Una inversión de 1,4 millones en menos de año y medio
Desde su creación, en septiembre de 2007, hasta diciembre de 2008, la delegación de la Xunta en Buenos Aires obligó a realizar una inversión de más de 1,2 millones de euros. De ellos, 403.851 se corresponden con 2007, frente a los 813.679 de 2008.
Por lo que respecta a Montevideo (la oficina se creó en octubre de 2008), el presupuesto del año pasado se elevó a 212.720 euros. Esto supone, en menos de año y medio, una inversión de más de 1,4 millones de euros entre ambas delegaciones, que fueron creadas durante la última legislatura para dar servicio a los gallegos residentes en ambas capitales, y que se justificaron por el elevado número de emigrantes que acogen.
A esas cantidades habría que sumar los gastos ocasionados durante el tiempo trascurrido en 2009 –casi medio año– en que el presupuesto se sitúo en 856.008 euros en el caso de Argentina, y en 481.259 euros, en el de Uruguay.
Ante tales desembolsos, Núñez Feijóo había anunciado su intención de cerrar los locales abiertos por el bipartito y trasladar las oficinas a los centros gallegos, donde ya se prestaba servicio a los emigrantes.
En cuatro años de legislatura, el anterior legislativo puso en funcionamiento estas dos oficinas en Latinoamérica. Sin embargo, y durante su último viaje a Portugal, el ex presidente Pérez Touriño había asumido la creación de otra delegación de la Xunta en Lisboa.
Por lo que respecta a Montevideo (la oficina se creó en octubre de 2008), el presupuesto del año pasado se elevó a 212.720 euros. Esto supone, en menos de año y medio, una inversión de más de 1,4 millones de euros entre ambas delegaciones, que fueron creadas durante la última legislatura para dar servicio a los gallegos residentes en ambas capitales, y que se justificaron por el elevado número de emigrantes que acogen.
A esas cantidades habría que sumar los gastos ocasionados durante el tiempo trascurrido en 2009 –casi medio año– en que el presupuesto se sitúo en 856.008 euros en el caso de Argentina, y en 481.259 euros, en el de Uruguay.
Ante tales desembolsos, Núñez Feijóo había anunciado su intención de cerrar los locales abiertos por el bipartito y trasladar las oficinas a los centros gallegos, donde ya se prestaba servicio a los emigrantes.
En cuatro años de legislatura, el anterior legislativo puso en funcionamiento estas dos oficinas en Latinoamérica. Sin embargo, y durante su último viaje a Portugal, el ex presidente Pérez Touriño había asumido la creación de otra delegación de la Xunta en Lisboa.