El ‘Ombú’, cantado por Guillermo Hudson y el poeta Fernández Moreno
“Cada comarca en la tierra/ tiene un rasgo prominente:/ El Brasil su sol ardiente,/ minas de plata, el Perú; Montevideo, su cerro;/ Buenos Aires, ¡patria hermosa!,/ tiene la Pampa grandiosa;/ la Pampa tiene el ombú”, así evocamos los inmarcesibles versos del poeta Luis L. Domínguez. Este poema figura al frente del inolvidable libro de relatos El ombú y otros cuentos rioplatenses del narrador de ascendencia británica Guillermo E. Hudson, en la versión española de Eduardo Hillman y publicado por la Editorial Espasa-Calpe Argentina, S. A., Buenos Aires–México, colección Austral, 1ª edición, Buenos Aires, 1941.
“A mi amigo R. B. Cunninghame Graham, singularísimo escritor inglés que ha vivido entre los gauchos y los conoce ‘hasta el caracú’, como dirían ellos mismos y que, único de los escritores europeos, refleja en sus libros algo del colorido de aquella lejana vida que está tan rápidamente desapareciendo”, he aquí el dedicatario de la obra literaria de Guillermo Hudson. Escuchemos la propia vez del autor: “Esta historia, de una casa que existió en otro tiempo, me la contó a la sombra, un día de verano, Nicandro, aquel viejo a quien todos nos gustaba escuchar, pues recordaba, y podía relatar correctamente, la vida de cada persona que había conocido en su pago, cerca de la laguna de Chascomús, en la pampa, al Sur de Buenos Aires”.
Retomando la bella historia del ‘Ombú’, estudiada por Ángeles Barros, Pilar Vela y Carmen Salinero –pertenecientes a la ‘Estación Fitopatolóxica Areeiro’ de la Diputación de Pontevedra–, ineludible es recordar que en el momento de catalogación, el ejemplar existente en el Instituto de Enseñanza Secundaria ‘O Castro’ de Vigo tenía una altura de 10 metros; el perímetro de tronco a la altura del pecho era de 9,5 metros, y la copa exhibía diámetros de 18,5 y 18 metros. Así, pues, ello permitió datar el árbol en una edad que rondaba los 100 años. La copa, eso sí, se vio mermada por la pérdida de una gran rama en agosto de 2019.
El ‘Ombú’ de ‘O Castro’ de la ciudad gallega de Vigo es, a juicio de los botánicos de Pontevedra, el primero de su especie catalogado en la provincia pontevedresa. Asimismo, el tercero de Galicia, junto con el ‘Ombú’ del Centro Cultural de Santa Cruz de Oleiros, A Coruña. Y también el del Pazo de Santa Cruz de Rivadulla, en Vedra, A Coruña. ¿Quién no conoce el ‘Ombú’ situado en la Casa-Museo de Rosalía de Castro, en Padrón, A Coruña, tan concienzudamente analizado y explicado por el ilustre botánico gallego Carlos Rodríguez Dacal, fiel enamorado de “as árbores senlleiras” de Galicia?
Ante mis ojos tengo el célebre ‘Ombú’ del jardín rosaliano en la vieja “Casa de Matanza”, inmarchitable símbolo de Galicia, en la “orballeira” de Padrón y en la reposada “dona” de Iria-Flavia. Inefable ejemplar donado en 1971 por la gentileza de la ‘Casa de Galicia’ de Buenos Aires –memoria de Maruxa Villanueva– con motivo de la inauguración oficial de la Casa-Museo. Escuchemos la voz del poeta argentino Baldomero Fernández Moreno en su poema Ombú: “Te yergues al extremo de la calle/ tapando una porción de horizonte:/ gigante, verdioscuro, todo hojas,/ tú sólo vales casi medio bosque”, que finaliza así: “Parecerás, por negro y por redondo,/ el núcleo originario de la noche”.