El número de asociaciones españolas en Europa es impreciso, según un estudio
El número de asociaciones de emigrantes españoles en países europeos es impreciso y además difiere mucho según el órgano de la Administración al que se requiere la información, según el avance de un estudio sobre las asociaciones españolas en Europa encargado por la Coordinadora Europea de Asociaciones de Emigrantes Españoles (CEAEE), que fue presentado el pasado día 29 en Mollina (Málaga), en el congreso celebrado por la CEAEE, por Bruno Tur, de la Universidad de París, y Maite Molina, de la Universidad de Liége, que trabajan en el mismo.
Los autores del trabajo aseguraron que sólo supieron con exactitud del Ministerio de Trabajo y Auntos Sociales (MTAS) el número de asociaciones de retornados que hay en España y señalaron como primera dificultad encontrada para el estudio la imprecisión sobre el número de asociaciones que hay en cada país. También informaron de grandes diferencias entre los datos facilitados por el Ministerio y las Consejerías Laborales en los respectivos países. Así, dijeron, en Alemania habría 52 organizaciones según el MTAS y 296 según la Consejería y en Francia la cifra difiere de 123 a 300, según las mismas fuentes.
El estudio se está realizando sobre el asociacionismo español en Alemania, Bélgica, Francia, Luxemburgo, Países Bajos, Reino Unido, Suiza y Suecia e incluye también a los retornados a España. Considera, entre otras cosas, el capital humano de las asociaciones y la financiación de su funcionamiento y actividades. Sus fuentes son “los escasos trabajos que hay sobre la emigración española en Europa”, datos del MTAS y de las Comunidades Autónomas y, “sobre todo, de la Coordinadora Europea, de las federaciones y de las asociaciones mismas”. Lo realizado hasta el momento es calificado por sus autores como un estudio preliminar que require más tiempo para profundizar en los datos.
Reparto del asociacionismo
Según los datos expuestos, el 36% de asociacionismo español en Europa está Francia y el 35% en Alemania, países a los que siguen Suiza, con el 15% y Bélgica, con el 10%. Francia, Alemania y Reino Unido son los países donde residen más españoles, con nacionalidad española, no ya descendientes de españoles con otras nacionalidades.
Otra cosa llamativa es que no todas las asociaciones han podido precisar su número de socios, algo en lo que son una excepción las de retornados, que sí lo han hecho. El mayor número de socios lo tienen las entidades españolas que pueden considerarse históricas por su larga trayectoria y la media de edad oscila entre los 50 y los 60 años. Destacan los autores del estudio la ausencia de jóvenes entre los socios de estas organizaciones que, en cambio, sí son frecuentadas por ellos pero como consumidores, sin implicarse en las mismas.
No obstante, hay algunas asociaciones en Bélgica y Luxemburgo creadas recientemente por funcionarios y en otros países por jóvenes que redescubren sus raíces españolas, “pero no están en relación con las asociaciones tradicionales”.
En cuanto al retorno, señalan que, salvo un descenso en 2001, se ha mantenido de forma continua. Las comunidades autónomas a las que más emigrantes retornan son Madrid, Cataluña, Galicia, Andalucía, Valencia y Canarias y retornan no sólo jubilados, como se cree con frecuencia, sino también población joven. Los principales países de procedencia en Europa son Francia, Suiza y Alemania.
Las actividades de las asociaciones son fundamentalmente socio-culturales y de asistencia y asesoramiento. Así, el 88% de las actividades de la Faeeh (Holanda) en 2001 fueron socio-culturales y el resto dirigidas a la educación y el asesoramiento.
Subvenciones
En cuanto a las subvenciones, pusieron el ejemplo de la Asociación Plus Ultra en 2006, año en el que el 77% de las que recibieron les llegó de la Junta de Andalucía y el 12 por ciento del MTAS.
Entre las asociaciones de retornados las hay que no recibieron nada del MTAS y otras que recibieron “cantidades irrisorias”. En el año 2007, en Suecia sólo dos asociaciones tuvieron ayudas del Ministerio: el Centro Español de Estocolmo, 1.700 euros para material informático, y el Centro de Pensionistas de Gotemburgo, 500 euros.
