Cecilia Christophersen: “Si tras el máster me surge la posibilidad de un trabajo o de emprender, me quedaría”
Trabajó en el mundo de la comunicación y el marketing tras licenciarse en Montevideo, pero, a sus 33 años, ha conseguido dar un giro a su vida e instalarse en Galicia para seguir formándose en la Universidad de Vigo (UVigo), con el ánimo de convertirse en emprendedora.
Cecilia Sofía Christophersen Ottado se cuenta entre los 250 beneficiarios este año de las becas BEME que la Secretaría Xeral de Emigración concede a los gallegos en el exterior decididos a ampliar sus conocimientos universitarios en Galicia. En su caso, como descendiente de emigrado, la experiencia le sirve, además, para tomar contacto con sus raíces en el lugar de origen de sus antepasados.
Su bisabuelo por parte de madre era natural de Neda –población situada en la ría de Ferrol, en la provincia de A Coruña–, y, hasta hace poco, la vinculación de la becaria con Galicia era casi inexistente. “Prácticamente nada, hasta que nos pusimos en contacto con una prima de mi madre que vive en Ferrol para empezar con los trámites de la ciudadanía”, confesó a ‘Galicia en el Mundo’ en el acto celebrado el pasado día 9 en Santiago de Compostela, en el que se concedió el diploma del máster a los becados de la presente edición de las BEME.
Situarse en la tierra de su bisabuelo le permite establecer similitud con algunas costumbres de su núcleo familiar que provienen de Galicia, si bien, reconoce, en ningún momento percibió “la idea de inculcarnos” esa cultura. Fue más bien a raíz de entablar relación con la pariente en Ferrol, y con el viaje de por medio, que empezó “a sentir más cercano ese origen gallego de la familia”.
Cecilia “buscaba un cambio a nivel profesional” cuando se decidió a solicitar la beca porque tenía la “inquietud” de moverse del mundo de la comunicación. Así que, una vez tuvo conocimiento de la oferta por una amiga que se había beneficiado de una BEME en 2022, “opté por este máster que está orientado hacia la administración, quizá por la posibilidad” que le abre para “ser independiente y emprender”.
Su idea inicial era establecerse en A Coruña, donde actualmente reside su amiga, pero no pudo ser, y ahora se reconoce contenta en Vigo. “La experiencia está siendo muy buena; me gusta mucho Vigo y tuve la suerte de compartir un piso con personas con las que me llevo bien”, aseguró durante la entrevista.
Asimismo, valoró de manera positiva el máster, y se mostró “muy agradecida con la oportunidad” que le ofrece la Xunta y “con la experiencia” a nivel académico, que, según atestiguó, “está siendo buena”.
Respecto a su futuro, “no tengo una decisión tomada” y “mi amiga me quiere llevar para A Coruña cuando termine el máster”, dijo, pero, en este momento, “estoy con un 70% de posibilidades de volver y con un 30% de quedarme”. Lo cierto, añadió, es que “quedan meses por delante y veremos qué pasa”, porque “no tengo nada puntual que me ate a Uruguay”, y “si me surge la posibilidad de encontrar un trabajo o de emprender, estoy dispuesta a quedarme”, aseguró.
La edad juega un papel importante en esa decisión, ya que “si fuera más joven, me quedaría”, pero ahora me veo más “armando mi vida allá”, confesó. Asimismo, aludió al otro problema que repercute en su decisión y que está condicionando también a otros becarios como es el de la homologación de títulos, que “es compleja” y acumula retrasos. A modo de ejemplo, expuso el caso de algunos “conocidos que vinieron hace dos años y todavía están esperando para homologar”. Lo preocupante, incidió, es que “su decisión de quedarse está pendiente al cien por cien de que se resuelva” este asunto.
A Cecilia le hubiese gustado enterarse de la beca a edad más temprana, por lo que se muestra partidaria de que los potenciales beneficiarios tengan información al respecto “cuanto antes”, mismo “cuando terminan la carrera”, confesó, al tiempo que mostró cierto sentimiento de “culpa” por estar pensando en volver, cuando lo que en realidad le gustaría sería poder “retribuir” de alguna manera en la comunidad autónoma el dinero que la Xunta invierte en su beca.