ASISTIERON 45 ESPECIALISTAS, LA MAYOR PARTE PROFESORES DE HISTORIA Y LENGUA
El Rectorado de la Academia de Créteil y la Faceef celebraron un curso de formación sobre el exilio y las migraciones españolas a Francia
Un total de 45 profesores de historia y geografía y de lengua, principalmente, pero también documentalistas y jefes de estudio franceses, pertenecientes al Rectorado de la Academia parisina de Créteil asistieron a un curso de formación que se les impartió en la Federación de Asociaciones y Centros de Españoles Emigrantes en Francia (Faceef), sobre la historia de los exilios y migraciones españolas a lo largo del siglo XX.
Un total de 45 profesores de historia y geografía y de lengua, principalmente, pero también documentalistas y jefes de estudio franceses, pertenecientes al Rectorado de la Academia parisina de Créteil asistieron a un curso de formación que se les impartió en la Federación de Asociaciones y Centros de Españoles Emigrantes en Francia (Faceef), sobre la historia de los exilios y migraciones españolas a lo largo del siglo XX.
Después de la presentación de Anne Moreau, responsable del departamento ‘Derechos Humanos’ de la Delegación Académica a la enseñanza artística y a la acción cultural, José Gabriel Gasó Cuenca, director de la Faceef, hizo una introducción a las diferentes olas de emigración española a Francia, deteniéndose particularmente en las tres más importantes que son la producida entre finales de siglo XIX y primer tercio del siglo XX; el exilio consecutivo a la Guerra Civil, y la llegada de centenares de miles de emigrantes denominados “económicos” en las décadas de los 50 y 60, que también fueron víctimas de la dictadura franquista.
Prosiguió haciendo una rápida presentación de la realidad de la colectividad española actual y disertó sobre el amplio tejido asociativo que los españoles habían sabido desarrollar y consolidar. Terminó apuntando que desde finales de los años 80 la Faceef desarrolla un importante trabajo en el campo de la recuperación de la memoria histórica de los emigrantes y exilados españoles en Francia, por considerar que es una de las mejores herramientas para valorizar el aporte de los emigrantes y exiliados al patrimonio francés y español y, consecuentemente, para favorecer el reconocimiento de los derechos sociales.
Maêlle Maugendre, doctoranda en la Universidad de Toulouse Le Mirail, centró su intervención en los proyectos que la Faceef está desarrollando de unos años a esta parte para favorecer la creación de un Centro de la Memoria de la Emigración Española en Francia y, en particular, sobre el fondo de archivos audiovisuales que comporta ya varios centenares de horas de grabación con testimonios de republicanos españoles que participaron en la resistencia y liberación de Francia, y de dirigentes y militantes asociativos.
El curso incluyó una visita guiada al barrio en la que está ubicada la sede social de la Faceef, conocido por ‘La Pequeña España de La Plaine-Saint Denis’, y que fue creado por los emigrantes españoles que llegaron a Francia a principios de siglo XX. La visita corrió a cargo de Natacha Lillo, profesora de la Universidad de Paris-Diderot y especialista de esta emigración, así como de Jean-Barthelemi Debost, jefe de la Oficina del Patrimonio del Consejo General de la Seine-Saint-Denis.
Esta jornada de formación se inscribía en un programa más amplio, que permitió a los cursillistas adentrarse durante una primera jornada en el Museo de Arte e Historia del Judaísmo y terminar, el tercer día, en la Ciudad Nacional de la Historia de la Inmigración, que el gobierno francés abrió en 2007 para contribuir a valorar el aporte de los emigrantes a la sociedad francesa y mejorar la imagen de éstos en la sociedad.
Después de la presentación de Anne Moreau, responsable del departamento ‘Derechos Humanos’ de la Delegación Académica a la enseñanza artística y a la acción cultural, José Gabriel Gasó Cuenca, director de la Faceef, hizo una introducción a las diferentes olas de emigración española a Francia, deteniéndose particularmente en las tres más importantes que son la producida entre finales de siglo XIX y primer tercio del siglo XX; el exilio consecutivo a la Guerra Civil, y la llegada de centenares de miles de emigrantes denominados “económicos” en las décadas de los 50 y 60, que también fueron víctimas de la dictadura franquista.
Prosiguió haciendo una rápida presentación de la realidad de la colectividad española actual y disertó sobre el amplio tejido asociativo que los españoles habían sabido desarrollar y consolidar. Terminó apuntando que desde finales de los años 80 la Faceef desarrolla un importante trabajo en el campo de la recuperación de la memoria histórica de los emigrantes y exilados españoles en Francia, por considerar que es una de las mejores herramientas para valorizar el aporte de los emigrantes y exiliados al patrimonio francés y español y, consecuentemente, para favorecer el reconocimiento de los derechos sociales.
Maêlle Maugendre, doctoranda en la Universidad de Toulouse Le Mirail, centró su intervención en los proyectos que la Faceef está desarrollando de unos años a esta parte para favorecer la creación de un Centro de la Memoria de la Emigración Española en Francia y, en particular, sobre el fondo de archivos audiovisuales que comporta ya varios centenares de horas de grabación con testimonios de republicanos españoles que participaron en la resistencia y liberación de Francia, y de dirigentes y militantes asociativos.
El curso incluyó una visita guiada al barrio en la que está ubicada la sede social de la Faceef, conocido por ‘La Pequeña España de La Plaine-Saint Denis’, y que fue creado por los emigrantes españoles que llegaron a Francia a principios de siglo XX. La visita corrió a cargo de Natacha Lillo, profesora de la Universidad de Paris-Diderot y especialista de esta emigración, así como de Jean-Barthelemi Debost, jefe de la Oficina del Patrimonio del Consejo General de la Seine-Saint-Denis.
Esta jornada de formación se inscribía en un programa más amplio, que permitió a los cursillistas adentrarse durante una primera jornada en el Museo de Arte e Historia del Judaísmo y terminar, el tercer día, en la Ciudad Nacional de la Historia de la Inmigración, que el gobierno francés abrió en 2007 para contribuir a valorar el aporte de los emigrantes a la sociedad francesa y mejorar la imagen de éstos en la sociedad.