JOSÉ CARRERAS FUE NOMBRADO ‘HUÉSPED DE HONOR’ DE BUENOS AIRES
“El público bonaerense siente un gran entusiasmo por la canción lírica”
El reconocido cantante José Carreras dio una conferencia de prensa en el Hotel Alvear a pocas horas de su llegada a Buenos Aires. En la reunión con los periodistas estaba previsto hacerle la distinción que promovió la asesora María Amelia Alonso por medio de la diputada Lidia Saya, nombrando al tenor como ‘Huésped de Honor’ de la ciudad. Sin embargo, este diploma se le entregó horas después en el Salón Dorado del Teatro Colón que recorrió junto al jefe del Gobierno porteño, Mauricio Macri.
El reconocido cantante José Carreras dio una conferencia de prensa en el Hotel Alvear a pocas horas de su llegada a Buenos Aires. En la reunión con los periodistas estaba previsto hacerle la distinción que promovió la asesora María Amelia Alonso por medio de la diputada Lidia Saya, nombrando al tenor como ‘Huésped de Honor’ de la ciudad. Sin embargo, este diploma se le entregó horas después en el Salón Dorado del Teatro Colón que recorrió junto al jefe del Gobierno porteño, Mauricio Macri.
Durante la rueda de prensa también estuvieron la cantante lírica mexicana Rebeca Olvera y el maestro director de orquesta David Giménez, quienes se presentaron el pasado sábado en su única función en el Teatro Luna Park.
Pregunta. ¿Qué nos puede comentar del disco publicado hace muy poco, de gran repercusión en Argentina?
Respuesta. Es un disco de música mediterránea, particularmente, de música de mi país verdadero, que es Cataluña, y de música napolitana que han sido siempre el repertorio de los grandes clásicos del pasado.
P. ¿Considera que ‘Los tres tenores’ permitió un acceso masivo para un público que no tenía el género a mano?
R. Lo más positivo de los conciertos que realizamos con Plácido y con Luciano, es que hemos conseguido llegar a un público más heterogéneo, un público que se sentía un poco tímido de acudir a los teatros de ópera porque no sabían lo que se iban a encontrar; en cambio en espacios abiertos, en recintos de miles de personas se han encontrado más a gusto. Sin ánimo de decir que hemos sido pioneros, ni nada de eso, creo que sí hemos conseguido llegar a un público más amplio.
P. La canción lírica está llegando a un público más mayoritario, de hecho hará un concierto en el Luna Park. ¿Qué significa para usted presentarse allí?
R. Hay varias maneras de presentarse a un público, más al público bonaerense que siente un gran entusiasmo por este arte. Una cosa es cantar en el Colón o en cualquier ópera interpretando a un personaje y otra cosa es intentar realizar un concierto para un público más heterogéneo, cantando con amplificación debido al recinto. Hoy los equipos son muy sofisticados y muy fieles y, quizás por eso, los cantantes tenemos un poco que adaptar nuestro repertorio a estas circunstancias. Pero, básicamente, para nosotros es siempre lo mismo, para nosotros los cantantes es importante comunicar emociones. Ya sé que suena obvio, pero, la verdad, cualquier artista, ya sea músico, cantante, fotógrafo, escritor o arquitecto, lo que intenta es comunicar emociones.
P. ¿Cuál fue su referente cuando empezó a cantar ?
R. Como empecé de muy pequeño a cantar, con seis o siete años, después de ver una película de Mario Lanza sobre la viuda de Enrico Caruso, yo posiblemente tenía ya una cierta intuición para el canto o la música y mis padres capotaron esta intuición y me enviaron al conservatorio a estudiar solfeo y piano, pero yo siempre estudié música con la idea e ilusión no de ser un músico o director de orquesta o compositor. Siempre tuve admiración a Giuseppe di Stéfano, eso no quiere decir que no haya admirado y continúe admirando a todos los grandes tenores del pasado y del presente, a todos ellos los he admirado, pero a Di Stéfano lo sentía. Yo siempre dije que me gustaría poder transmitir al público el tipo de emociones que yo siento, todavía hoy cuando lo escucho. Él ha sido mi modelo, la persona con la que he intentado sentirme más identificado como cantante.
P. De las óperas que ha cantado, ¿cuál le ha gustado más?
R. Es difícil. Una vez, en una reunión como ésta, le preguntaron eso a Plácido Domingo y él respondió: “cómo le puedo decir yo si quiero más a mi madre o a mi padre o a un hijo que a otro” y, claro, es una muy buena respuesta porque es muy difícil sólo dar un título. Indudablemente puedo decirle que hay óperas como ‘Carmen’, ‘La Bohème’, ‘Andrea Chenier’ que son las que me he sentido más a gusto y el tipo de repertorio más adecuado dentro de mis limitaciones como cantante.
