filo

Filo de navaja

La pregunta viene dubitativa, quizás en el instante mismo en que el ‘Homo erectus’ comenzó a enterrar a sus muertos en un hoyo en la tierra y lo cubrió de ramas, raíces y frutos secos: ¿Hay un Dios?A partir de esa exhalación, el árbol genealógico de la fe venida del miedo, inundaron el alma o lo que ella fuera en ese despertar de la alborada de los incipientes primates humanoides, hasta subir la escala del coeficiente

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