EL ‘MANIFIESTO COMPOSTELA’ DEFIENDE QUE SER MUJER ES UNA RAZÓN SUFICIENTE PARA PADECER VIOLENCIA DE GÉNERO

Rubio aboga por un cambio cultural para lograr la igualdad entre hombres y mujeres

La conselleira de Sanidade, María José Rubio, clausuró hace escasos días el I Congreso Nacional de Violencia de Género que reunió en Santiago de Compostela a cerca de 1.400 congresistas y donde expertos nacionales e internacionales analizaron cómo abordar la problemática de la violencia de género desde distintos ámbitos, en especial desde los servicios sanitarios.
Rubio aboga por un cambio cultural para lograr la igualdad entre hombres y mujeres

La conselleira de Sanidade, María José Rubio, clausuró hace escasos días el I Congreso Nacional de Violencia de Género que reunió en Santiago de Compostela a cerca de 1.400 congresistas. Este encuentro, organizado por la Consellería de Sanidade y el Servizo Galego de Saúde (Sergas) bajo el lema ‘Hilando en Género’, cerró sus puertas después de tres jornadas donde expertos nacionales e internacionales analizaron cómo abordar la problemática de la violencia de género desde distintos ámbitos, en especial desde los servicios sanitarios. Este congreso también sirvió para elaborar un manifiesto.

 

María José Rubio aprovechó su intervención para agradecer, en nombre de su departamento y del Gobierno de Galicia, el trabajo desarrollado a lo largo de este Congreso por los distintos profesionales que trabajan contra la violencia de género y que constituye “la continuación de lo que hacen día a día repartidos por toda nuestra geografía, en muchos espacios distintos de trabajo, instituciones y colectivos, pero con un mismo invisible y fuerte hilo conductor como el que simboliza esta reunión: ‘Hilando en Género’.
La conselleira de Sanidade hizo referencia a las palabras pronunciadas por el presidente del Gobierno gallego, Emilio Pérez Touriño, durante la inauguración del congreso, señalando que “es un placer constatar que Galicia, una comunidad tan sostenida por el esfuerzo de sus mujeres, se incorpora plenamente a la tarea de sumar voluntades a la batalla por la dignidad y los derechos, por la vida”. En este sentido, María José Rubio destacó la importancia del “pronunciamiento público también de los varones para romper con el silencio masculino sobre la violencia contra las mujeres”.
Asimismo, agradeció a las “40.000 personas, profesionales de todas las categorías de la sanidad gallega, su implicación en el cambio cultural que significa avanzar por el camino de la igualdad de hombres y mujeres”, y afirmó que “es un enorme y costoso cambio cultural, en el que constatamos menos resistencias de las esperadas y mayores avances de los previstos”.
La conselleira también resaltó que el 78% del personal de las instituciones sanitarias son mujeres “que saben escuchar, aconsejan y son cómplices de las usuarias del sistema, actuando así la sanidad pública como un privilegiado detector de los sutiles indicios de la violencia contra las mujeres”. De esta forma, subrayó el compromiso del Gobierno gallego desde el inicio de la legislatura con la tarea de cambiar la atención a la salud de las mujeres de Galicia, “que hasta ese momento descuidaba a sus especiales circunstancias”.
Durante el acto de clausura, María José Rubio participó en la entrega de los premios a las mejores comunicaciones científicas orales y posters de los 85 totales presentados durante las tres jornadas que duró el congreso.


‘Manifiesto Compostela sobre Violencia de Género y Salud’
El I Congreso de Violencia de Género y Salud también sirvió para la elaboración de un manifiesto que recoge las conclusioens, reivindicaciones y exigencias de los diferentes colectivos que trabajan en la lucha contra la violencia de género en los distintos ámbitos de la sociedad.
Así, durante la clausura oficial del encuentro, la presidenta del Comité Organizador del evento, María Isabel Graña, leyó el ‘Manifesto Compostela sobre Violencia de Género y Salud.’ El documento comienza con una definición de la violencia de género como “no sólo la que padecen las mujeres por parte de sus parejas o ex parejas, sino la que sufren todas las mujeres por el mero hecho de serlo”.
El manifiesto recoge la satisfacción de los asistentes al I Congreso Nacional de Violencia y Salud por “ser capaces de reunir a profesionales de todas las disciplinas implicadas en la asistencia y atención a mujeres en situación de violencia”, y recuerda que “es necesario adecuar los servicios a las necesidades que los tiempos actuales y las mujeres demandamos de ellos y de la sociedad”.
También destaca que “cuando se habla de género y salud, se está hablando tanto de la salud de las mujeres, como de la salud de los profesionales que intervienen en su atención y cuidado”, y que la “violencia impide y erradica la igualdad”. Por eso, manifiesta que desean “propiciar la igualdad en la diversidad, un reconocimiento formal del conocimiento informal que no es reconocido ni visibilizado”.
El ‘Manifiesto Compostela sobre Violencia de Género y Salud’ también destaca la importancia de un trabajo integrado y coordinado entre los distintos colectivos profesionales que lucha contra la violencia de género e incide en la necesidad de recursos para “ejecución, coordinación y desarrollo de la Ley Integral de Violencia de Género”.
Además, el texto reivindica la erradicación de la violencia contra la mujer en “todos los ámbitos y niveles institucionales” y exige “que no se atente contra la integridad de la mujer en situación de violencia de género en sus distintas manifestaciones institucionales, es decir, la revictimización,  despersonalización, burocratización y tutorización, sin tener en cuenta su derecho a la libertad y a la vida”. También reivindica que los agresores condenados cumplan sus penas y que se creen mecanismos de apoyo a los profesionales para “cuidar a quien cuida”.
Finalmente, el ‘Manifiesto Compostela sobre Violencia de Género y Salud’ exige a los “representantes y poderes públicos que lleven a cabo las medidas ejecutivas y legislativas necesarias para llevar a la práctica las reivindicaciones expuestas, tanto en el ámbito estatal como en las administraciones autonómicas y locales”.