P. Existe una polémica actual sobre la puesta en escena y causan diversas opiniones ¿cuál es su reflexión al respecto?
R. Todo lo que sea respetuoso con el compositor y el libretista es aceptable, después dependerá de la imaginación de cada uno y de los directores de escena, sea más o menos atractiva para el público, pero siempre respetando a los creadores. Hoy todos hemos visto magníficas producciones con aire de innovación, no todo tiene que hacerse con cartón piedra, y que son respetuosos con los autores. El tipo de director de escena que lo único que busca es la provocación y que hablen de él aunque sea mal, pues entonces éste me interesa mucho menos. Todo lo que sea dentro del respeto es aceptable, válido, rescatable y lo que sea para provocar o cambiar las cosas de sitio, entonces esto no me interesa ni como espectador ni como artista.
P. ¿Cuál es su reflexión sobre la reapertura del Teatro Colón?
R. La tradición del Teatro Colón es maravillosa y todos los grandes artistas y directores han pasado por allí y me apetece decir, con toda sinceridad, que el público del Colón es único en el mundo. El entusiasmo, el respeto, la fidelidad del público es extraordinario. He tenido la fortuna de cantar en el Teatro Colón en el año 73, en mi debut, y además une una acústica magnífica con la dimensión del teatro. La acústica es de gran calidad por lo tanto un cantante se siente muy cómodo en el Colón. Es fantástico que ustedes hayan conseguido la reapertura después de importantes trabajos en todo lo que es la parte técnica desde el escenario para atrás.
P. Se nos ha ido un grande de la música como fue Pavarotti, ¿divisa nuevos talentos dentro de los cantantes líricos?
R. Luciano ha sido sin dudas uno de los tenores más importantes de la ópera. Si usted me habla de nuevas generaciones, hay magníficos cantantes y será difícil nombrarlos a todos: Juan Diego Flores, Roberto Laña, Villasol, Cura, Álvarez, Vargas... Seguro que me dejo muchos en el tintero, pero estoy hablando de cantantes de condiciones naturales y talento importante. Creo que comparar es difícil y será muy difícil que alguien llegue a la excelsa calidad que consiguió Luciano Pavarotti, pero esto no significa que no haya cantantes de altísimo nivel en la nueva generación.
P. Desde un punto más humano que artista, ¿cómo encuentra a Buenos Aires comparado con otras veces que la visitó?
R. Yo tengo mucha debilidad por Buenos Aires. Por muchos motivos, lo que he mencionado antes, cómo es el público bonaerense, cómo se vive la música lírica en la ciudad, pero también porque a los cinco años estuve viviendo aquí con mi familia, en Villa Ballester, y después fuimos a vivir a José León Suárez. La veo como la ciudad de Centro y Sudamérica de mayor nivel, es lo que más se acerca a Europa. Esto lo vemos en la arquitectura, en calles, avenidas, en su gente.
Tras responder estas preguntas, la presidenta de la Asociación de Prensa Española en Argentina, Pilar González Torrilla, le entregó una condecoración que Carreras recibió afectuosamente.
Durante la rueda de prensa también estuvieron la cantante lírica mexicana Rebeca Olvera y el maestro director de orquesta David Giménez, quienes se presentaron el pasado sábado en su única función en el Teatro Luna Park.
Pregunta. ¿Qué nos puede comentar del disco publicado hace muy poco, de gran repercusión en Argentina?
Respuesta. Es un disco de música mediterránea, particularmente, de música de mi país verdadero, que es Cataluña, y de música napolitana que han sido siempre el repertorio de los grandes clásicos del pasado.
P. ¿Considera que ‘Los tres tenores’ permitió un acceso masivo para un público que no tenía el género a mano?
R. Lo más positivo de los conciertos que realizamos con Plácido y con Luciano, es que hemos conseguido llegar a un público más heterogéneo, un público que se sentía un poco tímido de acudir a los teatros de ópera porque no sabían lo que se iban a encontrar; en cambio en espacios abiertos, en recintos de miles de personas se han encontrado más a gusto. Sin ánimo de decir que hemos sido pioneros, ni nada de eso, creo que sí hemos conseguido llegar a un público más amplio.
P. La canción lírica está llegando a un público más mayoritario, de hecho hará un concierto en el Luna Park. ¿Qué significa para usted presentarse allí?
R. Hay varias maneras de presentarse a un público, más al público bonaerense que siente un gran entusiasmo por este arte. Una cosa es cantar en el Colón o en cualquier ópera interpretando a un personaje y otra cosa es intentar realizar un concierto para un público más heterogéneo, cantando con amplificación debido al recinto. Hoy los equipos son muy sofisticados y muy fieles y, quizás por eso, los cantantes tenemos un poco que adaptar nuestro repertorio a estas circunstancias. Pero, básicamente, para nosotros es siempre lo mismo, para nosotros los cantantes es importante comunicar emociones. Ya sé que suena obvio, pero, la verdad, cualquier artista, ya sea músico, cantante, fotógrafo, escritor o arquitecto, lo que intenta es comunicar emociones.