El Centro Español de Perpiñán tiene un importante edificio que mantener y que se resiste a vender, aunque ya han recibido varias ofertas. Tiene 145 socios y, dijeron, el mantenimiento del edificio no puede salir de sus cuotas. En los tres últimos años han recibido subvenciones de la Dirección General de Emigración “por distintos programas y por cantidades muy dispares, lo que no le permite hacer previsión de futuro. Para obras en el edificio recibió 5.700, 11.780 y 7.150 euros, respectivamente. Para su funcionamiento recibió 2.700 euros en 2005 y otros tantos en 2006 y 2.150 en 2007, año en el que, pusieron como referencia, tuvo un gasto de 3.600 euros sólo en electricidad.
La Asociación Cultural Andaluza de Gilly recibió el 62% de sus subvenciones en 2007 de la Junta de Andalucía y el 38%, del MTAS. Los investigadores observaron que este centro tiene bar, lo que supone que cuenta con ingresos propios aparte de las cuotas de los socios.
En 2001 más de la mitad de las asociaciones en Holanda no recibieron ninguna subvención española, pero el Gobierno holandés subsidia en más de la mitad de sus cifras a las asociaciones.
Las subvenciones recibidas por la Faceef (Francia) en 2007 tuvieron, según el estudio, la siguiente procedencia: 65%, de organismos franceses; 28% de la Dirección General de Emigración; 1% del Ministerio español de Cultura; y 6% de organismos de ámbito europeo.
Las conclusiones expuestas respecto a las subvenciones dicen que las asociaciones, aparte del esfuerzo de sus socios, se mantienen por las subvenciones del país de acogida y de las comunidades autónomas, sobre todo. Las de los retornados, especialmente por subvenciones locales y regionales.
“Lo que llega del MTAS aparece como una fuente secundaria y a veces inexistente. Las pequeñas estructuras, que son las más frágiles, también son las más perjudicadas por las subvenciones del MTAS, que requieren un mínimo de 50 socios. La política de financiar como máximo el 30 por ciento obliga a las asociaciones a entrar en una búsqueda de subvenciones que les lleva mucho tiempo”.
De los programas en favor de los residentes en el exterior de la Dirección General de Emigración para 2007 los estudiosos señalan que el 27% de las ayudas contempladas estaban dirigidas al colectivo de mayores, el 24% al de jóvenes y el 5% a las asociaciones.
Censo de asociaciones
“Hay un desfase entre el discurso del MTAS y sus actuaciones. Las subvenciones están siendo aplicadas sin tener un conocimiento preciso de la situación. Lo primero que tenía que hacer la Dirección General de Emigración es un censo de asociaciones en el exterior”, mantienen los investigadores, para quienes el cambio en la política de subvenciones que consideran necesario sólo puede venir de la propia Dirección General de Emigración.
En cuanto a las características actuales del movimiento asociativo español señalan que en Francia, Alemania y Suiza está “frágil y fragmentado, pero resiste”, mientras que en Luxemburgo, Reino Unido, Países Bajos y Suecia califican su situación de crítica.
Además, el estudio considera que “sí existe un público joven, muchas veces descendiente de emigrantes que podía estar interesado en el mundo asociativo pero que desconoce su existencia”. Aprecia asimismo que en las terceras generaciones hay un movimiento de jóvenes que quiere recuperar la nacionalidad española y que “es gente que no suele tener vinculaciones con el movimiento asociativo”.
Sobre la captación y mantenimiento de los jóvenes, los investigadores creen que las asociaciones deberían ser ayudadas por técnicos del Instituto de la Juventud.
Desde Luxemburgo se valoró que la imagen que proyecta el estudio es la de una vida asociativa viva y que sería interesante poder compararla con la de otros inmigrantes en países europeos. También que para ello las asociaciones han de recurrir a profesionales y que esto sólo es posible si hay medios para ello y que podría ser igualmente interesante conocer la financiación que del Estado español reciben los Consejos de Residentes Españoles, a los que se les atribuyó un papel importante en el exterior.