SEGÚN LA DIRECTORA DEL CENTRO DE DOCUMENTACIÓN DE LAS MIGRACIONES
El retorno de los nuevos emigrantes españoles podría prolongarse
El retorno de los nuevos emigrantes españoles que han abandonado el país en busca de trabajo, debido a la crisis económica, podría prolongarse más tiempo de lo que inicialmente contemplan.
El retorno de los nuevos emigrantes españoles que han abandonado el país en busca de trabajo, debido a la crisis económica, podría prolongarse más tiempo de lo que inicialmente contemplan.
Así lo aseguró a EFE la directora del Centro de Documentación de las Migraciones de la Fundación 1º de Mayo de CC OO, Ana Fernández Asperilla, que ha presentado en Cáceres los libros ‘La patria en la maleta. Historia de la emigración Española a Europa’ y ‘Gente que se mueve. Cultura Política, acción colectiva y emigración en española’.
Fernández Asperilla es coautora de estos libros junto con el historiador y director del Área de Historia, Archivo y Biblioteca de la Fundación 1º de Mayo, José Bibiano.
Similitudes
La historiadora, que ha investigado a fondo los fenómenos migratorios de los españoles de los años 60 del siglo XX, explicó que en aquella época los jóvenes se marchaban con la idea de que iban a regresar en un periodo de cinco años, pero, “en muchos casos”, la estancia se prolongó, algo que podría repetirse ahora.
Asimismo, ha destacado las similitudes que unen a los jóvenes que abandonaron España entonces con los de ahora, a quienes le une su interés por encontrar un empleo y mejorar sus condiciones, un elemento de coincidencia “muy importante”.
En este sentido, explicó que en muchas ocasiones los emigrantes de los 60 no regresaron porque sus hijos comenzaron a estudiar allí y porque adquirieron unas condiciones laborales y de vida que en España era difícil igualar.
También se refirió a las facilidades que tienen los nuevos jóvenes que emigran respecto a los de décadas anteriores, que tienen más recursos y acuden a países que “no son tan diferentes” al suyo, aunque la crisis sea más aguda en España.
En este sentido, se refirió a las facilidades de movilidad y al fenómeno de la globalización, donde se ha extendido el uso de internet y otras formas de comunicación que reducen las distancias entre fronteras.
Por otro lado, consideró que la historia se repite y el número de personas que sale de España es superior al de los emigrantes que desean entrar, un fenómeno causado por la crisis económica.
Espejismo y dualidad
“Vivíamos un cierto espejismo, una cierta idea de que España había dejado definitivamente de ser un país de emigración y se había convertido en un país de acogida”, apuntó.
No obstante, señaló que se ha producido un fenómeno dual, donde conviven personas que salen hacia otros países con otras que desean entrar.
A su juicio, se trata de un fenómeno que responde al “complejo” sistema de mercados actual, en el que conviven niveles de paro con la presencia de trabajadores inmigrantes, de los que “no se puede prescindir” a pesar de la crisis.
Así lo aseguró a EFE la directora del Centro de Documentación de las Migraciones de la Fundación 1º de Mayo de CC OO, Ana Fernández Asperilla, que ha presentado en Cáceres los libros ‘La patria en la maleta. Historia de la emigración Española a Europa’ y ‘Gente que se mueve. Cultura Política, acción colectiva y emigración en española’.
Fernández Asperilla es coautora de estos libros junto con el historiador y director del Área de Historia, Archivo y Biblioteca de la Fundación 1º de Mayo, José Bibiano.
Similitudes
La historiadora, que ha investigado a fondo los fenómenos migratorios de los españoles de los años 60 del siglo XX, explicó que en aquella época los jóvenes se marchaban con la idea de que iban a regresar en un periodo de cinco años, pero, “en muchos casos”, la estancia se prolongó, algo que podría repetirse ahora.
Asimismo, ha destacado las similitudes que unen a los jóvenes que abandonaron España entonces con los de ahora, a quienes le une su interés por encontrar un empleo y mejorar sus condiciones, un elemento de coincidencia “muy importante”.
En este sentido, explicó que en muchas ocasiones los emigrantes de los 60 no regresaron porque sus hijos comenzaron a estudiar allí y porque adquirieron unas condiciones laborales y de vida que en España era difícil igualar.
También se refirió a las facilidades que tienen los nuevos jóvenes que emigran respecto a los de décadas anteriores, que tienen más recursos y acuden a países que “no son tan diferentes” al suyo, aunque la crisis sea más aguda en España.
En este sentido, se refirió a las facilidades de movilidad y al fenómeno de la globalización, donde se ha extendido el uso de internet y otras formas de comunicación que reducen las distancias entre fronteras.
Por otro lado, consideró que la historia se repite y el número de personas que sale de España es superior al de los emigrantes que desean entrar, un fenómeno causado por la crisis económica.
Espejismo y dualidad
“Vivíamos un cierto espejismo, una cierta idea de que España había dejado definitivamente de ser un país de emigración y se había convertido en un país de acogida”, apuntó.
No obstante, señaló que se ha producido un fenómeno dual, donde conviven personas que salen hacia otros países con otras que desean entrar.
A su juicio, se trata de un fenómeno que responde al “complejo” sistema de mercados actual, en el que conviven niveles de paro con la presencia de trabajadores inmigrantes, de los que “no se puede prescindir” a pesar de la crisis.