CON ESTA DECISIÓN EL GOBIERNO CATALÁN ESPERA AHORRAR UNOS 150.000 EUROS ANUALES

La Generalitat de Cataluña acuerda el cierre de su delegación en Argentina

Durante la última reunión del año, el martes pasado, el Consejo de Gobierno de la Generalitat de Cataluña acordó cerrar su delegación en Buenos Aires.
La Generalitat de Cataluña acuerda el cierre de su delegación en Argentina
 Jordi Font, durante la firma del convenio de colaboración con el rector de la Universidad Nacional de Buenos Aires.
Jordi Font, durante la firma del convenio de colaboración con el rector de la Universidad Nacional de Buenos Aires.

Durante la última reunión del año, el martes pasado, el Consejo de Gobierno de la Generalitat de Cataluña acordó cerrar su delegación en Buenos Aires. En su lugar, será la agencia de apoyo a la empresa catalana quien asumirá las actuaciones en América del Sur para centrarlas en el comercio exterior, según explicó el portavoz del gobierno, Francesc Homs. Homs precisó, además, que el cierre de la oficina en Buenos Aires forma parte de un plan de reestructuración de la acción exterior de la Generalitat que entre otras cosas apunta a reducir gastos en partidas como alquileres, comunicaciones e informática.

 

De este modo, el Gobierno catalán conseguirá ahorrar del erario público unos 150.000 euros anuales, que es el monto que la Generalitat destinaba a su oficina en Buenos Aires, según informó a esta publicación el ahora exdelegado del gobierno de Cataluña para Argentina y Cono Sur americano, Jordi Font.
Consultado al respecto, Font manifestó que “no es ningún secreto” que el presupuesto para Buenos Aires no superaba los 150 mil euros anuales y que la dotación de personal era de tres personas: el delegado, una delegada adjunta y una becaria. Por otra parte, aclaró que contaban con una oficina “digna” ubicada en un lugar céntrico, pero “sin grandes lujos”.
El exdelegado atribuyó la decisión “en parte a razones económicas y en parte a presiones políticas de la oposición”. En este sentido, indicó que “quizá el hecho de que las delegaciones catalanas en el exterior hayan sido creadas por el vicepresidente de la Legislatura anterior, Josep Carod Rovira, las haya convertido en blanco de grandes críticas. Sin embargo, aseguró, “el trabajo que se puede hacer desde las delegaciones es muy importante, obviamente dentro de las competencias normales y los cauces ordinarios que existen para hacerlo”.
De las seis delegaciones autonómicas finalmente sólo se cerró la de Buenos Aires y continuarán en funcionamiento las de Nueva York, Londres, Berlín, París y Bruselas. La medida, sostuvo Font, podría fundarse también en que en estos momentos “el interés se centra en todo caso en países como Brasil, Colombia y Perú”.

La delegación
Desde su creación, hace dos años, la delegación del Gobierno catalán para Argentina y el Cono Sur de América, explicó Jordi Font, se centró en la difusión de la cultura catalana en la región, marcando presencia en los distintos estamentos locales y propiciando iniciativas de integración y colaboración. En este marco, el exdelegado señaló que expertos catalanes en recuperación de patrimonio histórico participaron recientemente en un proyecto para la definición de políticas de recuperación y reconversión edilicia en las provincias argentinas de Tucumán, Salta, Misiones, Corrientes y Entre Ríos. Durante su estancia en el país, los expertos estuvieron acompañados por personal de la Delegación y de la Cancillería Argentina ya que ésta participación se concretó en el marco del convenio de colaboración firmado en su momento por los gobiernos de Argentina y Cataluña.
Otra de las actividades que se desarrolló en este orden fue el asesoramiento, también por parte de expertos catalanes, a la provincia de Tucumán para la instalación de un centro deportivo de alto rendimiento.
En materia de difusión cultural, la Delegación gubernamental y la Universidad de Buenos Aires (UBA) firmaron un convenio para consagrar una de las salas del complejo de cine adquirido recientemente por la Universidad para difundir el cine de autor catalán. También ha estado abocada a recrear en Argentina el ‘Día de la rosa y el libro’ y a tener presencia en la Feria del Libro de Buenos Aires. Aunque no con un estand propio si en un espacio cedido por uno de los grupos editoriales catalanes más importantes que participaron en las dos últimas ediciones de la Feria Internacionales del Libro de Buenos Aires. En esta línea estaban trabajando para que en un par de años Cataluña fuera invitada en esta Feria, comentó Jordi Font, quien adelantó que, no obstante, es una meta en la que seguirán trabajando  más allá de la decisión de cerrar la delegación en el país.
Finalmente, el dirigente catalán recordó que la oficina en Buenos Aires también actuó como intermediaria de la Secretaría de Asuntos Exteriores del Gobierno autonómico con las asociaciones que aglutinan a los colectivos catalanes en América del Sur y organizó jornadas de promoción turística catalana, en el paseo de la Plaza en la ciudad de Buenos Aires. Allí, la Delegación realizó  durante dos años consecutivos, iniciativas de promoción turística, de un mes cada una, conjuntamente con Tour Spain y con las delegaciones del País Vasco y de Galicia en Argentina.

La red de oficinas del gobierno catalán en el exterior
Las delegaciones de Cataluña en el exterior se crearon durante la anterior Legislatura cuando se abrieron cinco oficinas delegadas que se sumaron a la que ya existía en Bruselas, sede de la Unión Europea. Aunque el proyecto inicial contemplaba la apertura de seis delegaciones, la última –en México DF– quedó sin efecto por razones económicas.
Primero se abrió la oficina de París; luego las de Londres, Berlín y Nueva York, y, por último, la de Buenos Aires.

Jordi Font
Jordi Font nació en Barcelona y en 1964, con 21 años, emigró a la Argentina donde desarrolló su carrera comercial y empresarial en el sector logístico. Después de 30 años se retiró y se incorporó como dirigente de la colectividad catalana. Fue presidente del Casal de Cataluña de Buenos Aires durante dos períodos, en los cuales se restauró la sede de la institución, un edificio de gran valor histórico y arquitectónico venido a menos, y se celebró un congreso que reunió en su sede a representantes de las asociaciones catalanas de América del Sur.
Luego integró el Consejo de las Comunidades Catalanas del Exterior y cuando finalizó su mandato dentro del Consejo –lo que coincidió con la apertura de la delegación– le ofrecieron hacerse cargo de la Delegación.
En política ha participado, según manifestó el propio Font, solo como extrapartidario. Al respecto, explicó que fue candidato a diputado por Convergencia i Unió (CiU) en dos oportunidades acompañando a Artur Mas.