestos. Por este motivo, Feijóo anunció para fecha próxima la rescisión del contrato de alquiler en esta ciudad.
El presupuesto total para 2009 se completa con inversiones reales (29.500 euros), gastos financieros (3.050), gastos corrientes en bienes y servicios (481.233) y gastos de personal, cuyo presupuesto para 2009 asciende a 342.225 euros.
Por lo que respecta a Montevideo, los más de 480.000 euros destinados para el presente ejercicio se repartirán igualmente entre inversiones reales (5.000 euros), gastos financieros (3.050), gastos corrientes en bienes y servicios (277.598) y gastos de personal, cuya cantidad asciende a 195.611 euros.
La oficina de la Xunta en Buenos Aires contaba con una delegada enviada desde Galicia, con un sueldo de 98.465 euros anuales, 11.806 euros más que la cantidad presupuestada para el presidente autonómico. El cargo de delegado de la Xunta en el exterior es equivalente al de director xeral, y el sueldo ronda los 60.000 euros. El resto de la cantidad percibida por la delegada, hasta superar los 98.000 euros, se complementa con los costes por traslado. Por eso, a la cantidad que el Gobierno gallego pretende ahorrar con el traslado de la oficina a un centro gallego, habría que sumar la que le reportaría la designación de un delegado residente en Buenos Aires.


Proyectos sociales
El objetivo del Gobierno gallego es destinar parte de los ahorros a proyectos sociales que beneficien al colectivo emigrante.
Según se recoge en el informe de la Consellería de Presidencia, se trata de racionalizar la gestión integral de las delegaciones de la Xunta de Galicia en el exterior, reducir sus costes operativos, incrementar en la medida de lo posible su seguridad jurídica y mejorar la eficiencia, sin disminuir las prestaciones de servicios a las colectividades gallegas.
También se pretende potenciar otras áreas, como la promoción comercial, captación de inversiones, cooperación universitaria, fomento del turismo hacia Galicia y difusión de la cultura gallega, entre otros.
Asimismo, el Gobierno gallego pretende negociar con el Ministerio de Asuntos Exteriores para que estas delegaciones tengan beneficios fiscales y de otra índole que puedan abaratar todavía más los costes.
La Delegación de la Xunta en Buenos Aires se creó por decreto en julio de 2007 y la de Montevideo, en octubre de 2008.
Sus funciones son atender a la ciudadanía gallega, fomentar la lengua y la cultura gallega, las relaciones económicas, la cooperación al desarrollo y la de registro público.