REACCIONES ANTE LA REFORMA DEL VOTO DEL EXTERIOR
La FIEC defiende que Cataluña tenga una ley electoral propia para las elecciones catalanas
Una reforma legislativa en discusión en el Congreso de los Diputados pretende anular el derecho de voto de los españoles y de los catalanes residentes en el exterior.
Una reforma legislativa en discusión en el Congreso de los Diputados pretende anular el derecho de voto de los españoles y de los catalanes residentes en el exterior.
Según una información publicada en el diario ‘El País’ del pasado día 3 de abril, los dos principales partidos políticos representados en el Congreso de los Diputados (PSOE y PP) preparan una modificación de la LOREG (Ley Orgánica del Régimen Electoral General) con la finalidad de privar del derecho de voto a los españoles residentes en el exterior en las elecciones locales, autonómicas y en las elecciones al Congreso de los Diputados. Según esta información las direcciones nacionales de los dos grandes partidos están de acuerdo en un cambio legislativo que implicaría la eliminación del derecho de voto para los españoles residentes en el exterior en los comicios municipales y autonómicos y en la creación de una circunscripción electoral exclusiva para la emigración en el Senado (con 4 ó 5 senadores a elegir) eliminando también el derecho de voto en el Congreso de los Diputados.
Parece que las principales razones que impulsan esta reforma son las de ofrecer mayores garantías de transparencia en los procesos electorales tras las denuncias y sospechas sobre duplicidad de censados, no exclusión de personas fallecidas o dudas sobre el transporte de los votos que aparecieron, especialmente en Galicia, en los últimos procesos electorales. Un problema, sin ninguna duda real, que debiera encontrar una solución en el marco de las regulaciones específicas de voto en las comunidades afectadas. No con una solución de ‘café para todos’. La solución apuntada es como si ante las dificultades que encuentran el Estado y las autonomías para aplicar la Ley de Dependencia optasen por suprimir el derecho en lugar de buscar las fórmulas para hacerlo posible.
Pertenencia a la sociedad
En paralelo, los autores de la reforma cuestionan el hecho de que los residentes en el extranjero formen parte de la sociedad catalana o de la española. De acuerdo con esta pintoresca afirmación personas como Antoni Bassas (corresponsal de TV3 residente en Washington), Pau Gasol (jugador de baloncesto residente en Los Angeles) o Cesc Fàbregas (jugador de fútbol residente en Londres) no forman parte ni de la sociedad catalana ni de la española (no entendemos entonces cómo en el caso de los dos últimos se les invita a jugar en las selecciones españolas de sus respectivos deportes).
La cosa resulta aún más pintoresca cuando la infanta Cristina de Borbón y el Sr. Iñaki Urdangarin (residentes en Washington) también quedarán privados de su derecho de voto puesto que, según los autores de la reforma, no forman parte de la sociedad española.
Instrumentalización
Desde la FIEC lamentamos profundamente la instrumentalización de esta decisión que están llevando a cabo sectores de la extrema derecha española y catalana para oponer la supresión del derecho de voto a los residentes en el exterior con la posible concesión del derecho de voto en las elecciones municipales a extranjeros residentes en España bajo ciertas condiciones. Los autores de la reforma, que son los únicos culpables de esta demagogia, deberían haber pensado antes sobre eso.
Es un hecho que si el Parlamento de Catalunya hubiese aprobado la ley electoral de Catalunya (única Comunidad en el Estado sin legislación electoral propia), probablemente esta intromisión en las competencias del Parlamento de Catalunya no se hubiese producido y el derecho de voto para los residentes catalanes en el exterior (que nunca ningún partido ha cuestionado en Catalunya) no estaría en discusión.
En todo caso será la ley estatal la que determine si los residentes en el exterior pueden o no votar en las elecciones al Congreso de los Diputados, elecciones municipales, europeas o referendums ya que esos procesos electorales son competencia del Estado.
Plazos
Los plazos para la puesta en marcha del nuevo sistema son todavía inciertos, puesto que las conclusiones de la Subcomisión deben enviarse a la Comisión Constitucional del Congreso para elaborar después un proyecto de ley que deberán votar el Congreso y el Senado. Si, como parece, y habida cuenta de las protestas que la iniciativa está provocando, la entrada en vigor de la nueva ley se pospone hasta 2011 (justo antes de las elecciones municipales) el voto de los 126.398 catalanes censados a 1 de febrero en el CERA (Censo Electoral de Residentes Ausentes), en las elecciones del mes de noviembre de 2010 para el Parlamento de Catalunya estaría precariamente garantizado.
Sería, sin embargo, en caso de no aprobarse en la próxima legislatura una ley electoral catalana favorable a este derecho, la última vez que la Catalunya Exterior votaría en las elecciones al Parlamento de Catalunya. La exclusión de los catalanes residentes en el exterior en el resto de procesos electorales sería un hecho.
Carta a todos los parlamentarios catalanes
La FIEC se ha dirigido por carta a los portavoces de los grupos de parlamentarios catalanes en el Congreso de los Diputados y en el Senado en Madrid y a los diputados catalanes en los parlamentos catalán, español y europeo. En dicha carta exponemos nuestras razones jurídicas y políticas y solicitamos una actitud firme de oposición a esta propuesta de reforma.
