Opinión

‘La magnolia de Valle-Inclán’ de Carlos Rodríguez Dacal

Isaac Otero | 27 de febrero de 2017

La magnolia de Valle-Inclán y el Pazo del Cuadrante es el título de la obra de Carlos Rodríguez Dacal, editada por la Diputación Provincial de Pontevedra –con diseño y realización a cargo de ‘Táktika Comunicación’ de Vigo– en el próximo pasado 2016. “É unha obra que, estou segura, se transformará en referente para coñecer unha parte da historia de Vilanova de Arousa, ligada á vida no Pazo do Cuadrante, Casa-Museo de Valle-Inclán, e comprender no que se converteu hoxe esta vila tan vinculada ao escritor” –escribe en ‘Palabras Introductorias’ Carmela Silva Rego, presidenta de la Diputación de Pontevedra–. Para iso o seu autor realiza unha amena descripción histórica e paisaxística do pazo, monumento histórico-artístico nacional, e da súa magnolia grandiflora, árbore sobresaínte de España, a través dun percorrido por documentación gráfica, moita dela inédita, desde antes de Valle-Inclán ata a actualidade, que dá boa mostra das transformacións acontecidas no propio pazo e na paisaxe urbana de Vilanova de Arousa e do rico legado histórico, artístico, cultural, literario e paisaxístico da Casa-Museo de Valle-Inclán”.
He ahí el retrato de Valle-Inclán realizado por el artista Conde Corbal, de 1995. Las fotografías con la vista panorámica de la fachada principal del Pazo del Cuadrante, que mira al poniente, con lápida conmemorativa y ostentoso blasón familiar. Otra fotografía nos muestra a Francisco Peña Cardecid, artífice de la creación del jardín “pacego” así como la plantación de la Magnolia Grandiflora. Por tradición oral, con Áurea Peña Artime como informante familiar, sabemos que Valle-Inclán, en su niñez, subía a la Magnolia Grandiflora y se sentaba en una rama concreta, bautizada como “Rama de D. Ramón”.
Nos hallamos en el jardín de la Casa-Museo. Contemplamos el plano de la propiedad señorial con caracterización de sus compartimentos y sectores, al igual que la enumeración del equipamiento mobiliario constructivo. Distinguimos el Paseo de Camelias ‘Valle-Inclán’, sector norte, con la Magnolia y el tejo como árboles acompañantes. Y en el sector del Mediodía, la doble fila arbolada, con ejemplares de diferentes especies y variedades, así como también el monumento del insigne escritor vilanovés. He aquí en el Tramo de la Entrada, el ‘Jardín de la Parra’, el cual se compone de una plazuela empedrada y una pradera, con el cedro del Líbano, el helecho arborescente y las vides como protagonistas. Ved en el Tramo de la Caseta de Aseos cómo el Jardín de la Parra alberga una flora compuesta por vides, rosales, rododendros, azaleas, plantas aromáticas y una camelia de ‘Williams’. Observad la Plazuela del Castaño con una panorámica invernal y los erizos frutales, e igualmente el acceso al palomar.
Mirad ahora a Carlos Rodríguez Dacal –el autor de este bellísimo y botánicamente documentado estudio–, al lado de la célebre ‘Magnolia’ monumental, símbolo verde del maravilloso ‘Pazo del Cuadrante’. Ya en el Jardín Principal, nuestros ojos se extasían desde el patio interior de la casona residencial con sus partes estructurales constituyentes y los edificios urbanos como telón de fondo. He acá la ‘Camelia del Japón’ en flor. Deteneos en el ‘Parterre Geométrico’, con sus cuadros de boj y el vetusto arbolado. Aprendemos el ‘Catálogo Florístico’ y, ¿cómo no?, la constatación de que Galicia es tierra de magnolias. Como colofón, las citas literarias y la generosa bibliografía.

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