REACCIONES ANTE LA REFORMA DEL VOTO DEL EXTERIOR
Propuesta al CGCEE de un decálogo sobre el voto de los residentes en el exterior
Ante el ambiente político candente en torno a la participación electoral de los españoles en el exterior, he decidido compartir una de las propuestas que ya presenté en 2008 y cayó en saco roto entonces; ahora vuelvo a presentarla y será tratada por la Comisión de Derechos Civiles. Creo que si esta propuesta se adopta por la Comisión y el Pleno sería decisiva porque primero es una fuerte afirmación de principios, una clara toma de posición, y una definición irrefutable y clarísima de la posición de los representantes de los españoles en el exterior.
Ante el ambiente político candente en torno a la participación electoral de los españoles en el exterior, he decidido compartir una de las propuestas que ya presenté en 2008 y cayó en saco roto entonces; ahora vuelvo a presentarla y será tratada por la Comisión de Derechos Civiles. Creo que si esta propuesta se adopta por la Comisión y el Pleno sería decisiva porque primero es una fuerte afirmación de principios, una clara toma de posición, y una definición irrefutable y clarísima de la posición de los representantes de los españoles en el exterior. Los gobernantes y legisladores no podrían tener ningún escape alegando falta de conocimiento de lo que buscamos, queremos y reclamamos.
Advertir también que en estos comentarios este consejero ya veía venir hace dos años lo que ahora está ocurriendo.
Propuesta al IV Pleno del V Mandato del CGCEE y a las comisiones permanentes presentadas por el consejero de EEUU Ángel Capellán Gonzalo
Nota preliminar
Este consejero manifiesta su profundo descontento con la decisión que se tomó en la reunión de la Comisión Permanente de noviembre de 2008 de asignar las propuestas de Derechos Civiles más importantes que llevamos entre manos para un supuesto curso de un “análisis más profundo de los temas” e informes posteriores a las comisiones y al pleno.
Lamentablemente, dos años más tarde, nada significativo ha ocurrido hasta ahora. Estas propuestas son de máxima importancia y urgencia en este momento, pues la falta de posiciones claras, fuertes y unánimes por parte del Consejo General están dando lugar a las alarmantes noticias de prensa que hemos conocido recientemente que indican la voluntad del Gobierno de recortar drásticamente derechos electorales constitucionales de los españoles en el exterior.
Buena parte de las propuestas presentadas aquí apuntan a un activismo mucho más comprometido por parte del Consejo, especialmente de su Comisión Permanente. Si nos quedamos callados y sentados como mayormente hemos hecho hasta ahora, podríamos pronto llegar a tener ese honor de convertirnos en el Consejo General de la Grandilocuencia y de los Solemnes e Inconsecuentes Pronunciamientos. Mucho hablar y poco hacer.
Paso pues a las propuestas.
Participación de los españoles en el exterior en las elecciones generales, autonómicas y municipales
Propuesta Nº 1
I.-Una declaración de principios.
El decálogo de los derechos electorales de los españoles en el exterior
Exposición de motivos
Nota: Lo que escribí como preámbulo en 2008 está vigente hoy día aún con mayor urgencia.
Los recientes acuerdos del Pleno son relativamente adecuados sobre nuestras reivindicaciones a este respecto pero por lo general muy escuetos y sin suficiente empuje para una acción concertada.
Con la perspectiva de casi dos años de su redacción, considero que el último acuerdo que preparamos tiene poca garra y no hace frente al asalto que se está tratando de llevar a cabo contra el voto en el exterior: posible eliminación del derecho al voto en las elecciones municipales, y aún más (¡asombrémonos, amigos!) en las autonómicas, la reducción de plazos, conversión del voto por correo con recibo automático de las papeletas en un voto rogado en todas las elecciones, etc. Si no tenemos más resortes y defendemos los derechos de nuestro colectivo con mucha más fuerza acabaremos perdiendo los derechos constitucionales que nos protegen.
Y aquí lo que afirmaba hace ya casi dos años y que resulta casi profético: “Si no podemos hacer esta labor en este pleno [de 2008], habrán pasado muchos meses hasta que el tema se retome y es posible que sea tarde para oponernos a las acciones de un Gobierno cada vez más restrictivo con los derechos de la España exterior”.
Propongo y pido al Consejo General que establezcamos una serie de principios electorales fundamentales básicos sobre los que nos pronunciemos y que desarrollemos algunos de ellos de forma más elaborada para indicar nuestra voluntad. Que pidamos con fuerza que el Gobierno y el Parlamento respeten estos principios como la voluntad explícita de los representantes de los españoles en el exterior.
Y añado aquí ahora con más fuerza: si bien la Comisión Permanente debe responsabilizarse de seguir un tema tan vital como éste (del cual depende en gran parte toda nuestra acción en el exterior), esta propuesta debe mandarse a la Comisión de Derechos Civiles y Participación para su consideración y, espero, presentación al Pleno para voto.