Creemos que las comunidades catalanas en el exterior hemos de reaccionar y expresar el apoyo al derecho democrático de los catalanes residentes en el exterior a participar en las próximas elecciones al Parlamento de Catalunya y en futuros procesos electorales. Nadie puede privarnos de nuestro derecho a participar en la vida democrática catalana y a exponer y defender nuestros intereses como comunidades catalanas del exterior.
Según una información publicada en el diario ‘El País’ del pasado día 3 de abril, los dos principales partidos políticos representados en el Congreso de los Diputados (PSOE y PP) preparan una modificación de la LOREG (Ley Orgánica del Régimen Electoral General) con la finalidad de privar del derecho de voto a los españoles residentes en el exterior en las elecciones locales, autonómicas y en las elecciones al Congreso de los Diputados. Según esta información las direcciones nacionales de los dos grandes partidos están de acuerdo en un cambio legislativo que implicaría la eliminación del derecho de voto para los españoles residentes en el exterior en los comicios municipales y autonómicos y en la creación de una circunscripción electoral exclusiva para la emigración en el Senado (con 4 ó 5 senadores a elegir) eliminando también el derecho de voto en el Congreso de los Diputados.
Parece que las principales razones que impulsan esta reforma son las de ofrecer mayores garantías de transparencia en los procesos electorales tras las denuncias y sospechas sobre duplicidad de censados, no exclusión de personas fallecidas o dudas sobre el transporte de los votos que aparecieron, especialmente en Galicia, en los últimos procesos electorales. Un problema, sin ninguna duda real, que debiera encontrar una solución en el marco de las regulaciones específicas de voto en las comunidades afectadas. No con una solución de ‘café para todos’. La solución apuntada es como si ante las dificultades que encuentran el Estado y las autonomías para aplicar la Ley de Dependencia optasen por suprimir el derecho en lugar de buscar las fórmulas para hacerlo posible.
Pertenencia a la sociedad
En paralelo, los autores de la reforma cuestionan el hecho de que los residentes en el extranjero formen parte de la sociedad catalana o de la española. De acuerdo con esta pintoresca afirmación personas como Antoni Bassas (corresponsal de TV3 residente en Washington), Pau Gasol (jugador de baloncesto residente en Los Angeles) o Cesc Fàbregas (jugador de fútbol residente en Londres) no forman parte ni de la sociedad catalana ni de la española (no entendemos entonces cómo en el caso de los dos últimos se les invita a jugar en las selecciones españolas de sus respectivos deportes).
La cosa resulta aún más pintoresca cuando la infanta Cristina de Borbón y el Sr. Iñaki Urdangarin (residentes en Washington) también quedarán privados de su derecho de voto puesto que, según los autores de la reforma, no forman parte de la sociedad española.
Instrumentalización
Desde la FIEC lamentamos profundamente la instrumentalización de esta decisión que están llevando a cabo sectores de la extrema derecha española y catalana para oponer la supresión del derecho de voto a los residentes en el exterior con la posible concesión del derecho de voto en las elecciones municipales a extranjeros residentes en España bajo ciertas condiciones. Los autores de la reforma, que son los únicos culpables de esta demagogia, deberían haber pensado antes sobre eso.
Es un hecho que si el Parlamento de Catalunya hubiese aprobado la ley electoral de Catalunya (única Comunidad en el Estado sin legislación electoral propia), probablemente esta intromisión en las competencias del Parlamento de Catalunya no se hubiese producido y el derecho de voto para los residentes catalanes en el exterior (que nunca ningún partido ha cuestionado en Catalunya) no estaría en discusión.
En todo caso será la ley estatal la que determine si los residentes en el exterior pueden o no votar en las elecciones al Congreso de los Diputados, elecciones municipales, europeas o referendums ya que esos procesos electorales son competencia del Estado.
Plazos
Los plazos para la puesta en marcha del nuevo sistema son todavía inciertos, puesto que las conclusiones de la Subcomisión deben enviarse a la Comisión Constitucional del Congreso para elaborar después un proyecto de ley que deberán votar el Congreso y el Senado. Si, como parece, y habida cuenta de las protestas que la iniciativa está provocando, la entrada en vigor de la nueva ley se pospone hasta 2011 (justo antes de las elecciones municipales) el voto de los 126.398 catalanes censados a 1 de febrero en el CERA (Censo Electoral de Residentes Ausentes), en las elecciones del mes de noviembre de 2010 para el Parlamento de Catalunya estaría precariamente garantizado.
Sería, sin embargo, en caso de no aprobarse en la próxima legislatura una ley electoral catalana favorable a este derecho, la última vez que la Catalunya Exterior votaría en las elecciones al Parlamento de Catalunya. La exclusión de los catalanes residentes en el exterior en el resto de procesos electorales sería un hecho.
Carta a todos los parlamentarios catalanes
La FIEC se ha dirigido por carta a los portavoces de los grupos de parlamentarios catalanes en el Congreso de los Diputados y en el Senado en Madrid y a los diputados catalanes en los parlamentos catalán, español y europeo. En dicha carta exponemos nuestras razones jurídicas y políticas y solicitamos una actitud firme de oposición a esta propuesta de reforma.
Creemos que las comunidades catalanas en el exterior hemos de reaccionar y expresar el apoyo al derecho democrático de los catalanes residentes en el exterior a participar en las próximas elecciones al Parlamento de Catalunya y en futuros procesos electorales. Nadie puede privarnos de nuestro derecho a participar en la vida democrática catalana y a exponer y defender nuestros intereses como comunidades catalanas del exterior.