Opinión

La Capilla de San Telmo, patrono de la Ciudad de Tui

La Capilla de San Telmo, patrono de la Ciudad de Tui

Continuando con la visita a la Capilla-Museo Catedralicio de la Santa Iglesia de Santa María de Tui, entre las piezas artísticas que admiramos se halla un atril con incrustaciones de nácar inventariado en el siglo XVII como “Atril de la China”: una obra oriental llevada a cabo en Japón para los misioneros jesuitas. Asimismo, el “Barco de San Telmo” cuyo autor fue el platero tudense Simón Pérez de la Rocha. Ved ahora la casulla y báculo del obispo de Tui y arzobispo de Santiago de Compostela, el célebre intelectual y ferviente poeta Manuel Lago González, natural de la noble ciudad tudense. Si recorremos la sección lapidaria y arqueológica del Museo –situada en las galerías del claustro y antigua Sala Capitular románica–, nos maravillaremos por ser fieles testigos del Tiempo. Ascendemos a la Torre del obispo Sotomayor y… ¡la sublime belleza del paisaje del río Miño!

Caminamos por el Puente Internacional frente a la amurallada población portuguesa de Valença do Miño. Al salir de la Capilla, a mano derecha, el famoso “Relieve del Descendimiento”, en piedra portuguesa policromada, cuyo artista, también de Portugal, fue Jacomé de Blancas, afincado en Tui, en 1540. Si visitamos la gloria del Retablo de La Soledad –en el extremo suroeste del transepto–, contemplaremos la imagen de esta advocación con un Cristo yacente a sus pies. ¿Su autor? El tudense José Domínguez Bugarín, quien lo realizó en 1694, según planta ideada por Francisco Antonio de Andrade, guardián del convento de San Francisco de Tui. Estamos ante una de las cimas del escultor de Redondela Antonio del Villar: el Retablo de la Expectación, del año 1722.

En un camarín sostenido por ángeles, esplende esta imagen, asimismo conocida como la “Virgen de la O” y “O Libramento”, de los siglos XVI-XVII. Arriba, una Virgen del Pilar.

Henos ya en la Capilla de San Telmo o de “las Reliquias”. Construida por el obispo Don Diego de Torquemada en el siglo XVI, las reliquias –antes en la Capilla del Santo Cristo– se nos presentan en una urna de plata sobre un asombroso retablo, hoy desaparecido. De estilo propio del Renacimiento, está cubierta con una espléndida bóveda nervada con “pinjantes” en sus intersecciones. Ved a San Telmo en el puente de La Ramallosa, en Nigrán. Igualmente, al Santo junto con sus compañeros de Baiona. El “altar relicario”, presidido por la imagen de San Telmo, de dorada y esmaltada plata, excelente obra de la Orfebrería Compostelana que realizara el platero santiagués José Bouiller en 1777. Reliquias que son expuestas a los fieles el día de la fiesta del patrono San Telmo, esto es, el primer lunes de la semana de Pasión.

Ya en la Capilla Mayor, contemplamos el “coro catedralicio” y su “sillería”, cuyo escultor fue Francisco Castro Canseco. En los sitiales de los respaldos, escenas de la vida y milagros de San Telmo, patrono de la Ciudad de Tui y de la diócesis. En la “crestería”, escenas de la vida de la Virgen, patrona de la Catedral. Prosiguiendo nuestro itinerario, ved la Capilla de San Pedro y la Capilla de Santiago Apóstol. Después, la Sacristía, el Monumento de Semana Santa y el Santo Cristo de la Agonía. De estilo gótico, la Capilla del Santísimo Sacramento o de San Andrés. Con algunas influencias de la Orden del Císter, el Claustro y antigua Sala Capitular, románica, del siglo XII. Entramos en el Museo y Archivo, edificio que fue un alto en el Camino Portugués a Santiago de Compostela.