SE CELEBRARÁ LOS DÍAS 17, 18 Y 19 DE FEBRERO EN SEVILLA Y ACUDEN 69 COMPROMISARIOS DE LA EMIGRACIÓN

El Congreso del PP dedicará un apartado a los problemas de los españoles en el exterior

El Partido Popular afronta su 17º Congreso Nacional con varios asuntos a abordar en materia de emigración, como la participación electoral, políticas sociales, atención sanitaria, retorno, becas o las cuestiones que atañen a la juventud. La cita será los días 17, 18 y 19 de febrero en Sevilla y a ella está previsto que asistan un total de 69 compromisarios de la emigración.
El Congreso del PP dedicará un apartado a los problemas de los españoles en el exterior
Alfredo Prada, en Buenos Aires, durante la campaña electoral para las elecciones del pasado 20-N.
Alfredo Prada, en Buenos Aires, durante la campaña electoral para las elecciones del pasado 20-N.

El Partido Popular afronta su 17º Congreso Nacional con varios asuntos a abordar en materia de emigración, como la participación electoral, políticas sociales, atención sanitaria, retorno, becas o las cuestiones que atañen a la juventud. La cita será los días 17, 18 y 19 de febrero en Sevilla y a ella está previsto que asistan un total de 69 compromisarios de la emigración. El dato es significativo del trabajo que ha desarrollado el departamento de Exterior del partido en los últimos dos años, que ha logrado incrementar en casi 3.000 personas el número de afiliados en el exterior.

La emigración tendrá especial protagonismo en el Congreso Nacional del Partido Popular, lo que supone una oportunidad única para poner en evidencia ante el partido en el Gobierno los problemas que afectan a este colectivo y tratar de buscar soluciones a corto y medio plazo.
Con un total de 15.000 afiliados en el exterior –casi 3.000 más que hace dos años– y representación en 27 países, el PP busca dar voz a los que residen fuera de las fronteras españolas en un ámbito en el que también se dará cabida a emigrantes vinculados al partido y representantes de otras formaciones políticas en el exterior afines a las teorías de los conservadores españoles.
Asuntos como la participación electoral –muy reducida en las dos citas con las urnas celebradas tras la aprobación de la Reforma de la Loreg–, las políticas sociales destinadas a los que residen en países con escasos recursos económicos, la atención sanitaria a los más necesistados, facilitar el retorno al lugar de origen, la concesión de becas para facilitar a los hijos de emigrantes la formación en España y los problemas que atañen a los jóvenes en el exterior serán abordados en las sesiones de trabajo del Congreso de Sevilla en el que se hablará sobre todo del “futuro”, dijo el director del PP en el Exterior, Alfredo Prada, quien añadió: “Vamos a trabajar para que los españoles en el exterior sean españoles con plenitud de derechos”.


Voto exterior
Es por eso que las cuestiones que atañen al voto exterior –uno de los asuntos de más actualidad en las últimos meses debido a los problemas de tramitación del voto– tendrán un apartado significativo en el Congreso Nacional, según apuntó Prada, quien habló de la necesidad de buscar soluciones para que la implicación de los residentes ausentes en los procesos electorales que se celebren en España llegue a alcanzar otra vez la cifra del 30% que se registraba antes de la modificación de la Loreg (Ley Orgánica del Régimen Electoral General).
Entre esas soluciones, Prada habló de gestionar el sufragio exterior de manera que resulte gratuito, realizar campañas divulgativas que pongan en conocimiento del colectivo en el exterior la celebración de una convocatoria electoral y facilitar la participación de los potenciales votantes en estas convocatorias con procedimientos más sencillos que no les supongan un freno a la hora de acercarse a las urnas.


Reforma de la Loreg
La reforma de la Loreg, que recoge un intrincado proceso de votación para los residentes en el exterior, motivó que tan solo el 10% de los inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) solicitaran el voto en las elecciones generales celebradas en España el pasado 20 de noviembre, y sólo un 4,94% tuvo oportunidad de hacer efectivo ese derecho.
“Hay más gente a la que le hubiera gustado votar, pero no les llegó en tiempo y forma la solicitud”, dijo Prada, quien calificó el porcentaje de solicitud del 10% como “muy bajo”, pero se mostró convencido de que “si corregimos los defectos detectados, las cotas de participación pueden volver al 30%”.
La falta de información sobre el procedimiento, así como los altos costes para solicitar y emitir el voto fueron algunos de los errores que Alfredo Prada achacó al anterior gobierno y que, a su entender, motivaron la escasa participación en la última cita con las urnas.
No obstante, y pese a que los residentes en el exterior se han mostrado críticos con la normativa de la Loreg que impide a los emigrantes votar en las municipales, Alfredo Prada aclaró que en esa cuestión hubo un acuerdo unánime entre todos los partidos y dijo que “no está en la agenda” del PP replantear el asunto, porque, a su entender el “descontento” no es tanto por el impedimento de votar, como por las dificultades en la participación.
Habida cuenta de la evolución del voto de la emigración, el director del PP en el Exterior destacó el importante trabajo desarrollado por su departamento desde que se creó, hace dos años, lo que quedó reflejado en las urnas en las elecciones del 20-N, donde se registró un empate técnico entre PP y PSOE. De este modo, si en las elecciones generales de 2007 el PSOE consiguió dos votos y medio de tres emitidos desde el exterior, en las más recientes se puede hablar de un voto y medio por partido, lo que para Alfredo Prada supone un motivo de satisfacción.