Prodigiosa ‘Ribeira Sacra’ de Galicia
Mientras contemplo este insólito paisaje –con el recuerdo de una fascinante geografía de América del Sur–, el Cañón del Sil, las ‘Ribeiras’ del Miño y ‘Montañas do Courel’ se configuran como los elementos fundamentales, donde el paisaje rocoso, boscoso y de viñedos en bancales, se mezcla admirablemente con un ilimitado tesoro de elementos del conjunto del patrimonio cultural, tales como monasterios, iglesias y villas históricas, además de recursos geológicos de perspectiva mundial. Encontramos hasta un total de 9 “espacios protegidos”. La confluencia de los climas oceánico y mediterráneo en esta área, las variaciones de temperatura del invierno al verano, una muy compleja orografía con grandes desniveles “altitudinales”, entre otros factores, hacen posible el hallazgo de hasta 1.214 especies “florísticas”, es decir, más de la mitad de la “diversidad” existente en Galicia.
¿”Hábitats” y “ecosistemas”? Su notable estado de conservación propician una elevada “biodiversidad” de fauna, con casi 300 especies. No olvidemos, desde luego, que se trata del territorio de especies tan singulares como el lobo y el gato montés. Asimismo, del oso pardo, en uno de los postreros reductos de nuestra hermosa Tierra Gallega. El legado –indescriptible herencia– de los últimos 2.500 años nos ofrece restos arqueológicos pertenecientes al “megalitismo”, a la Edad de Bronce y a la cultura “castreña”. ¿Y cómo pasar por alto el testimonio de la presencia del Imperio Romano? También los eremitas y comunidades de monjes mostraron una gran significación para el territorio de la “Reserva”, concentrando un generoso “arte románico rural”.
¡Castillos, iglesias y puentes! ¡Molinos, pazos y embalses! ¡Bancales, minas romanas, villas medievales! Y la devoción del “Camino Francés” y el “Camino de Invierno”, los cuales forman parte de los “Caminos” de Santiago de Compostela, incluidos en la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1993. A la vez, la “Ribeira Sacra” está declarada como “Bien de Interés Cultural” dentro de la categoría de “Paisaje Cultural” desde 2018. La “Ribeira Sacra”, no obstante, abarca un territorio vivo, habitado por más de 75.000 personas.
El Cañón del Sil ciertamente es uno de los paisajes más conocidos y reconocidos de la “Ribeira Sacra”. Maravillosa geología. Profunda garganta de roca, agua y sinuosas curvas, que se sitúa en el tramo final del Río Sil, antes de desembocar en el río Miño.