P. ¿Cuál fue su referente cuando empezó a cantar ?
R. Como empecé de muy pequeño a cantar, con seis o siete años, después de ver una película de Mario Lanza sobre la viuda de Enrico Caruso, yo posiblemente tenía ya una cierta intuición para el canto o la música y mis padres capotaron esta intuición y me enviaron al conservatorio a estudiar solfeo y piano, pero yo siempre estudié música con la idea e ilusión no de ser un músico o director de orquesta o compositor. Siempre tuve admiración a Giuseppe di Stéfano, eso no quiere decir que no haya admirado y continúe admirando a todos los grandes tenores del pasado y del presente, a todos ellos los he admirado, pero a Di Stéfano lo sentía. Yo siempre dije que me gustaría poder transmitir al público el tipo de emociones que yo siento, todavía hoy cuando lo escucho. Él ha sido mi modelo, la persona con la que he intentado sentirme más identificado como cantante.
P. De las óperas que ha cantado, ¿cuál le ha gustado más?
R. Es difícil. Una vez, en una reunión como ésta, le preguntaron eso a Plácido Domingo y él respondió: “cómo le puedo decir yo si quiero más a mi madre o a mi padre o a un hijo que a otro” y, claro, es una muy buena respuesta porque es muy difícil sólo dar un título. Indudablemente puedo decirle que hay óperas como ‘Carmen’, ‘La Bohème’, ‘Andrea Chenier’ que son las que me he sentido más a gusto y el tipo de repertorio más adecuado dentro de mis limitaciones como cantante.
P. Existe una polémica actual sobre la puesta en escena y causan diversas opiniones ¿cuál es su reflexión al respecto?
R. Todo lo que sea respetuoso con el compositor y el libretista es aceptable, después dependerá de la imaginación de cada uno y de los directores de escena, sea más o menos atractiva para el público, pero siempre respetando a los creadores. Hoy todos hemos visto magníficas producciones con aire de innovación, no todo tiene que hacerse con cartón piedra, y que son respetuosos con los autores. El tipo de director de escena que lo único que busca es la provocación y que hablen de él aunque sea mal, pues entonces éste me interesa mucho menos. Todo lo que sea dentro del respeto es aceptable, válido, rescatable y lo que sea para provocar o cambiar las cosas de sitio, entonces esto no me interesa ni como espectador ni como artista.
P. ¿Cuál es su reflexión sobre la reapertura del Teatro Colón?
R. La tradición del Teatro Colón es maravillosa y todos los grandes artistas y directores han pasado por allí y me apetece decir, con toda sinceridad, que el público del Colón es único en el mundo. El entusiasmo, el respeto, la fidelidad del público es extraordinario. He tenido la fortuna de cantar en el Teatro Colón en el año 73, en mi debut, y además une una acústica magnífica con la dimensión del teatro. La acústica es de gran calidad por lo tanto un cantante se siente muy cómodo en el Colón. Es fantástico que ustedes hayan conseguido la reapertura después de importantes trabajos en todo lo que es la parte técnica desde el escenario para atrás.
P. Se nos ha ido un grande de la música como fue Pavarotti, ¿divisa nuevos talentos dentro de los cantantes líricos?
R. Luciano ha sido sin dudas uno de los tenores más importantes de la ópera. Si usted me habla de nuevas generaciones, hay magníficos cantantes y será difícil nombrarlos a todos: Juan Diego Flores, Roberto Laña, Villasol, Cura, Álvarez, Vargas... Seguro que me dejo muchos en el tintero, pero estoy hablando de cantantes de condiciones naturales y talento importante. Creo que comparar es difícil y será muy difícil que alguien llegue a la excelsa calidad que consiguió Luciano Pavarotti, pero esto no significa que no haya cantantes de altísimo nivel en la nueva generación.
P. Desde un punto más humano que artista, ¿cómo encuentra a Buenos Aires comparado con otras veces que la visitó?
R. Yo tengo mucha debilidad por Buenos Aires. Por muchos motivos, lo que he mencionado antes, cómo es el público bonaerense, cómo se vive la música lírica en la ciudad, pero también porque a los cinco años estuve viviendo aquí con mi familia, en Villa Ballester, y después fuimos a vivir a José León Suárez. La veo como la ciudad de Centro y Sudamérica de mayor nivel, es lo que más se acerca a Europa. Esto lo vemos en la arquitectura, en calles, avenidas, en su gente.
Tras responder estas preguntas, la presidenta de la Asociación de Prensa Española en Argentina, Pilar González Torrilla, le entregó una condecoración que Carreras recibió afectuosamente.