Opinión

La comarca de Valdeorras, prosapia de la cultura romana

La comarca de Valdeorras, prosapia de la cultura romana

Nos hallamos en el interior de nuestra hermosa Galicia, al noreste de la provincia de Ourense, en el límite de las provincias de León y Zamora. Es una de las comarcas gallegas donde el vino exhibe su historia escrita en lengua latina. Pues, en efecto, la comarca de Valdeorras es la entrada natural de Galicia desde la meseta. Nos ofrece una extensión de 969 quilómetros cuadrados y sus 29.000 habitantes se distribuyen entre 9 ayuntamientos, esto es, ‘concellos galegos’. O Barco es la capital comarcal, O Bolo, Carballeda, Larouco, Petín, A Rúa, Rubiá, A Veiga y Vilamartín. Los elementos dinamizadores de su economía residen en la extracción y transformación de la pizarra –el mayor exportador de Europa–, así como el cultivo y la elaboración de los vinos, además del progresivo rendimiento del turismo.

Henos ante una zona de visibles contrastes geográficos, porque, junto a hondas cuencas fluviales por las que discurren el río Sil y sus afluentes, existen alineaciones montañosas –Serra dos Cabalos y Serra da Enciña da Lastra– cerca de los dos mil metros e incluso alguna que supera esta medida: caso de Peña Trevinca, con 2.127 metros, afamado por ser, diríamos, “el techo de Galicia”. ¿Características orográficas? Ellas provocan que la comarca disfrute de un ‘microclima’ con un dominio ‘mediterráneo’ en el valle. En la montaña, no obstante, el riguroso clima se nos presenta con las precipitaciones en forma de nieve, al igual que con una vegetación ‘eurosiberiana’ como la del ‘Teixadal de Casaio’, paradigma de un clima más frío y de enorme humedad.

Si consideramos la historia de Valdeorras, hemos de recordar que estas fértiles tierras siempre estuvieron pobladas desde remotísimos tiempos. Las primeras citas históricas que se refieren a Valdeorras se pueden constatar en distintas ‘fuentes clásicas’: ‘Itinerario Antonio’, ‘Ravennae’, Ptolomeo. Acerca de los primeros pobladores nos relata el romano Plinio que son los “Gigurri” o “Egurros”, como los denominaba Ptolomeo, al referirse a ellos como uno de los 22 pueblos dependientes del antiguo Convento Jurídico Asturicense, cuya capital era Astorga.

Por tradición se estimó a los ‘Gigurros’, junto con los ‘Calabrigesis’, como los antiguos pobladores de Valdeorras. ‘Foro’ era su capital, la cual –debido a la romanización– adoptó el nombre de ‘Forum Cigurrorum’. Se localizaba, según los historiadores, no distante del paraje llamado ‘A Cigarrosa’, dentro del actual ‘concello’ de A Rúa. He ahí donde estuvo una de las mansiones que se establecían en las ‘calzadas’ romanas para descanso, cambio y reparación de carros. Ahora bien, en esta misma zona asimismo vivían los ‘Calubrigenses’, asentados en ‘Calúbriga’. Tal referencia histórica se descubrió en una lápida en la localidad de San Estebo de A Rúa, en la cual se nos indica que Lucio Pompeio Reburro era “natural de Calúbriga”.

¿Una nueva muestra de la presencia romana en la comarca de Valdeorras? La ‘Via Romana XVIII’ o ‘Via Nova’, que atraviesa la comarca de suroeste a noreste, la cual era nexo de unión entre la localidad ‘maragata’ de Astorga y la portuguesa de Braga. He aquí uno de los puentes romanos mejor conservados: el de ‘A Cigarrosa’, entre A Rúa y Petín.

La comarca de Valdeorras, prosapia de la cultura romana
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