El Centro de Día de Hannover celebró su desayuno de primavera
El local resultaba pequeño para las aproximadamente ochenta personas que acudieron al tradicional desayuno de primavera organizado por el Centro de Día de Hannover el pasado 26 de marzo. La masiva respuesta a la invitación demuestra el creciente interés de los españoles mayores residentes en esta ciudad y sus inmediaciones por las actividades que ofrece, así como su importante función social.
El cónsul general de España en Hannover, Juan Francisco Zurita, que, al igual que sus antecesores, mantiene una estrecha relación con la institución, se mostró sorprendido por el aumento del número de asistentes desde su última visita.
Este Centro de Día se creó hace nueve años por iniciativa de la asistente social y pedagoga española responsable del trabajo con los inmigrantes españoles en Cáritas, Hortensia González, que consiguió apoyo logístico por parte de la ciudad de Hannover y económico de la Administración española, lo que permitió poder desarrollar el proyecto. El trabajo voluntario de los propios emigrantes y el interés del Consulado de España en esta ciudad por la iniciativa, que iba a suponer un beneficio para el creciente número de emigrantes de la primera generación que alcanzaban la edad de la jubilación, ayudaron a que este centro se mantenga, siga creciendo y sea hoy un referente para otras comunidades y asociaciones de jubilados.
Desde sus comienzos, Hortensia González supervisa el trabajo con los mayores y organiza con el coordinador, Teodoro Calvo, el programa de actividades. “Todo lo hacemos de mutuo acuerdo”, comentó Hortensia González, refiriéndose a Calvo, del que dijo que es “alma, corazón y vida del Centro de Día”. Ambos ven en estos encuentros periódicos no sólo una forma agradable de convivencia para participantes y monitores, sino también, una plataforma para dar a conocer la labor que se está realizando y, al mismo tiempo, atraer a gente nueva. Además, es una buena oportunidad para relacionarse con otras instituciones, por lo que suelen invitar a personalidades del ámbito de la emigración, tanto españolas como alemanas.
Vicente Riesgo, presidente de la Academia Española de Formación en Bonn y coordinador del proyecto ¡Adentro!, asistió esta vez, como invitado especial, para conocer este Centro de Día, en el que casi todos los monitores que dirigen las diferentes actividades se formaron como animadores socioculturales, o se están formando, en los seminarios de ¡Adentro!. Ésta era la primera vez que el sociólogo visitaba la institución en Hannover.
A petición de Hortensia González, Riesgo dirigió unas palabras a los invitados, resaltando las iniciativas y trabajo de los organizadores y monitores y el interés del colectivo de emigrantes de la primera generación por seguir participando en la vida asociativa. De ellos dijo que, desde siempre, habían sido personas fuertes, primero luchando por salir adelante en la emigración y por la integración y la educación de sus hijos, y, ahora, manteniéndose activos en las asociaciones y dedicando su tiempo a aprender cosas nuevas para ellos mismos o para ayudar a los demás. Luego presentó el proyecto ¡Adentro! como un homenaje a esa generación, porque está orientado a que los jubilados aprovechen del mejor modo posible la libertad ganada al cesar su actividad laboral y disfruten de la vida con salud y alegría. Recordó también que en todas las fases de la vida se tienen recursos para dar un sentido a la propia existencia, e instó a los allí presentes a seguir haciendo alarde de esa fortaleza que siempre les distinguió, para abordar con éxito la nueva etapa de la vida, después de la jubilación. Finalmente, invitó a conocer el proyecto ¡Adentro! a aquellos que todavía nunca participaron en los seminarios que se ofrecen.
El reencuentro con veteranos de la emigración ya retornados, que por motivos familiares se encontraban casualmente en Hannover, como Angelines López, que había sido la primera portavoz del trabajo de la Mujer en la Confederación de APF, o Lyonel Martínez, el primer coordinador de actividades del Centro de Día, supuso para algunos de los mayores un motivo adicional de satisfacción.