De aquí este decálogo.
Propuesta a la Comisión de Derechos Civiles y Participación
Propongo que la Comisión adopte esta declaración de principios y la remita al Pleno para su aprobación.
1. Que nunca se vean reducidos o en manera alguna limitados en su ejercicio los derechos electorales que ahora otorga la Constitución española a los españoles en el exterior.
2. Que el millón doscientos mil españoles en el exterior con derecho a voto sigan siempre disfrutando de su derecho a participar en todos los procesos electorales en las elecciones generales, autonómicas, europeas y municipales.
3. Que se sigan enviando las papeletas del voto con las instrucciones necesarias por correo certificado a todos los españoles en el CERA. Sólo este procedimiento asegurará que todo español en el exterior que tiene derecho al voto pueda en efecto ejercerlo.
4. Que el español en el exterior pueda decidir si acude a una mesa electoral (porque le es razonablemente accesible en el tiempo y por la distancia) o si prefiere enviar la papeleta por correo certificado.
5. Que si bien aceptamos como un “valor añadido” el establecimiento de mesas electorales en el exterior, queremos hacer constar que éstas nunca ofrecerán una facilitación del ejercicio del voto equiparable a la que tienen los españoles en territorio nacional. Sólo un porcentaje muy pequeño de entre los españoles en el exterior tendría acceso razonable a esas mesas electorales.
6. Que se rechacen con fuerza los intentos de algunos grupos y partidos de reducir los plazos de entrega de las papeletas que llegan del exterior por ser una seria limitación y perjuicio a que todos los votos emitidos se contabilicen. Estas ampliaciones de los plazos fueron un importante logro alcanzado por las reiteradas peticiones de este Consejo como respuesta a una realidad que en su tiempo razonamos perfectamente. Los intentos que ahora se están llevando a cabo son un asalto a este derecho y van encaminados tan solo a socavar los derechos de los españoles en el exterior.
7. Que el Gobierno ponga en marcha lo antes posible un proyecto serio y sistemático de voto electrónico con todas las medidas razonables y adecuadas para asegurar la transparencia y legitimidad de esto voto.
8. Que como parte esencial de esta puesta en marcha de reformas electorales, se establezca un distrito exterior para que el millón doscientos mil españoles en el exterior puedan elegir a sus propios representantes directos (senadores y diputados).
9. Que se depure continuamente el CERA a fin de que se evite toda posibilidad de que vote quien no tiene derecho a hacerlo.
10. Que rechazamos con vehemencia la acción de cualquier individuo, legislador, ejecutivo del Gobierno o partido político que traten de reducir, limitar o suprimir los derechos electorales constitucionales de los españoles en el exterior, ya establecidos o adquiridos, y codificados por normas y leyes.
Ángel Capellán Gonzalo es miembro del Consejo de Residentes Españoles de Nueva York y consejero general de la Ciudadanía Española en el Exterior por EE UU
Advertir también que en estos comentarios este consejero ya veía venir hace dos años lo que ahora está ocurriendo.
Propuesta al IV Pleno del V Mandato del CGCEE y a las comisiones permanentes presentadas por el consejero de EEUU Ángel Capellán Gonzalo
Nota preliminar
Este consejero manifiesta su profundo descontento con la decisión que se tomó en la reunión de la Comisión Permanente de noviembre de 2008 de asignar las propuestas de Derechos Civiles más importantes que llevamos entre manos para un supuesto curso de un “análisis más profundo de los temas” e informes posteriores a las comisiones y al pleno.
Lamentablemente, dos años más tarde, nada significativo ha ocurrido hasta ahora. Estas propuestas son de máxima importancia y urgencia en este momento, pues la falta de posiciones claras, fuertes y unánimes por parte del Consejo General están dando lugar a las alarmantes noticias de prensa que hemos conocido recientemente que indican la voluntad del Gobierno de recortar drásticamente derechos electorales constitucionales de los españoles en el exterior.
Buena parte de las propuestas presentadas aquí apuntan a un activismo mucho más comprometido por parte del Consejo, especialmente de su Comisión Permanente. Si nos quedamos callados y sentados como mayormente hemos hecho hasta ahora, podríamos pronto llegar a tener ese honor de convertirnos en el Consejo General de la Grandilocuencia y de los Solemnes e Inconsecuentes Pronunciamientos. Mucho hablar y poco hacer.
Paso pues a las propuestas.
Participación de los españoles en el exterior en las elecciones generales, autonómicas y municipales
Propuesta Nº 1
I.-Una declaración de principios.
El decálogo de los derechos electorales de los españoles en el exterior
Exposición de motivos
Nota: Lo que escribí como preámbulo en 2008 está vigente hoy día aún con mayor urgencia.
