La cremá puso el punto final a las Fallas de los valencianos en Mar del Plata
La Unión Valenciana de Mar del Plata, que preside Francisco Martínez Ferrtiz, desarrolló durante 30 días un nutrido programa de actividades para celebrar la 56º Falla Valenciana en Mar del Plata. Los actos se iniciaron el 27 de febrero con la presentación en sociedad de las falleras que representarán durante este año a la Unión Valenciana. Ellas son: la Fallera Mayor, Valeria Casoli, la Reina del Fuego, Sofía Zwicker, y la Musa de la Poesía, Malvina Oller. Las falleras infantiles son: Milagros Rossi, Fallera Mayor, Valentina Muliero, Reina del Fuego Infantil, y Mailén Ciancio, Musa de la Poesía Infantil.
Desde el 20 de marzo en adelante se realizaron diferentes actividades, espectáculos artísticos y la degustación de los tradicionales buñuelos valencianos acompañados con buen jerez en el palco. En el estand gastronómico, instalado frente a los edificios del Casino y el emblemático Hotel Provincial, tuvo lugar un concurso de paellas.
Asimismo, se celebró la séptima edición del ‘Concurso de tomadores de vino en bota’ y se realizaron los tiros de arcabuces frente a la falla.
Por otra parte, se realizó una visita al Hogar de Ancianos Municipal, donde actuaron los cuerpos de baile y se entregaron diversos regalos a los internados.
En el ámbito institucional, la Unión Valenciana de Mar del Plata obsequió al intendente de la ciudad, Gustavo Pulti, con una reproducción simbólica del monumento fallero.
Por motivos de organización, la fecha de la cremá de la falla se retrasó hasta el pasado 10 de abril. Los actos comenzaron por la mañana con la visita, por parte de los directivos de la Unión Valenciana, encabezados por el presidente de la entidad, Francisco Martínez, y las jóvenes falleras, al Palacio Municipal donde fueron recibidos por Gustavo Pulti, quien recibió un pergamino que lo acreditaba como ‘Fallero Mayor 2010’.
A continuación, la comitiva depósito una ofrenda floral al pie del monumento al general San Martín, para acto seguido trasladarse al monumento fallero y, posteriormente, a la Catedral de los Santos Pedro y Cecilia, donde depositaron un ramo de flores en la imagen de la Virgen de los Desamparados, patrona de Valencia.
Ya por la noche, la gente abarrotó la Plaza Colón donde pudo disfrutar de un espectáculo artístico antes de presenciar los fuegos de artificio y la gran cremá que contó con la presencia del ‘Fallero Mayor’, Gustavo Pulti; el vicecónsul honorario de España, Fernando García, y numerosos concejales, autoridades, representantes de instituciones hermanas y medios de comunicación.
El presidente valenciano aprovechó la ocasión para dedicar unas palabras de agradecimiento a todos los asistentes y, especialmente, a las instituciones que colaboraron en la organización de los festejos y entre los que se encontraban la Municipalidad, la Secretaría de Turismo, la policía, los bomberos y la Cruz Roja Internacional, entre otros.
Francisco Martínez también aprovechó el acto para entregar los premios a los ganadores de los concursos realizados. Mientras, el intendente Gustavo Pulti le entregó un certificado municipal que avalaba que la falla de este año, con 36,4 metros de altura, era el monumento más alto realizado hasta la fecha.
Ante este reconocimento, el presidente de la Unión Valenciana recordó que Mar del Plata fue la primera ciudad fuera de Valencia que comenzó a levantar monumentos hace 56 años. Además, recordó que desde hace tres años, y por iniciativa del intendente, se realizan mini fallas en los barrios aledaños de forma que los valencianos residentes en la ciudad pueden compartir su alegría y enseñar a sus vecinos el significado de las mismas. En la actualidad, se construyen 578 fallas en todo el mundo.
Una vez finalizados los fuegos de artificio, la Fallera Mayor, Valeria Casoli, entregó al intendente de la ciudad la llama con la que encendió la traca que, durante su trayectoria, arrancó los aplausos y el griterío del público.
La falla
El monumento de este año, con más de 36 metros de altura, representaba un faro con las luces encendidas y en cuya base aparecían diversos muñecos agarrándose a un queso gigante, haciendo alusión a los actuales políticos.
Tras prenderle fuego, la falla se consumió en pocos minutos y puso fin a otra edición de la tradicional fiesta valenciana en Mar del Plata.