800 aniversario de la Catedral de Tui: historia y arte
“La antigua ciudad episcopal tudense, una de las siete capitales del Reino de Galicia hasta 1833, se halla situada sobre una rocosa colina, al borde del río Miño, en la frontera con Portugal. De míticos orígenes griegos, aparece, en la época romana, con el nombre de Castellum Tyde como cabeza de la comarca de los Grovios, perteneciente al Conventus Bracarensis. Fue capital en la época de los suevos y visigodos, en donde acuñaron moneda de oro. El rey Vitiza tuvo su corte y palacio en la inmediata entidad menor de Pazos de Reis”, leemos en las páginas del bello e imprescindible libro La Catedral de Tui. Historia y Arte, cuyos autores son Domingo Cameselle Bastos y Ernesto Iglesias Almeida, con fotos de Pío García, y publicado en ‘Edilesa’, León, 2004.
El 1º de diciembre de 2025 se ha conmemorado el 800 aniversario de la dedicación de la Santa Iglesia Catedral de Santa María de Tui con la misa estacional presidida por el Rvdmo. Padre Antonio Valín Valdés, Obispo de Tui-Vigo. Ha sido, pues, el “Jubileo del Clero Diocesano”. La actual Catedral tudense –erigida sobre el solar de la primitiva Sueva– es obra de los siglos XII y XIII, correspondiendo así a los estilos románico y gótico de tales épocas. Nos presenta una planta de cruz latina de tres naves, circulando los laterales por el “transepto”: el único paradigma, junto con la Catedral de Santiago de Compostela, de todas las catedrales españolas. Mas, ¿qué es lo que llama la atención a primera vista? Su singular característica de fortaleza medieval, resaltada por sus almenadas torres y paseos de ronda, ante la necesaria defensa en remotos tiempos.
Evoquemos ahora cómo, a fines del siglo XV, padece su primera transformación al ser reconstruidos los ábsides o capillas de su cabecera. En posteriores épocas se le fueron agregando varias capillas, correspondientes a los estilos gótico, renacentista y barroco. Asimismo, recordemos que entre los años 1950 y 1960 se llevaron a término señaladas obras de restauración y consolidación por parte del Patrimonio Nacional. De tal modo que se trasladó el coro de la nave mayor al presbiterio, otorgando una renovada visión de conjunto de la misma. Igualmente, se restituyeron las primitivas cubiertas de piedra. Fue también restaurado el lado norte del ‘triforio’, recuperando así una serie de valiosos capiteles y decoraciones románicas. En el claustro, en definitiva, fueron suprimidas “estructuras modernas” que pertenecían al Palacio Episcopal, restituyendo, por consiguiente, el estilo original que nos manifestaba durante la Edad Media.
Hacia el año 721 Tui fue invadida por los árabes, siendo reconquistada por el rey Alfonso I en el año 740. Sufrió numerosas invasiones normandas, expulsadas por el rey Ordoño I en el 844, quien, más adelante, repobló la ciudad. El rey Ordoño II la fortifica. Nuevas invasiones de árabes y normandos se suceden, dejando la noble ciudad de Tui en la más completa ruina. La reina Doña Urraca –hermana del rey Alfonso VI– fue quien la restauró en el año 1071.
Preciso es recordar que en 1170 el rey Fernando II trasladó la ciudad –que, a la sazón, se hallaba en el Barrio de San Bartolomé– al lugar que en el presente ocupa: el primer emplazamiento donde el Obispo y Cabildo de Tui tenían su Sede y Catedral. El rey ordena construir las murallas y torres para defenderla de los ataques de los portugueses, concediendo los “foros” a la población.