Los recientes acuerdos del Pleno son relativamente adecuados sobre nuestras reivindicaciones a este respecto pero por lo general muy escuetos y sin suficiente empuje para una acción concertada.
Con la perspectiva de casi dos años de su redacción, considero que el último acuerdo que preparamos tiene poca garra y no hace frente al asalto que se está tratando de llevar a cabo contra el voto en el exterior: posible eliminación del derecho al voto en las elecciones municipales, y aún más (¡asombrémonos, amigos!) en las autonómicas, la reducción de plazos, conversión del voto por correo con recibo automático de las papeletas en un voto rogado en todas las elecciones, etc. Si no tenemos más resortes y defendemos los derechos de nuestro colectivo con mucha más fuerza acabaremos perdiendo los derechos constitucionales que nos protegen.
Y aquí lo que afirmaba hace ya casi dos años y que resulta casi profético: “Si no podemos hacer esta labor en este pleno [de 2008], habrán pasado muchos meses hasta que el tema se retome y es posible que sea tarde para oponernos a las acciones de un Gobierno cada vez más restrictivo con los derechos de la España exterior”.
Propongo y pido al Consejo General que establezcamos una serie de principios electorales fundamentales básicos sobre los que nos pronunciemos y que desarrollemos algunos de ellos de forma más elaborada para indicar nuestra voluntad. Que pidamos con fuerza que el Gobierno y el Parlamento respeten estos principios como la voluntad explícita de los representantes de los españoles en el exterior.
Y añado aquí ahora con más fuerza: si bien la Comisión Permanente debe responsabilizarse de seguir un tema tan vital como éste (del cual depende en gran parte toda nuestra acción en el exterior), esta propuesta debe mandarse a la Comisión de Derechos Civiles y Participación para su consideración y, espero, presentación al Pleno para voto.
De aquí este decálogo.
Propuesta a la Comisión de Derechos Civiles y Participación
Propongo que la Comisión adopte esta declaración de principios y la remita al Pleno para su aprobación.
1. Que nunca se vean reducidos o en manera alguna limitados en su ejercicio los derechos electorales que ahora otorga la Constitución española a los españoles en el exterior.
2. Que el millón doscientos mil españoles en el exterior con derecho a voto sigan siempre disfrutando de su derecho a participar en todos los procesos electorales en las elecciones generales, autonómicas, europeas y municipales.
3. Que se sigan enviando las papeletas del voto con las instrucciones necesarias por correo certificado a todos los españoles en el CERA. Sólo este procedimiento asegurará que todo español en el exterior que tiene derecho al voto pueda en efecto ejercerlo.
4. Que el español en el exterior pueda decidir si acude a una mesa electoral (porque le es razonablemente accesible en el tiempo y por la distancia) o si prefiere enviar la papeleta por correo certificado.
5. Que si bien aceptamos como un “valor añadido” el establecimiento de mesas electorales en el exterior, queremos hacer constar que éstas nunca ofrecerán una facilitación del ejercicio del voto equiparable a la que tienen los españoles en territorio nacional. Sólo un porcentaje muy pequeño de entre los españoles en el exterior tendría acceso razonable a esas mesas electorales.
6. Que se rechacen con fuerza los intentos de algunos grupos y partidos de reducir los plazos de entrega de las papeletas que llegan del exterior por ser una seria limitación y perjuicio a que todos los votos emitidos se contabilicen. Estas ampliaciones de los plazos fueron un importante logro alcanzado por las reiteradas peticiones de este Consejo como respuesta a una realidad que en su tiempo razonamos perfectamente. Los intentos que ahora se están llevando a cabo son un asalto a este derecho y van encaminados tan solo a socavar los derechos de los españoles en el exterior.
7. Que el Gobierno ponga en marcha lo antes posible un proyecto serio y sistemático de voto electrónico con todas las medidas razonables y adecuadas para asegurar la transparencia y legitimidad de esto voto.
8. Que como parte esencial de esta puesta en marcha de reformas electorales, se establezca un distrito exterior para que el millón doscientos mil españoles en el exterior puedan elegir a sus propios representantes directos (senadores y diputados).
9. Que se depure continuamente el CERA a fin de que se evite toda posibilidad de que vote quien no tiene derecho a hacerlo.
10. Que rechazamos con vehemencia la acción de cualquier individuo, legislador, ejecutivo del Gobierno o partido político que traten de reducir, limitar o suprimir los derechos electorales constitucionales de los españoles en el exterior, ya establecidos o adquiridos, y codificados por normas y leyes.
Ángel Capellán Gonzalo es miembro del Consejo de Residentes Españoles de Nueva York y consejero general de la Ciudadanía Española en el Exterior por EE UU