Los ‘laberintos’ de Mogor y ‘Compostela Rupestre’ de Galicia
¡Cuánta belleza si visitamos este Parque Arqueológico de Campo Lameiro, provincia de Pontevedra, al amanecer o al atardecer, cuando la luz nos obsequia observarlos en su óptima plenitud! Días después, nos encaminamos hacia los célebres petroglifos pontevedreses de Mogor, en Marín, donde quedamos perplejos ante los “laberintos” grabados en la roca. He aquí un gráfico “motivo” encuadrado en el arte rupestre de Galicia. ¿Desde cuándo tenemos noticias del hallazgo de tales figuras? Por vez primera se documentó desde que el periodista y escritor Manuel Murguía –el esposo de nuestra imperecedera poetisa Rosalía de Castro– los incluyó en 1866 en su obra Historia de Galiza. Durante todo el siglo XX las investigaciones acerca de este yacimiento arqueológico se fueron intensificando y, en el presente, se ha transformado en uno de los conjuntos arqueológicos más visitados de Galicia debido a la creación del ‘Centro de Interpretación de los Petroglifos de Mogor’, inaugurado en 2016.
Nos hallamos en el interior de este Centro ante paneles explicativos, audiovisuales y reconstrucciones “interactivas”. Asimismo, se organizan talleres pedagógicos, visitas guiadas y amplias actividades para escolares, brindando, a la vez, una propuesta de ocio distinta y apropiada para cualquier época del año. Este conjunto rupestre está segmentado en 3 grandes agrupaciones de petroglifos tallados sobre afloramientos graníticos, en la ladera de una colina con la mirada en el Océano Atlántico. Se trata de ‘A Pedra dos Mouros’, ‘A Pedra dos Campiños’ y ‘A Pedra do Labirinto’, el grabado por excelencia del lugar; un deslumbrante e intrincado “laberinto” compuesto por líneas entrecruzadas en la roca. Tales figuras laberínticas –en nuestra memoria el mítico “laberinto de Creta” con el Minotauro, Teseo y Ariadna– son uno de los mayores enigmas de Mogor. Escasamente hallados en Galicia y en extremo complejas, pues requieren conocer y recordar un “esquema”, a fin de obtener su correcta ejecución.
Con todo, henos ante un “motivo universal”, ya conocido en diferentes culturas y civilizaciones, distanciadas tanto en el tiempo como en el espacio. ¿Una respuesta definitiva acerca de su significado? Si bien no existe una convincente respuesta, se vinculan, eso sí, al cosmos “simbólico y ritual”. Viajamos ahora al territorio unido denominado ‘Compostela Rupestre’. Este proyecto, impulsado por la Diputación Provincial de A Coruña, agrupa a los municipios de Ames y Brión, Santiago, Teo y Val do Dubra. Se han catalogado más de 100 estaciones con petroglifos. Hay 2 categorías principales: los “motivos” figurativos de armas y animales, aunque en menor medida. Destacan el grabado de Correxíns, en Santiago, y el dinámico de Río Angueira, en Teo, con una escena de caza: jinetes a caballo persiguiendo ciervos. Indescifrable mensaje de la historia cincelada en la piedra de Galicia.