LE ACUSÓ DE TENER UN “COMPORTAMIENTO ANTIDEMOCRÁTICO” DURANTE EL GOBIERNO PROVISIONAL DE FRAGA
Touriño dice que a Feijóo le traiciona el subconsciente y desgrana sus adjudicaciones siendo vicepresidente
El presidente en funciones, Emilio Pérez, Touriño, aseguró la pasada semana, tras el Consello de la Xunta, que al líder del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, “le traiciona el subconsciente” cuando pide que el bipartito paralice las adjudicaciones mientras está en funciones.
El presidente en funciones, Emilio Pérez, Touriño, aseguró la pasada semana, tras el Consello de la Xunta, que al líder del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, “le traiciona el subconsciente” cuando pide que el bipartito paralice las adjudicaciones mientras está en funciones.
Touriño acusó al que será su sucesor de tener un “comportamiento antidemocrático” cuando era vicepresidente de la anterior Xunta provisional y, frente a esto, garantizó que ni él ni sus conselleiros repetirán “algo parecido” hasta que se materialice el traspaso de poderes.
Por eso sugirió a Feijóo que “no hace falta que tenga el móvil encendido” para evitar que el bipartito haga adjudicaciones que no le corresponden por estar en funciones. “Mi Gobierno no lo hace”, garantizó, para desvincularse de la actitud del último Ejecutivo dirigido por Fraga y que desgranó con varios ejemplos.
Entre otros, citó la aprobación del plan acuícola; de nueve parques eólicos por más de 200 millones de euros; de siete centrales hidroeléctricas; o la firma de “los convenios que se les ocurrió”, dijo. También habló del área de competencia de Feijóo y le atribuyó 39 convenios mientras ocupó la Vicepresidencia de la Xunta en funciones, entre ellos, uno por importe de 37 millones con la Diputación de Lugo.
“Siendo yo presidente, el 4 de agosto –día de la toma de posesión de Touriño–, autorizó un convenio con el Ayuntamiento de Ferrol”, continuó. “Entonces su departamento ya dependía de mí”, recriminó, y a esto sumó otros comportamientos “curiosos” de Feijóo mientras estaba en funciones.
“No desperdiciaba la oportunidad de seguir trabajando, tenía una agenda muy cargada”, dijo en tono irónico, y le reprochó que tras las elecciones de 2005 el entonces vicepresidente de la Xunta en funciones colocase la primera piedra de la vía de alta capacidad Nadela-Sarria.
“También le gustaba inaugurar”, siguió y, como ejemplo, citó la apertura del tramo As Pontes-Cabreiros antes del traspaso de poderes al bipartito.
Touriño acusó al que será su sucesor de tener un “comportamiento antidemocrático” cuando era vicepresidente de la anterior Xunta provisional y, frente a esto, garantizó que ni él ni sus conselleiros repetirán “algo parecido” hasta que se materialice el traspaso de poderes.
Por eso sugirió a Feijóo que “no hace falta que tenga el móvil encendido” para evitar que el bipartito haga adjudicaciones que no le corresponden por estar en funciones. “Mi Gobierno no lo hace”, garantizó, para desvincularse de la actitud del último Ejecutivo dirigido por Fraga y que desgranó con varios ejemplos.
Entre otros, citó la aprobación del plan acuícola; de nueve parques eólicos por más de 200 millones de euros; de siete centrales hidroeléctricas; o la firma de “los convenios que se les ocurrió”, dijo. También habló del área de competencia de Feijóo y le atribuyó 39 convenios mientras ocupó la Vicepresidencia de la Xunta en funciones, entre ellos, uno por importe de 37 millones con la Diputación de Lugo.
“Siendo yo presidente, el 4 de agosto –día de la toma de posesión de Touriño–, autorizó un convenio con el Ayuntamiento de Ferrol”, continuó. “Entonces su departamento ya dependía de mí”, recriminó, y a esto sumó otros comportamientos “curiosos” de Feijóo mientras estaba en funciones.
“No desperdiciaba la oportunidad de seguir trabajando, tenía una agenda muy cargada”, dijo en tono irónico, y le reprochó que tras las elecciones de 2005 el entonces vicepresidente de la Xunta en funciones colocase la primera piedra de la vía de alta capacidad Nadela-Sarria.
“También le gustaba inaugurar”, siguió y, como ejemplo, citó la apertura del tramo As Pontes-Cabreiros antes del traspaso de poderes al bipartito.