Opinión

La “Gran Isla de Tierra del Fuego” y el “Asunto del Beagle”

Repasando la geografía chilena, la ribera sur del Estrecho está constituida, en su parte oriental, por la Gran Isla de Tierra del Fuego; en su parte occidental, por otras islas de dimensiones menores, a saber: Dawson, Capitán Aracena, Clarence, Santa Inés, Jacques y Desolación. Bajo el nombre de “Tierra del Fuego” se designa a toda la región situada al sur del Estrecho de Magallanes. De modo contrario, las islas y penínsulas que se hallan al norte del Estrecho, solitarias, suelen estar habitadas de manera estable. Así es como –frente a Magallanes– se presenta Puerto Porvenir, señalado centro ganadero; en el interior existen también no pocas “estancias”. En las costas del canal de Beagle se encuentran muchos centros agrícolas y ganaderos, especialmente en la costa argentina.

La “Gran Isla de Tierra del Fuego” y el “Asunto del Beagle”

Ushuaia es hoy un respetable puerto, sin olvidar su pretérito de “colonia penal”. La isla chilena de Navarino, al sur del Beagle, muestra significativos núcleos de colonización. La Tierra del Fuego bien pudiera ser denominada “la Tierra de las Contradicciones”, según nos explica el geógrafo e historiador chileno Benjamín Subercaseaux en su ineludible obra Chile o una loca geografía, Editorial Universitaria, 6ª edición, Santiago de Chile, abril de 1988. Situada muchísimo más al sur que esa extensa región de canales, ostenta, empero, un clima menos riguroso. La ciudad de Magallanes –la más austral del mundo– es la que tiene la menor mortalidad entre todas las de Chile. ¡Perennes penumbras del invierno y crepúsculos nocturnos del verano! Por ello, su adjetivación de noche “crespuscular”.

El intrincado “dédalo” de las islas Guaitecas, Wellington y Madre de Dios está por completo delineado y explorado. Asimismo, las distantes islas de Wollaston y Londonderry, próximas al cabo de Hornos. “En cambio, el archipiélago Reina Adelaida, en plena boca del Estrecho, es casi una ‘terra ignota”, matiza el geógrafo Subercaseaux. ¿Y la isla Desolación? Donde está ese celebérrimo Cabo Deseado, se ignora si se encuentra separada o si forma cuerpo con la isla Jacques, al igual que de esa enorme “mancha blanca” que es la isla Santa Inés. He acá el corte de la tierra semejante al Estrecho de Magallanes, el que también comunica el océano Atlántico con el Pacífico: el canal de Beagle. Tres son las islas que se muestran nítidas, de tal manera que en seguida nos hallamos ante el llamado “Asunto del Beagle”, la vieja y proverbial polémica entre la Argentina y Chile acerca de la soberanía de Picton, Lennox y Nueva, que hasta pudieran hundirse en el mar, “si la lógica no corriera el peligro de hundirse con ellas”, comenta Benjamín Subercaseaux.

Rememoremos, en este punto del Beagle –controversias políticas aparte–, las antiguas exploraciones hasta llegar al ingenioso padre salesiano De Agostini así como al comandante alemán Günter Plushow. El Gobierno de Chile –algo antes de la Segunda Guerra Mundial– puso al servicio de una compañía alemana uno de sus cruceros, a fin de que filmara una película sobre Robinson Crusoe. El osado Plushow pagó con su vida los trascendentales datos que nos legó sobre el interior de la cordillera de Darwin. ¿Y cómo olvidar el navío, el perro y los descubrimientos científicos de Charles Darwin? Mientras, los indios “yaganes” viven en un pueblito de Navarino llamado “Mejillones”, apenas frente a Ushuaia. El alma quisiera revivir la orante humildad bajo los inconmensurables, constelados, cielos de Chile.