ANTONIO PIÑÓN, PRESIDENTE DE LA HERMANDAD GALLEGA DE VENEZUELA
“En Venezuela, hay carencias hospitalarias y poco acceso a los medicamentos”
La Hermandad Gallega de Venezuela (HGV) presentó, en el reciente pleno del Consello de Comunidades Galegas, una ponencia sobre la temática socio-asistencial. “En Venezuela –señaló Antonio Piñón, presidente de la HGV– estamos atravesando una crisis sanitaria”.
La Hermandad Gallega de Venezuela (HGV) presentó, en el reciente pleno del Consello de Comunidades Galegas, una ponencia sobre la temática socio-asistencial. “En Venezuela –señaló Antonio Piñón, presidente de la HGV– estamos atravesando una crisis sanitaria”.
“Hay carencias hospitalarias, poco acceso a los medicamentos y no contamos con centros para la tercera edad”, añadió. La realidad de la colectividad gallega en Venezuela es que muchos paisanos son mayores, están solos y no hay lugares donde los reciban. Una solución temporal, explicó Piñón, han sido los convenios que la Hermandad ha firmado con entidades religiosas para que los reciban, los atiendan y en caso de necesidad los hospitalicen.
Medicina privada
El Estado venezolano, aseguró el dirigente, no aporta en esta materia y los ingresos que paga por pensión son tan bajos que no permiten el acceso a la medicina privada, que es la única vía que puede garantizar la cobertura sanitaria necesaria.
En los casos de ancianos mentales como parkinson o alzheimer no hay lugares que los reciban y están en sus hogares viviendo en condiciones deplorables porque las familias no pueden dejar de trabajar para cuidarlos.
En Venezuela, la integración de los jóvenes a la vida societaria no es un problema, señaló Piñón, “es todo lo contrario, tenemos mucha juventud, y mujeres integradas en la junta directiva.
A lo largo de su vida en la institución, Antonio Piñón, ocupó diversos puestos. Fue coordinador de la secretaría de cultura, durante 10 años; secretario de cultura, cuatro años; secretario general de la Hermandad, dos años; vicepresidente, otros dos años y actualmente es presidente.
“Hay carencias hospitalarias, poco acceso a los medicamentos y no contamos con centros para la tercera edad”, añadió. La realidad de la colectividad gallega en Venezuela es que muchos paisanos son mayores, están solos y no hay lugares donde los reciban. Una solución temporal, explicó Piñón, han sido los convenios que la Hermandad ha firmado con entidades religiosas para que los reciban, los atiendan y en caso de necesidad los hospitalicen.
Medicina privada
El Estado venezolano, aseguró el dirigente, no aporta en esta materia y los ingresos que paga por pensión son tan bajos que no permiten el acceso a la medicina privada, que es la única vía que puede garantizar la cobertura sanitaria necesaria.
En los casos de ancianos mentales como parkinson o alzheimer no hay lugares que los reciban y están en sus hogares viviendo en condiciones deplorables porque las familias no pueden dejar de trabajar para cuidarlos.
En Venezuela, la integración de los jóvenes a la vida societaria no es un problema, señaló Piñón, “es todo lo contrario, tenemos mucha juventud, y mujeres integradas en la junta directiva.
A lo largo de su vida en la institución, Antonio Piñón, ocupó diversos puestos. Fue coordinador de la secretaría de cultura, durante 10 años; secretario de cultura, cuatro años; secretario general de la Hermandad, dos años; vicepresidente, otros dos años y actualmente es presidente.