VII CONGRESO NACIONAL DE LA FACEEF

Gregorio Jiménez, ex presidente de la Faceef: “Pedir ayuda para retornar en mi caso me parecía una barbaridad”

Gregorio Jiménez, de 72 años de edad, quería despedirse en el VII Congreso Nacional de la Faceef, federación que ha presidido durante los últimos años, cediendo el testigo, pues ya mismo retorna a España.
Gregorio Jiménez, ex presidente de la Faceef: “Pedir ayuda para retornar en mi caso me parecía una barbaridad”

Gregorio Jiménez, de 72 años de edad, quería despedirse en el VII Congreso Nacional de la Faceef, federación que ha presidido durante los últimos años, de la militancia activa del asociacionismo de los emigrantes españoles cediendo el testigo, pues ya mismo retorna a España, “a Málaga, a orillas del mar”, junto con su compañera, jubilada al igual que él, pero sus compañeros de Federación no le han dejado, al menos no del todo, porque le han nombrado presidente de honor. 

 “Me halaga y me ha emocionado mucho; estaré a disposición para ir adonde me pidan, aunque esto signifique un poco más de movimiento de lo que tenía previsto”.
A la hora de retornar no se ha servido de ninguno de los servicios o ayudas previstos por el Gobierno para ello y que ha contribuido a difundir, ni lo ha considerado siquiera, porque “gracias a Dios no es necesario con mi pensión y la de mi compañera”. “El nivel de vida en España no es muy bajo, pero sí tendremos más poder adquisitivo que aquí. Pedir ayuda económica en mi caso me parecería una barbaridad y algo que no se corresponde con mi trayectoria en defensa de los emigrantes; hay otros con muchas más dificultades”, declara.
A pesar de la apetencia de tranquilidad, ya antes de que sus compañeros le nombrasen presidente de honor no descartaba la posibilidad de colaborar con alguna asociación de retornados; quizá se deba a la inercia de su larga trayectoria de militancia asociativa y política. Gregorio Jiménez milita en IU, a través del PCE, desde el año 1967; ha presidido la Faceef desde el Congreso que celebró en Montpellier, hace seis años, pero ya desde 1982 era miembro de la federación que precedió a ésta, la Faeef (Federación de Asociaciones  de Emigrantes Españoles en Francia) y también formó parte, “hasta que se disolvió por razones políticas”, de otra federación asociativa en Francia, la Confederación de Asociaciones de Inmigrantes en Francia (Caif) donde, recuerda, los españoles un poco ejercían de árbitros en los debates entre las asociaciones de nacionales de otros países, como tunecinos, marroquíes, senegaleses y turcos.
Su vinculación con el asociacionismo de emigrantes españoles siempre se dio en Francia, país al que llegó en 1961 después de que desde 1953 estuviese en la entonces Argelia francesa, país en el que vivió su proceso de independencia y del que tuvo que salir “porque llegó la extrema derecha”.
Aunque se encuentra vinculado a Málaga, nació en Melilla y fue a vivir a Argelia siguiendo a su padre, que fue el primero en emigrar de la familia. Después, a él le siguieron su madre y su hermano, menor. En Francia, siempre ha residido en la zona de París.